“Se avecina un desastre para autónomos y empresas si no se acompaña de un plan urgente de medidas económicas”

Actualmente, tres de cada cuatro autónomos tienen algún tipo de restricciones en su negocio, y uno de cada tres cifra sus pérdidas en más de 30.000 euros el año pasado

Uno de cada tres autónomos ha tenido unas pérdidas superiores a 30.000 euros durante 2020 a consecuencia de la pandemia de la Covid-19, y hasta dos millones de trabajadores por cuenta propia cifran sus pérdidas en más de 15.000 euros, según se desprende del último barómetro sobre la situación de los autónomos realizado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) y que refleja la “complicadísima situación” que están atravesando. En total los autónomos españoles han perdido en 2020 más de 65.000 millones de euros en esta pandemia. 

“No podemos retrasar más la prórroga del cese de actividad para los autónomos y facilitar que puedan acceder a él aquellos que no la solicitaron en marzo”, subrayan desde ATA, añadiendo que “se avecina un desastre para autónomos, empresas y trabajadores si no se acompaña de un plan urgente de medidas económicas”. 2020 ha sido un “año horrible para miles de autónomos” que han tenido que reducir sus plantillas, tener pérdidas de las cuales no saben si se van a recuperar y, en ocasiones, tener que echar el cierre de sus negocios. Ante esta situación, los autónomos demandan un plan de emergencia, “y con vistas a unos meses muy complicados, a una tercera ola que ya tenemos aquí”. 


Actualmente, tres de cada cuatro autónomos tienen algún tipo de restricciones en su negocio. En torno al 12% de los autónomos encuestados, el 12,4% concretamente, lo que extrapolado al total del colectivo estaríamos hablando de casi 400.000 autónomos tienen sus negocios y/o actividades cerradas en estos momentos, de los que el 5,5% asegura llevar con su negocio cerrado desde el pasado mes de marzo. Además, un 56,6% afirma que, aunque ha abierto, está funcionando al 50%.

El 23,6% de los autónomos encuestados asegura que está abierto y funcionando con total normalidad y un 1% reconoce estar funcionando incluso mejor que antes de la pandemia. Los resultados muestran que ocho de cada diez, un abrumador 83,6%, de los autónomos aseguran que la facturación de su negocio se ha visto reducida respecto a la del año anterior y para la mitad de ellos, la caída ha sido superior al 60%.