Advertisement
Lunes, 25 de enero de 2021

El “no apto” de la entrevista personal que da acceso a la Guardia Civil se puede reclamar con éxito

Los opositores que no pasan este filtro tan subjetivo están encontrando rectificaciones mediante las reclamaciones judiciales

 

Medir la aptitud o no de una persona en base a una conversación personal suena especialmente arbitrario, sobre todo cuando dicha persona ha pasado de forma correcta una serie de requisitos previos exigidos en una oposición. Este es el caso concreto de la Guardia Civil, que con dudosos argumentos niega anualmente la suficiencia de distintos aspirantes que han solventado con garantías los filtros anteriores pero que caen en la entrevista personal.

Ante esta situación es normal que aparezca la frustración y la impotencia, más aún si se tiene en cuenta todo el esfuerzo y el tiempo dedicado rutinariamente a la preparación del examen y las pruebas físicas. Pero en la resignación no está la solución. Los candidatos rechazados en este punto tienen que tener claro que esta resolución, el “no apto”, no tiene por qué ser definitiva y que se puede reclamar con éxito en los tribunales.

Así lo dicen sentencias del Tribunal Supremo como la lograda por Juan Carlos Fernández, abogado especialista en asuntos militares y de Guardia Givil, que con el despacho Monteagudo y Vales logró la recalificación de la Benemérita. Él con el fallo número 1189/2016 del Alto Tribunal logró que le dieran la razón a un aspirante que inicialmente había sido rechazado y fuera admitido en el cuerpo. 

¿Cómo se puede reclamar?

El propio Juan Carlos Fernández explica que “ante una declaración de no aptitud, el primer paso es plantear un recurso de alzada”. Este hecho, que puede parecer sencillo a primera vista, “es un mero trámite dado que la estimación de dicho recurso es prácticamente imposible”, según aclara el propio letrado. En cualquier caso “únicamente hay que presentarlo para que se abra la vía contenciosa”. 

De esta manera, una vez resuelto el recurso de alzada, el abogado aclara que será cuando “podamos interponer el recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia correspondiente a la localidad del recurrente”. Además es positivo y reconoce que “cada vez prosperan más recursos ante la constancia de lo arbitrario que resulta la declaración de no aptitud en la entrevista personal”.


Los motivos esgrimidos por la Guardia Civil

Para poner en contexto a aquellos que desconocen en qué consiste la prueba de la entrevista personal, hay que explicar que en cada proceso selectivo se fijan una serie de competencias o rasgos que son objeto de evaluación. Según revela este especialista, “los entrevistadores suelen ofrecer argumentos de lo más variados” y pone como ejemplo “la falta de sinceridad del entrevistado, la falta de flexibilidad con el resto de opiniones o incluso su inmadurez”

Pero estos no son los únicos motivos que esgrimen desde el instituto armado español, también apuntan otras razones como “la falta de constancia por haber dejado temporalmente la oposición y haberla retomado”, o que no exista “una vocación pura en el aspirante o incluso en la familia”. Sobre esto último asegura que “han llegado a echar en cara al opositor el hecho de que su padre se hubiera retirado de la Guardia Civil por enfermedad”. 

Ante este maremágnum de razones, Juan Carlos Fernández resalta que “lo más curioso es que la entrevista está destinada a contrastar y ampliar las pruebas psicotécnicas que se realizan en el proceso selectivo”. Algo que, bajo su punto de vista, “pocas veces se menciona en las charlas y que, cuando se hace, es con un dudoso rigor científico”. 

Es por ello por lo que el abogado anima a aquellos afectados a “recurrir y solicitar el expediente administrativo”. Solo de esta forma será posible ya no sólo analizar cómo se desarrolló la entrevista personal y la credibilidad de los motivos expuestos para la declaración de “no apto”, sino comprobar las posibilidades de éxito que existirían en el caso de acudir a la vía contenciosa.