Los buenos propósitos de año nuevo

Los buenos propósitos de año nuevo

En el mundo occidental, al menos, tenemos la costumbre de hacer un balance a final de año y, sobre todo,  propósitos de año nuevo.

Es una costumbre sensata; pero que suele acabar, en muchos casos,  al comprobar, bastante pronto, que no los vamos a cumplir.

En la vida, es muy importante tener objetivos o propósitos. Es una de las formas de darle sentido, ocupar productivamente nuestro tiempo, conseguir determinadas metas y ser útil a los demás. 

¿Por qué fallamos tanto? Las razones posibles son muchas y muy diferentes, según las características de cada persona.

Los propósitos están muy bien, pero no deberían quedarse en:  (a) un deseo (“me gustaría este año hacer o conseguir”), (b) una intención más o menos vaga (“este año tengo la intención de”), (c) una meta no realista (“hacer castillos en el aire”), (d) una meta u objetivo difuso (“voy a ponerme en forma”), (e) un propósito del que solo se define el final (“voy a aprender inglés”), (f) no se hace una planificación detalla (“ya vemos como consigo sacar tiempo para” ), (g) no se ponen metas o evaluaciones intermedias a corto y medio plazo (“ya iré viendo cómo voy avanzando”), (f) en realidad no estamos seguros de que lo vayamos a conseguir (“es muy difícil, ya he fallado muchas veces”) y, por último, (g) no tengo claro  lo mucho que me va a servir en la vida o lo que me va a reforzar, divertir, gozar, etc., (h) admiro las algunas cosas de personas que son un  modelo para mí; pero no tengo en cuenta lo que han hecho para conseguirlo. ¿Está dispuesto a hacerlo usted?

Si usted analiza los propósitos hechos el año pasado, podrá detectar sus fallos o aciertos, conocer las causas de su fracaso o éxito y valorar el fruto que le ha sacado a su esfuerzo.

Para conseguir cumplir los propósitos se necesita no cometer estos y otros errores. Y, en positivo, ¿qué podemos hacer?

1º Tener una alta motivación definida en forma de objetivo preciso.

2º Definir bien la conducta que vamos a llevar a cabo para conseguirlo.

3º Tener capacidad y disciplina para mantener en el tiempo esa conducta.

4º Disponer de tiempo (con horarios precisos), medios, lugar y ayudas, si son necesarias. Tener previsto como se compensarán posibles dificultades o fallos en la planificación

5º Planificar y llevar a cabo   evaluaciones,  en etapas a corto y medio plazo, para reforzarse y mejorar la conducta, los medios, el tiempo, el lugar, las ayudas, etc.,

6º Tener claro que el esfuerzo valdrá la pena, porque tendrá una gran recompensa, como podemos observar en otras personas que lo han conseguido, y saber que lo podemos conseguir nosotros mismos.

No es verdad que querer es poder; pero sí que podemos conseguir resultados parciales y finales que nos llenarán de satisfacción y recompensas.

Nada interesante, útil y satisfactorio se consigue sin esfuerzo. Su balance del pasado no es bueno, no se flagele, sea empático consigo mismo, pero planifique su autoeficacia y construya su biografía como quiera y pueda.

Le  deseo productivo y feliz año nuevo.