Las tontas máquinas no sirven para la nieve (ni para casi nada)

   Ahora se dan cuenta. Las máquinas no sirven para quitar el hielo que deja la nieve.. Ni tampoco entran en ciertas calles estrechas. Ni tampoco pueden quitar nieve de las esquinas, de los lugares apartados. Las máquinas no sirven para quitar nieve en la ciudad. Yo he visto una quitanieves en Salamanca que no quitaba ninguna nieve, solo arañaba la superficie. Pero las personas sí pueden hacerlo. Las personas sí entran en las esquinas, sí quitan el hielo con picos, sí se meten en los rincones. Las personas son adaptables y flexibles, son imaginativas y vivas,  las máquinas solo siguen programas rígidos. Ahora se dan cuenta pero se quedan pasmados. No pueden, no pueden. ¿Por qué coño no contratáis a miles de personas que lo hagan? España tiene (oficialmente) 47 millones de personas. Y muchas de ellas están en paro. Se quedan como pasmones y no se les ocurre lo más sencillo.

    Igual que las máquinas no sirven para aliviar la angustia de alguien, ni para acompañar a alguien que muere solo en un hospital. ¿Le pondréis máquinas que digan “pin pin  teclee los síntomas,  pin pin tome estas pastillas, pin pin teclee los resultados”? ¿Seréis tan gilipollas y tan muermos? Los seres vivos necesitan otros seres vivos  para acompañarlos, para comunicarse.

    Y buscáis tecnologías galácticas para enseñar a los alumnos. Pero ninguna tecnología enseñará mejor a un alumno (que quiera aprender) que las explicaciones vivas de un profesor  que sabe comunicarle unas cosas. Ninguna máquina me haría comprender  a Heidegger como aquel sabio de Lugo.  Y así os llenáis de gilipolleces, de modas mecánicas. Pero a mí una profesora me hizo leer el Quijote entero a los diez años, y eso no lo conseguiría ninguna máquina. ¿Por qué  seguís con tanta inercia pasmona?    

 ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR