Advertisement
Martes, 19 de enero de 2021

Los médicos de CyL observan mala gestión, pocos recursos, desprotección y un aumento de su desmotivación

Encuesta del Consejo de Colegios de Médicos de Castilla y León realizada a 903 profesionales
Médicos de Salamanca protestando por las condiciones laborales en plena pandemia - Archivo

Los médicos de Castilla y León consideran que durante la pandemia ha habido mala gestión, con decisiones erráticas y tardías, no ha habido dotación adecuada de recursos materiales humanos, ha habido desprotección y la situación ha repercutido negativamente en su trabajo, lo que ha afectado a la calidad de la atención a los pacientes y en sus condiciones laborales.

Así se desprende de una encuesta del Consejo de Colegios de Médicos de Castilla y León realizada a 903 profesionales (de las que se validaron 888) a través de 40 preguntas con respuestas múltiples, agrupadas por diferentes temas relacionados con la calidad, seguridad, recursos, satisfacción, propuestas y otros parámetros cuantificables.

Los resultados de esta encuesta señalan que no ha existido una dotación adecuada de recursos materiales y humanos en los primeros meses de la pandemia, el personal médico considera que estuvo desprotegido y que las decisiones para enfrentar la situación han sido erráticas y muchas han llegado tarde.

En concreto, el 85,6 por ciento de los médicos considera que los recursos materiales fueron "algo o muy poco" adecuados (solo un 5,3 cree que fueron adecuados), mientras que un 61,2 por ciento piensa que la dotación de recursos humanos fue "muy poco o nada" adecuada, habida cuenta que los MIR de Castilla y León que terminaban apenas fueron contratados y con contratos precarios, a pesar de los dicho anteriormente por la Consejería de Sanidad.

En relación con el número de pruebas frente al coronavirus realizadas a la población, el 70,3 por ciento opina que fueron insuficientes, el 78,7 por ciento cree que no hubo o fueron escasas las pruebas para los sanitarios y sólo el 4,8 por ciento de los encuestados percibió que en todo momento tuvo equipos de protección. Además, el 90,2 por ciento considera que son necesarios más medios humanos y materiales para poder abordar el futuro de una nueva ola pandémica.

Además, tampoco mejora la percepción de la actuación de la administración sanitaria tras la primera ola, han informado a Europa Press fuentes del Consejo.

Los profesionales consideran que las pruebas realizadas a los sanitarios han sido insuficientes y existe una opinión mayoritaria de que la COVID-19 ha tenido una repercusión negativa en el trabajo de los médicos, afectando a la calidad de la atención a los pacientes y a sus propias condiciones laborales.

A nivel personal, la encuesta pone de manifiesto que el nivel de desmotivación entre los profesionales ha aumentado "significativamente" tras la primera ola (el 85,9 por ciento opina que están "algo peor" o "mucho o peor").

La mayoría de los encuestados opina que la información que han recibido durante la pandemia ha sido escasa y el 86,6 por ciento de los médicos se han sentido desbordados.

ASISTENCIA INADECUADA
Asimismo, el 94,7 por ciento entiende que ha existido una repercusión negativa en las consultas y un 82,7 asegura que no se ha podido dar una asistencia adecuada a los pacientes. Además, el 87 por ciento de los encuestados señala que ha habido un deterioro de las condiciones laborales, sin que por ello vean necesaria una gratificación (81 por ciento).

A la hora de juzgar la actuación de la administración sanitaria, más de la mitad de los encuestados consideran que la gestión de la sanidad privada y las residencias no ha sido adecuada.

En cuanto a estas últimas, hay un elevado consenso en que el Sacyl debe de atender las residencias en colaboración con los profesionales contratados por estas empresas y de que estos deben de tener acceso a la historia médica de los residentes y a las recetas.


A este respecto, el 59,2 por ciento manifiesta que la actuación de la Consejería respecto a la sanidad privada ha sido "muy poco o nada adecuada" y casi un 70 por ciento cree que la asistencia prestada a las residencias y los protocolos e instrucciones recibidos han sido insuficientes (67,3 por ciento), han marcado la casilla
"nada o muy poco".

El 54,7 por ciento piensa que las residencias tienen que ser atendidas tanto por médicos específicamente contratados como por el propio Sacyl y el 81,8 por ciento de los encuestados cree que los médicos contratados tienen que tener acceso a la historia clínica y el 59,95 a las recetas de Sacyl.

Destaca que muy mayoritariamente los médicos, tanto de hospitales como de Primaria, quieren la consulta presencial, por ser la que garantiza mayor calidad y seguridad para los pacientes y profesionales.

Para mejorar la situación, se propone la incentivación de los puestos de difícil cobertura y la mejora de los MIR; la eliminación de contrataciones de médicos sin especialidad o no homologados y el acceso por méritos profesionales a los puestos de gestión y coordinación y no por libres designaciones.

Según ha explicado el Consejo, la pandemia ha puesto de manifiesto la situación precaria que se vivía y los médicos opinan que ha habido un empeoramiento de la calidad asistencial en los últimos diez años (70,1 por ciento), por lo que sería necesaria una reforma sanitaria, sobre todo en Atención Primaria.

SOLUCIONES
A juicio de los facultativos, la incentivación de puestos de difícil cobertura es prioritaria, como considera un 93,4 por ciento de los encuestados, y el 84,6 cree que no se deben contratar médicos sin la especialidad y/o no homologados (RDL 29/2020).

Más del 80 por ciento de los encuestados se opone a la libre designación para las jefaturas de servicio o coordinadores de Atención Primaria de Sacyl (55 por ciento nada y 26,2 poco) y tampoco están de
acuerdo en que otras profesiones asuman atribuciones que competen a los
médicos (69,8 por ciento nada y 17,7 poco).

El 93,2 por ciento considera imprescindible las mejoras para los MIR y la mayoría de los médicos quieren que las consultas sean presenciales, con solo un 9,2 por ciento que considera que no es imprescindible.

A la pregunta final sobre tres posibles causas a las que se debía el empeoramiento en la calidad de los servicios sanitarios, la respuesta mayoritaria fue la escasez de personal, la desmotivación y la sobrecarga asistencial.

En definitiva, "la encuesta ha evidenciado que la COVID-19 ha ahondado en los problemas que la profesión médica viene arrastrando durante años, siendo necesario más que nunca tomar medidas ante la desmotivación, la sobrecarga asistencial y la escasez de médicos en nuestra región, sobre todo con una reforma en profundidad de la Atención Primaria", ha apuntado el Consejo de Colegios de Médicos.

El órgano colegial ha explicado que, tras nueve meses de crisis sanitaria, el impacto de la COVID-19 sobre los profesionales sanitarios ha sido "muy fuerte", tanto a nivel personal como profesional y sus consecuencias han originado cambios profundos e importantes en los procedimientos del trabajo de los médicos.

"El nuevo contexto ha afectado a nuestro estado ánimo, laboral y de seguridad", ha añadido el Consejo, que por eso consideraba necesario conocer la opinión de los profesionales sobre esta situación, motivo por el que se ha realizado la encuesta, con el fin de poder transmitir el punto de vista de los médicos de Castilla y León a los distintos gestores de las administraciones sanitarias.