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Sábado, 23 de enero de 2021

Prudencia y sentido común

Es la capacidad de pensar, ante ciertos acontecimientos o actividades, sobre los riesgos posibles que estos conllevan, y adecuar o modificar la conducta para no producir perjuicios innecesarios. (RAE)

Sentido común:
Capacidad para juzgar razonablemente las situaciones de la vida cotidiana y decidir con acierto. (RAE)

Sigo pensando en la Ley sobre la Eutanasia, que este Gobierno socialcomunista, nos ha traído por el coladero del trágala Covid.

Recuerdo hace años cuando  hice el Juramente Hipocrático. En 1948, se redactó un juramento hipocrático en la convención de Ginebra, con el texto siguiente:

El acto de juramento que vais a realizar y mediante el cual se os admite como miembros de la profesión médica, constituye una invocación a Dios, o a aquello que cada cual considere como más alto y sagrado en su fuero moral, como testimonio del compromiso que contraéis para siempre.

En el momento de ser admitidos entre los miembros de la profesión médica, os comprometéis solemnemente a consagrar vuestra vida al servicio de la Humanidad y JURÁIS:

Conservar el respeto y el reconocimiento a que son acreedores vuestros maestros.

Ejercer vuestro arte con conciencia y dignidad.

Hacer de la salud y de la vida de vuestros enfermos la primera de vuestras preocupaciones.

Respetar el secreto de quien se os haya confiado a vuestro cuidado.

Mantener, en la máxima medida de vuestros medios, el honor y las nobles tradiciones de la profesión médica.

Considerar a los colegas como hermanos.

No permitir jamás, que entre el deber y el enfermo se interpongan consideraciones de raza, religión, nacionalidad, de partido o de clase.

Tener absoluto respeto por la vida humana desde el instante de la concepción.

No utilizar, ni aún bajo amenazas, los conocimientos médicos contra las leyes de la humanidad”

“Si cumpliereis íntegramente con este Juramento, que podáis gozar de vuestra vida y de vuestro arte y disfrutar de perenne estima entre los hombres. Si lo quebrantáis, que vuestra conciencia y el honor de la profesión médica en la que acabáis de ingresar os lo demanden.”

 

Pasaron más de 2500 años desde que Hipócrates, que vivió en el siglo V antes de Cristo, escribió cuáles debían ser las obligaciones de los que ejercen la medicina. En sus orígenes era un conocimiento que se transmitía de persona a persona. De padre a hijo, heredados. Una especie de sacerdocio profesionalizado.

 

 

“No llevar otro propósito que el bien y la salud de los enfermos”, fue la base del juramento que Hipócrates les hizo jurar a sus discípulos, llevar a lo largo del mundo la medicina, continúa siendo la base de la ética médica a nivel global. Me  comprometí a salvar vidas, no a destruirlas, no matar a la persona que a mi juicio pareciese defectuoso, a nivel mental o físico, sufriera enfermedad terminal o incurable. A nadie debo robar el derecho sagrado, que es LA VIDA.

Por  el coladero de la puerta trasera del Congreso, sin escuchar opiniones de personas cualificadas, es sacada la Ley de la Eutanasia.”NO AL DOLOR”  y se quedan tan panchos ¿Por qué no hablan y potencian los CUIDADOS PALIATIVOS? les aseguro que ni el 1 por mil pide “la muerte”

 Cuando llegan a paliativos la desean, y el dolor les recómete…  Es normal que pida morir; Todo cambia cuando se le sumista  la medicación ajustada… Pregunte Presidente y Vicepresi,  junto a sus aliados, acérquense a las salas de paliativos… Les dirán que NO, quieren morir.

Escritos en las pancartas a la puerta del Congreso, propio de patio de infantil, que de personas con sentido común.

—“La vida es mia y decido yo”

Se da la circunstancia que si hizo Testamento Vital, entonces se encontraba en perfectas condiciones, ¿Vale para cuando llega la Parca Morta?. Seguramente NO

Y si sufre una enfermedad mental y el psiquiatra dice que no merece la pena que viva? ¿Es su vida, o está decidiendo otro por usted?

La vida del neonato ¿se puede interrumpir? No. El no nacido no ha decidido.

El que nace con deficiencias físicas o mentales ¿Qué hacemos?

 La Eutanasia es un debate muy profundo,es el finísimo hilo que separa la vida de  la muerte. Y no se hizo.  

Claro que los progres dicen

 —Están sufriendo y que mejor que…

No, la eutanasia no es el mejor bien ni la muerte feliz.  Siempre nos queda algo por hacer. Hasta que tranquilamente exhalemos el último suspiro.

Otra situación, de sentido común.  Pienso en aquellos que les deprime la Navidad, desean que estos días pasen lo antes posible. ¡Pufff! basta que se perimetre la zona, para saltarlo con pértiga, y en la pértiga poner todo tipo de necesidades a fin de cambiarnos de ciudad, Autonomía… ¿Para qué?

—Para estar con la familia.

 ¡Ahhh! ¿Familia? Si precisamente en estos días navideños es cuando tiene que acudir con mayor frecuencia, las FFSS, Guardia Civil P. Nacional,  Local, ¿motivos? Trifulcas en los hogares.

Es la matraca que inventas para salir de tu lugar de residencia, jamasquear en la casa de padres, abuelos y juntarte con la parentela. No me vale la disculpa de visitar el terruño… ni que estar con la abuela te recuerda sus ricas recetas. Lo que te llama, es la anarquía individual, característica del españolito que necesita estar acompañado del rebaño, la masa. Al calor del brasero o la calefacción, se ingiere de buen grado la sopita, los mariscos, cochinillo, cabrito, solomillo… beben buenos caldos Y esa abundancia, hace que surjan deudas ocultas, en los casi 12 meses, ¿A que viene tanto interés por pasar las navidades amontonados?

¿Has pensado progre en los que no tiene compañía, en los que la soledad puede llevarlos a…? Seguro que no, el nihilismo persistente te desprovee del sentido común.

Recuerda, no juegues con tu vida ni la de los  otros, son tiempos de incertidumbre, habrá sillas vacías, comportémonos con responsabilidad y respeto… ya llegarán los besos sinceros, los abrazos de corazón, las palmaditas en el hombro… De momento sigamos lo que nuestra CA indique. Evite que el número de muertes vuelva a repuntar, me temo que  va suceder, ingresos en UCIS. La edad al covid-19 le resulta indiferente. Las consecuencias son fatales.

Responsabilidad, prudencia y sentido común.