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Martes, 26 de enero de 2021
Las Arribes al día

El mercadillo de Trabanca comienza 2021 rozando los 0 grados y con una floja afluencia de público

El intenso frío de la mañana y las medidas anti-COVID se dejaron notar esta edición en la tradicional cita en Arribes de cada primer domingo de mes

Poca afluencia de público en el primer mercadillo portugués de 2021 en Trabanca

El intenso frío de la mañana y las medidas anti-COVID se dejaron sentir este primer domingo de 2021 en Trabanca. Según varios comerciantes, una de las ediciones más flojas de público en el último año.  A las medidas que impiden viajar entre comunidades autónomas, lo que ha restado numeroso público a los pueblos en estas navidades, este primer mercadillo del año en Trabanca sumaba un descenso de las temperaturas, por otro lado, propio de la época. Así pues, el mercurio rozó este domingo en Trabanca los 0 grados centígrados incluso pasado el mediodía, concretamente 3 grados positivos a las 13.00 horas y -1 grado a las 10.30, momento que parecía reflejar que esta sería una jornada de mucha afluencia, aunque finalmente no se concretó.

Cumplidos los 16 años desde su primera edición, el mercadillo portugués ‘La Cuenta’, de Trabanca, acogía este primer domingo del año a más de un centenar de comerciantes ambulantes, en su mayoría procedentes del país vecino y cada cual más arropado. Bufandas, viseras, sombreros y gruesos abrigos para tapar todo lo que quedaba al aire, función a la que también hoy se sumaban las mascarillas higiénicas, que hoy eran más agradecidas que de costumbre.

La excelente oferta facilitó al público asistente que pudiera reponer la despensa después de las fiestas navideñas. Como en otras ediciones, no faltaría el bacalao salado, embutidos, jamón (presunto), quesos y fruta del tiempo como las naranjas, además de frutos secos como almendras, nueces y avellanas.

También los puestos de calzado de invierno cobraban especial interés del público después de las lluvias de días atrás, así como los de ropa de abrigo, prendas de interior, calcetines, paraguas, y juegos de cama. Tampoco faltaron los puestos tradicionales de herramientas, marroquinería o de plantas, así como los de pollos asados para llevar, lo que facilita alargar la mañana y llegar a casa con la comida hecha.

Tras este primer mercadillo portugués del año, la siguiente cita será el 7 de febrero.

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