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Domingo, 17 de enero de 2021

Ministerio para la Transición… ¿¿¿??? y el ¿¿¿???

Se está tramitando el Proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética, acordando la semana pasada la Mesa del Congreso hacerlo por el procedimiento de urgencia. Mes y medio antes se publicaron las enmiendas presentadas al texto que llegó a esa Cámara a finales de mayo. Entre estas hay una firmada por los Grupos Parlamentarios del PSOE y Podemos, añadiendo el siguiente punto al artículo 8:   

«3. Queda prohibida la investigación y el aprovechamiento de minerales radiactivos, tal y como se definen en la Ley 25/1964, de 29 de abril, sobre energía nuclear, cuando tales minerales sean extraídos por sus propiedades radiactivas, fisionables o fértiles, en todo el territorio nacional.

Se procederá al archivo de cualquier procedimiento relacionado con la autorización de instalaciones radiactivas del ciclo del combustible nuclear para el procesamiento de tales minerales.»

Mientras, la Justicia española veía legal la Autorización Previa como instalación radiactiva otorgada a una extraña empresa de las antípodas muy atenta a la bolsa (pero española y muy española si tenemos presente la cantidad de políticos idólatras de la bandera que la apoyan) en las proximidades de Retortillo y su Balneario. Tras ello el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico no perdió tiempo en renovar esa Autorización Previa, ya bendecida por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Supongo nadie observó incoherencia alguna con la tramitación de la ley antes mencionada.

Mapa procedente de una web de conflictos ambientales, incluye los proyectos de la empresa minera en la provincia.

El proyecto engloba una mina (o varias) a cielo abierto, planta de tratamiento de uranio y almacenamiento de residuos radiactivos. No se ha desmentido la vida útil de esa mina y su agujero: una década. Minería, por otra parte, abandonada hace años por una empresa pública en Saelices el Chico. La Asociación Profesional de Técnicos en Seguridad Nuclear y Protección Radiológica cuestiona estos días “al proceso seguido para la evaluación del impacto ambiental en su vertiente radiológica, a las incertidumbres relativas al almacenamiento a largo plazo de los residuos radiactivos que se generarán, y a las garantías económicas para la vigilancia a largo plazo de los residuos de la planta de fabricación de concentrados de uranio”. No olvidemos la fábrica de elementos combustibles en Juzbado, protagonista de una reciente incidencia. Cualquier incidente relacionado con la industria nuclear siempre es noticia, no es una actividad cualquiera, a pesar de estar en retroceso desde el accidente en Fukushima (Japón).

Como ya ha ocurrido demasiadas veces en nuestra provincia, y en España, en nombre del progreso alguien de fuera viene a salvarnos. Suena a colonialismo y república bananera. En la realidad se suele embolsar mucho dinero a costa de los recursos, el trabajo y la vida de los “indígenas” (algunos muy colaboracionistas). Los grandes embalses hidroeléctricos o minas cerradas en la provincia son un ostentoso ejemplo. De la escasa industria apenas queda rastro. Perdemos recursos, destrozan nuestro entorno natural, se pone en peligro la salud, para... seguir perdiendo habitantes. 20.000 menos la última década, hemos sabido esta semana. No parece un modelo económico de gran futuro.

¿Cuántos experimentos especulativos más soportaremos?. Con esto, ¿de verdad el actual gobierno, en especial el PSOE, es diferente del neoliberal anterior? ¿La utilidad del Ministerio para la Transición Energética y el Reto Demográfico es esta?. La pretensión es quizás ¿rematar la provincia haciendo el trabajo sucio a los que siempre ganan por aquí (a pesar de su fracaso)?, no sería la primera vez. ¿Conseguirá algo la oposición de Podemos?