Y seguimos llorando, ¿con toda la razón?

Estos días conocimos los proyectos afortunados por el programa 1’5% Cultural de la última convocatoria para toda España. Salamanca ciudad, que no la provincia, no ha sido afortunada. Iniciativa conjunta de los Ministerios de Fomento y Cultura (con complejos nombres actuales), nace con la Ley de Patrimonio Histórico en 1985 (art. 68), donde se “establece la obligación de destinar en los contratos de obras públicas una partida de al menos el 1% a trabajos de conservación o enriquecimiento del Patrimonio Histórico Español o al fomento de la creatividad artística, con preferencia en la propia obra o en su inmediato entorno”. A finales de 2013 se subió ese porcentaje al 1’5%.

A principios de 2020 se publicaron por varios periódicos de la región datos de actuaciones en Castilla y León por el 1’5% Cultural. Desde 1996 han sido 93, a las que sumar las anunciadas este mes, 23 de ellas en la provincia de Salamanca.

Según la finalidad establecida por esa Ley, las actuaciones para las que se solicite financiación deben consistir en trabajos de conservación, restauración, rehabilitación y consolidación de bienes inmuebles. El 1’5% Cultural suma tres requisitos específicos:

  • Estar declarado Bien de Interés Cultural.
  • Ser de titularidad pública, o cedido para uso público al menos 50 años, o incluidos en la lista de Patrimonio Mundial (UNESCO) o en los Planes Nacionales de Patrimonio Cultural.
  • Tener un uso preferentemente socio-cultural, turístico o de servicio público durante 50 años.

En la magnífica web de Salamanca en el ayer se publica esta fantástica foto de la Plaza de Anaya. Desconozco la fecha.

Como es habitual ha faltado tiempo para echarse a llorar señalando al Gobierno Central como el malo que nos margina. No somos precisamente la provincia mejora tratada del Universo, pero en algo contribuiremos cuando no conseguimos cambiar eso. Este año presentó el Ayuntamiento la reforma de la "lonja norte" de la Catedral Nueva, presupuestado en más de medio millón de euros. Es el espacio elevado entre el mayor edificio de la ciudad y los jardines de la Plaza de Anaya. Al parecer, y no estaría mal conocerlo en profundidad y de donde viene, es propiedad del Cabildo. Lleva casi dos años vallado por su mal estado, y nadie parece exigir al propietario su arreglo.

También en Salamanca en el ayer se publica esta otra imagen de la reforma realizada en 1932.

No acabo de ver los valores patrimoniales de un espacio configurado en su estado actual a principios de los años 70, y qué uso se le pretende dar aparte de ¿unos urinarios públicos?. Es una actuación urgente para la conservación del ¿patrimonio… y en un bien privado?. Se hace difícil ver su encaje, podría ser interesante conocer la argumentación del proyecto presentada al ministerio. Recordemos que la última intervención del 1’5% Cultural en Salamanca fue el Pozo de las Nieves, finalizado a principios de 2017. 

Llama la atención se pida ayuda a este programa con ese proyecto, y otros aparentemente más adecuados los asuma íntegramente el Ayuntamiento. No lo recuerdo con las torres de la Clerecía o la de la propia Catedral. Está muy bien invertir en el cuidado del patrimonio de la ciudad, aunque solo sea por su importancia como reclamos del vital turismo para la endeble economía salmantina. Pero ¿por qué el Ayuntamiento habilita espacios turísticos y que sean privados (como el Cabildo, o los Dominicos...) quienes lo rentabilicen?

Entonces también se pidieron 20.000 euros para actuar en la Cueva de Salamanca, con un proyecto que transmitía la sensación de no responder a sus problemas. Inexplicablemente lleva cerrada desde primavera sin motivo conocido. ¿Eran incapaces de afrontar las arcas municipales esos 20.000 euros en un bien municipal?. ¿No estaba perfectamente saneada la economía municipal tras 25 años de gestión popular?. Pero sí había 600.000 euros para el universitario Botánico (responsabilidad en última instancia de la Junta de Castilla y León). ¿Tenemos de verdad una política clara y planificada para recuperar el Patrimonio, clave para la economía local?.