Hosteleros de Palencia, Salamanca y Valladolid protestan a las puertas de la Junta contra nuevas restricciones

"Sólo queremos que nos ayuden porque nos van a mandar a la ruina", explican al tiempo que dicen sentirse "impotentes" 

Un grupo de hosteleros de la localidad palentina de Guardo, a quienes han acompañado otros de la capital y de las provincias salmantina y vallisoletana

Alrededor de 60 hosteleros, principalmente del norte de Palencia y la capital, así como de Salamanca y Valladolid, han protestado este lunes a las puertas de Presidencia en Valladolid para protestar una vez más por las nuevas restricciones impuestas por la Junta de Castilla y León.

Convocados por un grupo de hosteleros de la localidad palentina de Guardo, a quienes han acompañado otros de la capital y de las provincias salmantina y vallisoletana, se han apostado a partir de las 7.00 horas en las puertas del edificio de Presidencia para pedir "ayudas para la hostelería ya".

El dueño de un establecimiento de la capital palentina, presente en la convocatoria, ha lamentado en declaraciones a Europa Press que "se están metiendo con la hostelería de una manera muy cruel" y que ya no pueden "aguantar más", por lo que ha reclamado "por enésima" vez ayudas directas al sector.


"Si tenía cuatro pesetas ahorradas, me las he gastado ya", ha advertido este dueño de un establecimiento de ocio nocturno con karaoke en Palencia que no ha podido abrir su local desde marzo.

También se ha quejado de la "falta de humanidad" de la Administración regional porque "nadie ha sido capaz" de acercarse a ellos durante la concrentración. "Sólo queremos que nos ayuden porque nos van a mandar a la ruina", ha añadido para rechazar a continuación que se escuden en la posibilidad de abrir las terrazas. "Esto es Castilla, no el sur o el levante" ha subrayado, tras lo que ha enfatizado que con estas medidas los están "degollando como a un marrano".

Por último, ha indicado que se encuentran "impotentes" y piensan que se están "riendo" de ellos. La esperanza va faltando y "nadie toma las riendas", ha constado, mientras los hosteleros necesitan "una solución".