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Miércoles, 27 de enero de 2021

Concepción Arenal no representa el feminismo desintegrador…

“Feminismo integrador: la escritora valenciana, Marisa Alemany, hizo una disertación sobre mi paisana Concepción Arenal.

Relató la personalidad valiente de Concepción Arenal "armada con un fiel bisturí, que le permitió aunar criterios en principio irreconciliables: los conservadores y los liberales del siglo XIX" añadiendo "fue respetada por ambos bandos. Nunca se afilió a nadie más que a sus ideas respecto a la dignidad inherente del ser humano. Para Alemany, Concepción fue una mujer única en su época: periodista, poeta, escritora, filósofa y visitadora de cárceles, "una gran humanista que argumentó la necesidad de incluir a la mujer en la sociedad española con igualdad de derechos en sus obras La Mujer del porvenir, La Mujer de su casa y la Educación de la Mujer".

Me parece plausible que cerrando 2020 una mujer haya rendido homenaje en Valencia, a la gran defensora de los DDHH. Plumas como la de Benito P Galdós y Dª Concha, han  pasado como elfos o hadas, de puntillas…  sin apenas notarse, sin conocer su obra literaria, su vida… la covid, los eclipsó, y las Instituciones tuvieron poco   interés en darles el protagonismo que merecidamente ganaron describiendo una España convulsa. Dividida.

Breve historia de Dª Concha

Pese a la reserva absoluta con que Concepción Arenal quiso mantener su vida privada con el fin de que en el futuro sólo se la conociera por sus trabajos intelectuales, contamos con algunos trabajos biográficos que, basados en fuentes documentales y en los testimonios de la propia escritora y de algunos de sus amigos más íntimos, permiten esbozar su biografía. Nació en Ferrol (La Coruña) el 31 de enero de 1820, primer fruto del matrimonio formado por María Concepción de Ponte y don Ángel del Arenal, miembros de ilustres familias gallegas y santanderinas, respectivamente. La ideología de su padre, firme defensor del liberalismo, y su prematuro fallecimiento marcarán sin duda el carácter de Concepción Arenal. De él aprenderá a mantener firmes sus convicciones personales y a luchar por lo que cree justo. No olvidemos que D. Ángel comenzó a cursar los estudios de leyes, pero al estallar la guerra de la Independencia los abandona para ingresar en la carrera militar. Pese a participar en numerosas acciones y destacar por su patriotismo, al entronizarse el absolutismo será perseguido, juzgado y confinado, como otros liberales de la época, por sus ideas políticas, hasta que el 26 de enero de 1829 fallece como consecuencia de estos avatares y sufrimientos. Tras su muerte la viuda y las tres hijas del matrimonio se trasladan a la casa de la abuela paterna en Armaño, una pequeña aldea del valle de Liébana (Santander), donde permanecerán hasta 1835, no sin antes sufrir un nuevo infortunio, pues la hermana más pequeña de Concepción Arenal, Luisa, morirá el 26 de octubre de 1830. En 1835 doña Concepción Ponte decide trasladarse a la Corte para que sus dos hijas, Concha y Tonina, reciban la educación propia de unas señoritas. La llegada a la Corte no debió satisfacer a Concepción Arenal, ya que hasta este momento había gozado de una vida libre de prejuicios sociales y en contacto constante con la naturaleza. En Madrid reside el conde de Vigo, hermano de Concepción Ponte y las niñas junto a sus primas ingresan como alumnas externas en el colegio de Tepa, donde a falta de un verdadero programa de estudios les enseñarían a comportarse correctamente en sociedad, tal como deseaba su madre. Programa de estudios que desde luego no satisface su enorme curiosidad intelectual, esa inmensa ansia de saber que caracteriza a Concepción Arenal. Se ha dicho que en estos años aprendió sola italiano y francés, al igual que se sentía atraída por la lectura de libros que versaban sobre ciencias y filosofía. Las relaciones entre madre e hija no fueron muy armoniosas, pues Concepción Arenal al finalizar esa primera etapa educativa tenía la pretensión de cursar estudios superiores, deseo inaudito en una mujer de la época y claramente reprobable para su madre.

