La Junta espera culminar la vacunación en residencias y empezar con sanitarios entre esta semana y la próxima

Castilla y León podría tomar nuevas medidas por el aumento de la incidencia, aunque las restricciones se levantarían si mejoran las circunstancias

Ya se han superado las 30.000 personas vacunadas de coronavirus en Castilla y León

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha asegurado este lunes que la Comunidad espera culminar el proceso de vacunación de la primera dosis en residencias de personas mayores y dependientes entre esta semana y la próxima para poder iniciarla entre el personal sanitaria.

Así lo ha defendido Fernández Mañueco en declaraciones a 'El programa de Ana Rosa' de Telecinco, donde ha recordado que Castilla y León es la región con más personas mayores y dependientes en centros residenciales después de Cataluña, así como con mayor número de trabajadores en estos centros.

Tras subrayar que ya se han superado las 30.000 personas vacunadas en Castilla y León desde el inicio del proceso, ha reconocido que les gustaría poder contar con un suministro "más ágil" de dosis por parte del Gobierno de España, a pesar de lo cual la Comunidad está "entre las que más vacunan".

En este sentido, ha subrayado que a pesar del impacto de la borrasca 'Filomena', se ha seguido vacunando allí donde la acumulación de nieve ha sido menor, ya que la vacuna supone, como ha insistido el presidente de la Junta, "una puerta abierta a la esperanza".

En cuanto a las medidas anunciadas la semana pasada para hacer frente en la región a la rápida propagación de la tercera ola de la pandemia, Fernández Mañueco ha recalcado que se trata de conciliar los objetivos de "salvar vidas", evitar el colapso de hospitales y centros de salud e intentar "salvar la economía". "Tenemos que tomar medidas, hemos hecho caso a los expertos, nos han pedido que nos anticipemos", ha recalcado el presidente.

RESTRICCIONES EN FUNCIÓN DE LAS CIRCUNSTANCIAS


En cualquier caso, ha aclarado que medidas como el toque de queda a las 22.00 horas o el cierre perimetral de la Comunidad, que se han prorrogado de forma indefinida hasta el fin del toque de queda en el mes de mayo, podrían levantarse antes si las circunstancias epidemiológicas mejoraran.

"Nos iremos adaptando a las circunstancias", ha subrayado el presidente de la Junta, quien ha explicado que la decisión de prorrogar estas medidas hasta mayo buscan "anticiparse" y enviar un mensaje de "certidumbre" y "seguridad" a los ciudadanos de Castilla y León.

"Si baja la incidencia, por supuesto levantaríamos algunas de las restricciones", ha señalado tras advertir, no obstante, que habrá que "tomar medidas" en la línea de las adoptadas en Ávila, Segovia y Palencia en otras provincias en la que la incidencia acumulada está subiendo "de manera vertiginosa", para lo cual en la tarde de este lunes se reunirá el Gabinete de Crisis del Consejo de Gobierno.

Asimismo, se ha referido a las medidas acordadas con los expertos, como tener en cuenta la actualización consolidada día a día y no a cinco días, así como considerar la incidencia acumulada a siete días en lugar de a 14, junto con una apuesta por la prevención, ampliando la estrategia de antígenos, cribados masivos en municipios con mayor incidencia y menor trazabilidad, y el inicio de un trabajo conjunto con la patronal para hacer un cribado en los próximos meses entre el casi millón de ocupados con que cuenta la Comunidad.