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Martes, 2 de marzo de 2021

Bioenergy Barbero estrena sus renovadas instalaciones que garantizan el suministro a más de 80.000 usuarios

Ubicadas en Las Torres suponen la mayor superficie y capacidad en la península, ya que le permiten almacenar más de 10.000 toneladas

Autoridades y responsables de Bioenergy Barbero en la inauguración de las renovadas instalaciones de la empresa en Las Torres. Foto de Lydia González

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha visitado hoy en el municipio salmantino de Las Torres las renovadas instalaciones de la planta de del grupo empresarial Bioenergy Barbero, dedicadas a la distribución y logística de biomasa, que cuenta con la mayor superficie y capacidad en la península, con capacidad para almacenar más de 10.000 toneladas que garantizan el suministro a más de 80.000 usuarios.

Durante la visita del consejero de inauguración de estas instalaciones -acompañado por el presidente de la Diputación de Salamanca, Javier Iglesias; el alcalde de Arapiles, Audacio Viloria; el delegado territorial de la Junta, Eloy Ruiz; y el consejero delegado de Somacyl, José Manuel Jiménez-, tras el descubrimiento de una placa conmemorativa, el presidente de la Asociación Española de Valorización Energética de Biomasa (Avebiom), Javier Díaz, ha hecho entrega al presidente del Grupo Bioenergy, Alfonso Barbero, el certificado de instalador de biomasa térmica que reconoce la calidad y especialización de las empresas en la instalación, operación, mantenimiento y reparación de instalaciones térmicas que emplean biomasa.

La biomasa es una fuente de energía limpia, autóctona y renovable, que reporta indudables beneficios energéticos, medioambientales y socioeconómicos, a través del aprovechamiento energético de esta materia prima que generan los bosques como estrategia energética, medioambiental, de desarrollo rural y generadora de empleo en el territorio.

Potencial energético con biomasa de Castilla y León

Castilla y León dispone de una gran capacidad productora de biomasa, derivada fundamentalmente del carácter eminentemente forestal de nuestro territorio (el 51% de la superficie regional, 4,8 millones de hectáreas de terreno forestal, que albergan los mayores recursos de biomasa forestal de España). La masa forestal de la comunidad autónoma alberga 225 millones de toneladas de biomasa seca con un crecimiento anual de 6,5 millones de toneladas, de las que se aprovechan con destino a la bioenergía unas 700.000 Tn/año, pasando este año a más de 1 millón de Tn/año una vez que empiece a consumir a pleno rendimiento la planta de Forestalia en Cubillos del Sil, entre otras infraestructuras que consumen biomasa como combustible.

La comunidad de Castilla y León alberga instalaciones de producción y transformación, tanto de pellets como de astillas, punteras a nivel nacional en calidad y en cantidad. Es la comunidad autónoma que concentra el mayor volumen de producción de pellet, con unas 223.000 toneladas/año, de las que el 92% están certificadas con el sello de garantía ENplus. Operan actualmente 13 fábricas de pellet, siete de ellas certificadas. La producción nacional es de 714.000 toneladas/año y 82 fábricas, 39 certificadas.

Continuo crecimiento del sector de la biomasa en Castilla y León

Cada vez un mayor número de usuarios finales optan por las soluciones con biomasa para alimentar las calderas para producción de calefacción y agua caliente sanitaria con un incremento constante tanto del número de instalaciones como de la potencia acumulada en todos los sectores: agroganadero, industria agroalimentaria, ocio-servicios, edificios y equipamientos públicos, viviendas unifamiliares, bloques de viviendas o redes de calor, ocupando Castilla y León los primeros puestos en el ranking de las comunidades autónomas.

Según los datos del Observatorio Nacional de Calderas de Biomasa de Avebiom, Castilla y León tiene la segunda posición nacional, con un volumen de negocio de 325 millones de euros, con la generación de 2.150 empleos (más un millar más de personas vinculadas a la actividad tradicional, como aprovechamiento de leña, y a la generación eléctrica con biomasa de origen forestal o agroalimentario); cuenta con 44.755 equipos en funcionamiento (estufas y calderas) y genera 1.530 megavatios (Mw) de potencia.


