Ciudad Rodrigo al día

Marcos Iglesias considera que el Ayuntamiento “ha estado a la altura” en este ‘annus horribilis’

Fuera de lo relacionado con el coronavirus, ve el balance de actuaciones del Consistorio durante 2020 como “positivo”

El alcalde de Ciudad Rodrigo Marcos Iglesias compareció a última hora de la mañana del martes ante los medios de comunicación para hacer balance del 2020, que calificó como “annus horribilis por todo lo que hemos sufrido y vivido” debido a la pandemia del coronavirus, “que ha cambiado la vida y las prioridades”, incluidas las del Ayuntamiento, entendiendo que “la pandemia debe ser la 1ª”.

Desde su punto de vista, el Ayuntamiento mirobrigense, aunque con “defectos y errores”, “ha estado a la altura de la pandemia”, con un “despliegue” del Equipo de Gobierno, tanto en los asuntos conocidos como en los no conocidos, que fue repasando en la mañana del martes, comenzando por recordar que el Consistorio adoptó medidas (como cerrar espacios, o suspender actividades) antes de que se declarase el estado de alarma, “algo que no hicieron todas las administraciones”.

Declarada la pandemia, “hemos estado preocupados y abrumados por la situación”, quedándose con que la gestión de las primeras semanas “fue vital”, especialmente con la “provisión de medios” -de forma directa y gracias a donaciones- a entidades, sobre todo a las residencias, muchas veces con “remedios caseros”, como a la hora de elaborar máscaras. Asimismo, se repartieron cascos o guantes por parte del Ayuntamiento, siendo la Policía Local “el brazo principal” de ejecución.

En este sentido, Marcos Iglesias considera que “el personal ha estado a la altura”, sobre todo esos agentes de la Policía Local, que entraron por ejemplo en residencias a mover camas en uno de los momentos más complicados. De igual modo, alabó la coordinación con las CEAS de la Diputación, o el trabajo de la Delegación de Servicios Sociales, incluso comprando cosas para personas contagiadas que no tienen familiares en Ciudad Rodrigo y que por lo tanto no había nadie que les pudiese llevar comida o medicamentos, algo en lo que también trabajaron las ONG’s.

Incidiendo en el apoyo del Ayuntamiento a las residencias, sobre todo en la primera época de la pandemia, recordó por ejemplo cuando Obispo Téllez decidió separar a sus residentes por precaución. En este punto, dio gracias especiales al delegado territorial de la Junta, Eloy Ruiz, con quién se ha trabajado “codo con codo, y se ha comportado de manera exquisita”, y a la gerente de Servicios Sociales, Isabel Fernández, así como a todos los involucrados de la Junta, empezando por Alfonso Fernández Mañueco, que posibilitaron la realización de los tests masivos en diciembre.

De igual modo, mostró su “agradecimiento sincero” al coordinador del Centro de Salud y Especialidades, Emilio Tapia, explicando que “hemos asistido al Centro de Salud en todo lo que han necesitado”, por ejemplo montando una carpa a las puertas. Según el alcalde, “me ardía el teléfono todo el día en los meses duros de la pandemia”.

Marcos Iglesias señala que ha hecho “un doctorado en la vida, que me gustaría no haber vivido, por toda la gente que ha acudido a nosotros con dudas, inquietudes, preguntas...”, resaltando que “nunca pensé vernos así; no ha habido en décadas un problema general que afectase a toda la población” como ha ocurrido con el coronavirus, trasladando su recuerdo a los familiares de los fallecidos por la pandemia, así como a los que todavía tienen secuelas.

Repaso a las medidas

El alcalde quiso resaltar que “el Ayuntamiento no ha estado ni un día cerrado” en los días laborables (lo que no ha ocurrido en otras administraciones), y sin necesidad de contar con cita previa, entendiendo que “el Ayuntamiento era lo último que tenía que cerrar”, sin cercenar el derecho al teletrabajo de los trabajadores que no eran imprescindibles para dar una pronta respuesta a los proveedores.