¡Ay las madres, las madres! Buscando siempre en lo que ellas fueron criada. Buen casamiento, dar hijos…  a ser posible varones, mirar para otro lado en el matrimonio, guardar las apariencias. Y de cultura cero. Las mujeres no nacieron para estudiar ¡Que pena!

Concepción Arenal, nunca fue abogado ¿NO? Pues no, les explico

 En 1840,su madre regresa a Armaño para asistir a su abuela enferma, Jesusa de la Cuesta, circunstancia que le permite poner distancia entre su madre y ella. Concepción Arenal está claramente decidida a llevar a cabo su aventura y, por ironías del destino, recae sobre el ella la herencia de Cuesta, y en 1841 el de su madre, este infortunio, hace que Concha  a los veintiún años sea dueña absoluta de su destino, poniendo en práctica aquellos proyectos a los que su madre se había opuesto con firmeza. Durante los  cursos de 1842 a 1845 Concepción Arenal asiste vestida de hombre a algunas clases de Derecho en la Universidad. Evidentemente no cursó la carrera, ni hizo exámenes, ni alcanzó ningún título, pues en este momento histórico las aulas universitarias estaban reservadas exclusivamente para los varones, pero sin duda las enseñanzas las enriquecieron a la vez que afianzaron su interés por cuestiones penales y jurídicas. En el ambiente universitario conoce a Fernando García Carrasco, con el que contrae matrimonio el 10 de abril de 1848, a pesar de los casi quince años  que la separan en edad de este abogado y periodista, fue un matrimonio feliz. El esposo era avanzado para la época, supo entender con total perfección las aspiraciones de Concepción Arenal y contempló a su esposa desde la igualdad, admitió que le acompañase vestida de hombre a las tertulias del café Iris o que aportara al hogar las ganancias de su trabajo remunerado. El matrimonio tuvo tres hijos, de los que sobrevivieron los dos menores, Fernando (1850) y Ramón (1852), la mayor, Concepción (1849), falleció a corta edad.

Durante los primeros años de matrimonio Concepción Arenal parece decantarse por la literatura. Escribe composiciones poéticas, obras de teatro,  una novela que no se ha conservado -Quemó y mando quemar todo lo escrito antes de fallecer, por suerte para los que necesitamos saber, se han conservado un buen numero de escritos, Historia de un corazón, Fábulas en. En 1855 junto a García Carrasco comienza a colaborar en La Iberia, periódico liberal fundado por Pedro Calvo Asensio, que gozará de gran prestigio hasta su desaparición en 1898. La colaboración de Arenal se inicia en julio de 1855 con el primer artículo, de una serie de siete, llevan por título “Watt, su vida y sus inventos”. La prosa es sobria, le preocupa, conseguir una exposición clara, que ponga de relieve la importancia del hombre que contribuye a hacer progresar la sociedad a la que pertenece -García Carrasco- además de escribir artículos, es el encargado de redactar los editoriales, los artículos de fondo del diario hasta su muerte el 10 de enero de 1857. Tras su fallecimiento la redacción de estos editoriales, aparecen sin firma, el peso recae en Concepción Arenal, hasta que Nocedal, ministro de Gobernación, promulga la Ley de Imprenta de 15 de mayo de 1857 donde se impone la obligación de firmar los artículos que versen sobre política, filosofía y religión.

Control, control, control… la historia se repite en el siglo XXI.

 Mes y medio después, se publica una nota en La Iberia (diario liberal progresista fundado en 1854 por Pedro Calvo, que no era otro que Práxedes Mateo Sagasta y Escolar, ingeniero civil, masón y político, miembro de los partidos Progresista, Constitucional y Liberal-Fusionista; varias veces presidente del Consejo de Ministros, famoso por sus dotes retóricas) en la que se alude a los artículos sin firma publicados por Concepción Arenal y se anuncia el cese de su colaboración como redactora fija.