Asimismo, Castilla y León es líder a nivel nacional en energía consumida (toneladas equivalentes de petróleo) y en emisiones reducidas (toneladas de CO2), con 870.000 tn, equivalente a la retirada de más de 580.000 vehículos de la circulación.

Apoyo de la Junta a la biomasa

La acción de la Junta de Castilla y León se centra en diversas líneas de actuaciones, que reciben un impulso en esta legislatura, como la movilización de las importantes existencias de biomasa de montes. Asimismo, la Administración regional impulsa proyectos de utilicen biomasa como materia prima para la producción eléctrica; en este ámbito ya opera una planta del grupo Gestamp, en la provincia de Soria, con una potencia de 17 Mw y 140.000 Tn de consumo, y la central del grupo Forestalia en Cubilllos del Sil (León) con 50 MW de potencia y un consumo cercano a 350.000 Tn de biomasa. Ambos proyectos cuentan con participación de la Junta de Castilla y León en las sociedades vehículo.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente, a través de Somacyl, mantiene una importante línea de actuaciones desde el año 2013 para implantación de sistemas térmicos con biomasa en edificios públicos, habiendo acometido 35 proyectos para sustitución de sistemas que operan con combustibles fósiles por biomasa, mediante la instalación de calderas individuales y redes de calefacción centralizadas con biomasa, con una inversión de 35 millones de euros,  que suministran 100.000.000 kWh útiles con biomasa a más de 120 edificios públicos. Dichas instalaciones consumen actualmente 38.500 Tn de astilla forestal y 1.250 Tn de pellets y han permitido una reducción de emisiones de CO2 a la atmosfera de 37.500 Tn/año.

También se trabaja en la promoción del uso de biomasa en el sector agro-ganadero e industrial mediante el desarrollo de proyectos piloto demostrativos, entre los que destaca la red de calor del Polígono Industrial de Villalonquéjar, en Burgos, primera red de calor industrial por biomasa que hay en España.

Además, las redes de calor urbanas por biomasa son una solución perfecta para integrar el uso térmico de la biomasa forestal en ciudades (3 de cada 4 redes de calor en España utilizan biomasa forestal como combustible), fomentando un modelo de desarrollo urbano moderno, sostenible y respetuoso con el medio ambiente. En Castilla y León se han desarrollado en los últimos años importantes redes de biomasa que colocan a la comunidad como puntera a nivel nacional: las redes de Soria, Universidad de Valladolid (30 edificios públicos incluido el Hospital Clínico de Valladolid –el mayor hospital que en España tiene este tipo de alimentación de calefacción y agua caliente sanitaria-), Huerta del Rey (Valladolid), Aranda de Duero y Ponferrada (terminada e inminente entrada en producción) son ejemplos en esta línea que ya dan servicio a miles de usuarios. Todas estas redes de biomasa se han promovido con la participación de la Junta de Castilla y León a través de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente.

Potenciar la demanda de biomasa forestal en Castilla y León:

Por un lado, el fomento de la instalación de sistemas de calefacción alimentados por biomasa en los edificios públicos de la Junta. Para ello se trabaja conjuntamente con la Consejería de Economía y Hacienda para elaborar un Programa que desarrolle esta medida.

En segundo lugar, la incentivación fiscal de la sustitución de sistemas de calefacción alimentada por gasóleo por otros menos contaminantes, en especial la biomasa forestal; una opción que radica en los Ayuntamientos pues el impuesto directamente relacionado con este fin es el de Bienes Inmuebles (IBI).

Y, por último, la solicitud al Gobierno de la Nación -a través de una resolución aprobadas por las Cortes de Castilla y León en octubre de 2019- de la reducción del IVA que grava la biomasa forestal o los suministros energéticos con este combustible, para colocarlo al mismo nivel que Francia o Reino Unido; sería el espaldarazo definitivo para que el sector tenga a nivel nacional un crecimiento exponencial imprescindible en la lucha contra el cambio climático.

Fotos de Lydia González