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Viernes, 22 de enero de 2021
Ciudad Rodrigo al día

Diócesis de Ciudad Rodrigo. La pequeñez es la medida evangélica

El Canónigo Lectoral emérito de la Catedral Ángel Olivera expone su visión sobre la situación que vive la Diócesis

La Diócesis de Ciudad Rodrigo es pequeña, en proporciones geográficas y demográficas. Las primeras por reducciones de sus límites territoriales históricos y fundacionales, las segundas por los bajos índices de natalidad y los altos de movilidad de los ciudadanos en la sociedad actual.

Ciudad Rodrigo es, sí, una diócesis pequeña, sencilla, humilde, diríamos rural…, y como todo lo pequeño, medida su importancia por la sencillez y humildad de los pequeños. Es esta una especie amenazada de extinción, y así le sucede a la Diócesis de Ciudad Rodrigo, cada periodo frecuente de sede vacante en su sede episcopal. Y no es esta la medida evangélica de las personas y de las realidades eclesiales. Nazaret era absolutamente desconocido y ridículamente conceptuado por Natanael de Caná, que responde sarcásticamente a Felipe cuando le anuncia que ha encontrado al Mesías en Jesús de Nazaret…: Pero, ¿de Nazaret puede salir algo bueno? “Ven y verás” es la sabia respuesta de Felipe. La medida evangélica de las personas e instituciones es: los pobres, los mansos, los misericordiosos, los constructores de paz y de justicia, los limpios de corazón… el pesebre, el grano de mostaza, la levadura, el grano de trigo bajo tierra, la pequeña moneda, el niño, la oveja perdida… lo pequeño, lo humilde, lo aparentemente insignificante… “Ven y verás”, es la invitación contra la mentalidad nataelista de grandeza.

Esta medida de evangelio aplicada a la Diócesis de Ciudad Rodrigo, significa reconocer su grandeza por encarnar en sí misma la humildad, pequeñez e insignificancia las medidas evangélicas. Esto significa que deben terminarse, de una vez para siempre, las incertidumbres y los peligros de extinción que la amenazan cada periodo de sede vacante. Y, consecuentemente, esos largos periodos, y aun de años, de sede en expectación. No son las microdiócesis las que deben ser especialmente cuestionadas, sino las macrodiócesis, las diócesis mastodónticas que impiden que el Pastor conozca a sus ovejas y las ovejas a su Pastor. El rebaño de Cristo se organiza en forma de pequeños rebaños, llamados Iglesias Particulares o Diócesis, en las que el Pastor llama a sus ovejas “por su nombre”. Ven y verás cómo en Ciudad Rodrigo el Pastor conoce a sus ovejas y ellas a su Pastor, no solo por fotografía.


Y un detalle final muy importante. Ciudad Rodrigo ciudad, y Ciudad Rodrigo Diócesis, nacieron hermanas gemelas, hace más de ochocientos cincuenta años. Es un dato histórico incuestionable y a la historia me remito. La ciudad, como tal, es más fácilmente perdurable y menos cuestionable, pero su hermana la diócesis ha sufrido varias y profundas crisis de supervivencia, y los mirobrigenses/civitatenses siempre han logrado reanimarla. Ahora, de nuevo está en “agonía”, es decir, en combate por la supervivencia. Y la ciudad mirobrigense y el rebaño civitatense la asisten y acompañan. Porque…, si la Diócesis de Ciudad Rodrigo dejara un día de existir, ese día su hermana gemela, la ciudad de Ciudad Rodrigo, entraría en la soledad, tristeza y declive de quien ha perdido a su hermana del alma. Y ya nada será igual. Nada sería igual…

Ciudad Rodrigo, 9 de enero de 2021