Concepción Arenal junto a sus hijos se traslada a Oviedo. No obstante, su estancia fue corta, regresa al valle de Liébana donde había transcurrido parte de su infancia y adolescencia, instalándose en Potes en la casa que alquila a la madre del violinista y compositor Jesús Monasterio, quien se convertirá en fiel amigo de la escritora. De firmes convicciones religiosas, Monasterio acaba de fundar en Potes las Conferencias de San Vicente de Paúl.  Consigue interesar a Concepción Arenal por esta actividad a fin de sacarla del abatimiento en que se encontraba tras el fallecimiento de su esposo. Como consecuencia de esta amistad, decidirá fundar la rama femenina de esta institución en Potes. Comienzan aquí, las preocupaciones sociales y humanitarias de Concepción Arenal, cuyo fruto intelectual será su ensayo La Beneficencia, la Filantropía y la Caridad (1860) que es premiado por la Academia de Ciencias Morales y Políticas, a pesar de que la escritora encubriera su identidad bajo el nombre de su hijo Fernando, que tenía sólo diez años. Averiguada la verdadera autora, por primera vez en la historia de la Academia se concede el premio a una mujer, ya que sus miembros fueron conscientes de la importancia del trabajo, analiza conceptos que en aquella época estaban poco claros. Concepción Arenal señala que con “beneficencia” se alude al sistema de ayuda a los necesitados que adopta el Estado. El segundo, “filantropía”, es una preocupación de orden filosófico, por la dignidad del hombre, mientras que el tercero, “caridad”, señala la compasión cristiana, que obra espontánea, por amor a Dios y al prójimo. La obra fue dedicada a la condesa de Espoz y Mina, a quien le unirá posteriormente una fraternal amistad. Su siguiente obra, El visitador del pobre, nace de la de la escasa preparación que las mujeres tenían en el momento de socorrer a pobres y enfermos. Obra editada por iniciativa de Santiago Masarnau, presidente de las citadas Conferencias, quien se entusiasma al leer, el tacto, amor a las personas desfavorecidas por la fortuna.

Su preocupación por la situación en la que se encontraban los presos viene motivada por el hecho de que, a iniciativa de la propia Isabel II, el ministro de Gobernación, Florentino Rodríguez Baamonde, la nombran el 4 de abril de 1864 Visitadora de Prisiones de Mujeres. Con este fin Concepción Arenal se traslada a La Coruña, donde conocerá personalmente a la condesa de Espoz y Mina, Juana Vega, que se convertirá en una de sus mejores amigas y colaboradoras. Fruto de esa experiencia personal son sus conocidas Cartas a los delincuentes, donde aborda, cuestiones tan delicadas como la necesidad de reformar el Código Penal, aproximándose en este sentido a las iniciativas que los krausistas habían emprendido.

En 1870 funda La Voz de la Caridad, periódico que durante sus catorce años de existencia fue plataforma para denunciar los abusos e inmoralidades tanto en hospicios como cárceles. Desde sus páginas Concepción Arenal, que contaba con la ayuda moral y económica de la condesa de Espoz y Mina, Fernando de Castro, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Salustiano Olózaga, impulsa proyectos como el “patronato de los diez”, consistía en que diez familias adineradas se pusiesen de acuerdo para ayudar a una familia sin recursos, o la creación de la Constructora Benéfica, cuyo objetivo era edificar viviendas para los obreros. Labor que continúa al colaborar en la recién creada institución de la Cruz Roja. En 1869 la duquesa de Medinaceli había establecido la rama femenina de la Cruz Roja y Concepción Arenal se vuelca en su organización y trabajo. Dirigió, personalmente, durante el transcurso de la tercera guerra carlista, el Hospital de Sangre de Miranda de Ebro, donde se atendió a los soldados de ambos bandos. Experiencia que motivó la publicación de sus Cuadros de guerra, predomina la descripción de las escenas de dolor que ella misma contempló.

Arenal sigue sin gustar a todos.

Mí homenaje Dª Concepción, feministas como usted estamos necesitados  de ellas. Ser feminista, no es ir a la caza del hombre por ser HOMBRE, respeto para los 2 géneros, ambos nos necesitamos para crecer y formar una civilizada sociedad que sea ejemplo para futuras generaciones.