En su comparecencia, hizo un repaso a las medidas tomadas por el Ayuntamiento, como el pago de la cuota de autónomos del mes de febrero, el aumento de las ayudas a las Conferencias de San Vicente de Paúl, la colaboración para el desarrollo del comercio electrónico (mediante la contratación de una persona), la desinfección de colegios, calles o parques (directamente y en colaboración con Urbaser), el pago instantáneo a proveedores, la puesta en marcha de una APP dirigida al sector hostelero, el ciclo de conciertos por los barrios para que trabajasen técnicos y artistas, o la aprobación de medidas en torno a las terrazas (como su ampliación o la exención de pago durante dos ejercicios), indicando que “hay Ayuntamientos grandes que nos han llamado para que les pasemos la resolución para copiarlas” porque “hemos sido innovadores”.


Fuera del coronavirus, Marcos Iglesias recordó que Ciudad Rodrigo sí pudo empezar el año con normalidad, con la habitual agenda precarnavalera y el propio Carnaval, “que fue un privilegio poder celebrar” antes de que se desatase la pandemia, “porque hay otras ciudades que no han podido tener sus fiestas ni las van a poder tener en 2021”. Asimismo, se ha podido desarrollar la Feria de Teatro “con todas las garantías, lo que demuestra que la cultura es importante para nosotros”.

Repaso por áreas

En el repaso por áreas, el balance de 2020 “es positivo”. Por ejemplo, en materia turística, se cambió de ubicación la Oficina, se han comenzado los trabajos para que la ciudad sea Patrimonio Mundial de la Humanidad, y ya se cuenta con una técnica de Turismo para redactar el Plan Estratégico de Turismo y acelerar los expedientes de declaración que están pendientes.

De igual modo se han convocado otras plazas, posibilitando por ejemplo que llegase “la estabilización a la Policía Local” con 6 agentes incorporados a la plantilla. Además, se han renovado casi todas las bolsas de empleo y “se han hecho más contrataciones que nunca, con algunos meses más de 100 personas trabajando de forma temporal”, lo que equivale a 100 familias que así tienen “capacidad de gasto”.

Parte de esas personas han trabajado en las calles que se han reformado, apuntando el alcalde que “la ciudad está más cuidada, con más inversión que nunca”, con una apuesta por la eficiencia energética, además de que “ha sido el año de las pedanías” al arreglarse las carreteras de Águeda y Sanjuanejo: “estamos muy atentos a las pedanías”. El alcalde concluye que “ha sido un año potente en infraestructuras, y el 2021 lo va a ser más” (pronto arrancarán las obras de las calles San Juan o Rastrillo), recogiendo el presupuesto del año que viene “inversiones para una visión moderna y sostenible de la ciudad”.

En torno a las inversiones, hizo hincapié en que el capítulo de gastos del Presupuesto ha aumentado en 2 millones de euros respecto a la configuración inicial (de 9,1 a 11,1 millones de euros), producto por ejemplo del incremento en el capítulo de ingresos de las Transferencias de Capital (el dinero que llega de otras administraciones que no son ‘Transferencias Corrientes’), que han ascendido a 1.371.568€. Al respecto, dijo que es “la cifra más elevada de los últimos años”, siendo medio millón de euros superior a la más alta de la anterior legislatura: “esto lo digo porque alguno dijo que pintaba poco; para que vea lo que pinto”.

En referencia a la relación con otras administraciones, la Diputación de Salamanca pagó el regreso a la ciudad después de 20 años de la Vuelta a España, “empañado por la pandemia pero vivido de forma particular”. En deportes, mencionó asimismo la puesta en marcha de una nueva infraestructura, las pistas de pádel, que están siendo “muy demandadas”, y en materia de Juventud, del Centro Joven, que de momento está “a medio gas” por culpa de la pandemia, pronosticando que “cuando esto pase, va a ser importante para el devenir de la ciudad”.