¿Cómo hay que ver el fútbol, presionados o no...?

              Reconozco que yo soy uno de los que van al fútbol y lo saborea en silencio como si estuviera en la Opera. Quizás en casa, en mi salón, estando solo, viéndolo por televisión, soy más expresivo y a veces pierdo las formas, desde luego disfruto mucho cuando gana mi equipo. Hay veces, creo que es intuitivo, me dedico a “tuitear”, o a leer algún libro, de manera distraída, como no prestando atención a la pantalla, cuando mi equipo va a sufrir un mal resultado. Esa falta de atención señala que mi equipo no va a jugar bien, o que el contrario va a superarlo, o que el partido aportará un mal resultado. Es curioso, pocas veces me equivoco con esa actitud.

Me recordó un artículo (Cadena Ser, 10.12.2020, Carlos G. Cano) acerca de los polvorones y mantecados que estos días aparecen en las mesas navideñas endulzando nuestras vidas.  Y se plantea la gran disyuntiva: “¿Debemos apretar el polvorón antes de abrirlo o es mejor retirar el envoltorio con cuidado para comérnoslo respetando su textura original?” Hay opiniones para todo, en Estepa lo tienen bastante claro en boca de Balbina Arias (El Dulce Nombre, fundada en 1940): “Cada uno que se lo coma como quiera, pero yo soy partidaria de no achuchar y disfrutar de su textura original bocado a bocado”. Sin embargo, hay otras opiniones: “Es muy habitual que la gente los estruje antes de abrir el paquete para evitar que se desmoronen”.

Esta es la imagen mental que quería explotar y compararla con el tipo de personalidad de los espectadores de fútbol. Sin duda, el fútbol debes observarlo con presión, yo particularmente lo hago como preparo los polvorones y estoy más atento a su desarrollo, a todos los avatares de un partido de fútbol, a todas las cuestiones tácticas que me interesan. Otra cosa es que haya dicho que lo veo como si estuviera en la Opera pero eso es cuando estoy en el Estadio, principalmente, o en grupo en una cafetería, etc.  Lo verdad es que, en el campo de juego, no se puede comer un polvorón sin que se desmorone…¡No lo intenten!

Salamanca, 23. Diciembre. 2020.