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Miércoles, 20 de enero de 2021

Cartas de los lectores

A ti, esperado 2021

"No podemos cambiar el pasado, pero podemos escribir el futuro y ahí, está la magia"

Nunca se espera que el tiempo pase tan rápido. Pero joder, este año todos esperábamos despertarnos entre tus meses. No sabes las ganas que tenemos de saborearte y de que cambies un poco todo esto. Que nos cambies un poco. A mi. A todos.

Si echamos la vista atrás y visualizamos el mes de enero de 2020, todos teníamos una sonrisa en la cara, los ojos chisposos de alegría y la mente despejada de esta catástrofe social. Año nuevo, vida nueva, como se suele decir y como esperábamos que sucediera. Aquel momento desconocido fue más nuevo que nunca. China nos quedada lo suficientemente lejos y claro, no nos íbamos a preocupar por lo que pasaba al otro lado del mundo. Nadie lo hacía. Y usamos la técnica del dominó. Si uno cae, caemos todos. Mientras eso no suceda, tranquilidad. Marzo vino cargado de todo esto. De una caída obligatoria sin aviso. Un viento del oeste que nos invadió en cuestión de semanas. De un momento a otro, las calles se vaciaban a golpe de martillo. Era necesario, pues algo oscuro iba matando todo cuanto conocíamos. Meses de angustia y soledad chocaban contra nuestras puertas haciendo cola, y nuestra respuesta debía ser la misma: “Entra y arrasa”. Llegó de manera muy rápida julio. Fue el verano más aclamado de todos, aún viviendo la peor situación que nos podíamos imaginar, teniendo que cumplir con una serie de reglas como si de un juego se tratara. Pero, pasaron los meses y las cartas de esta partida no se acaban. Habrá que coger aire, tragar saliva y esperar. Si de un momento a otro vino, que se vaya de la misma forma. Más bien, echémosla de la misma forma.

Querido 2021: nunca te hemos necesitado tanto. Diciembre amado, nadie pensó que podías llegar así. Eres el mes más esperado este año. Ese 31 que todo lo cambie. Que todo lo remueva. Que ponga un poco de alegría en las caras de todos. Que eche tierra sobre este año plagado de tristeza. Ojalá nuestra mirada se dirija hacía todas aquellas cosas maravillosas que nos depara este camino y que no nos quedemos con todo lo sucedido. Si te soy sincera, nadie va a echar de menos el 2020. Tienes un trabajo bastante fácil. Sólo se echarán de menos todas las cosas que nos han quedado por hacer. Bueno, y a las tantísimas personas que se ha llevado por delante este maldito virus. Esperado 2021, no sabes las inmensas ganas que tenemos de conocerte. Este año las uvas irán con un sabor un poco amargo y cambiaremos las grandes cenas por las restricciones. Pero de verdad, si la temporada que viene nos permites disfrutarte, ¿qué más da? Es solo una Navidad. Pensémoslo así. Este tiempo hemos cambiado la manera de caminar, pues todos lo hemos hecho con mascarilla. Nuestra forma de mirar nunca había cobrado tanto protagonismo. Hasta nuestras manos poseen esa sequedad por el gel que a nadie le gusta. Hemos sufrido mucho estos meses como para tirar todo por la borda por cuatro cenas y unas horas. Por modificar algo más, no pasa absolutamente nada. Si es la manera de erradicar este colapso habrá que intentarlo.

Querido tú. Si, a quién esté leyendo esto. Todos hemos ido aprendiendo muchas cosas durante este largo periodo. Las cosas malas desde esta perspectiva han modificado su intensidad. Las buenas, han cobrado el sentido que ya habían dejado atrás. Las personas a las que durante meses has llamado por teléfono, son quiénes realmente necesitas a tu lado. Las que ni siquiera te han preguntado, son a quienes debes dejar ir. Los sentimientos que has experimentado durante este tiempo no los olvides, pues te han hecho más fuerte. Y las cosas que te han quedado por hacer, ya vendrán. Pues si algo debe suceder, sucederá. Miles de besos que no has dado, quizá era por que te pertenecían a ti. Y a nadie más. Todos estamos cansados de la pandemia, de las noticias, de las restricciones y de evitar cada risa para no contagiarnos. Todos, sin excepción. Pues, somos como niños pequeños. Nos morimos de ganas de hacer algo cuando está prohibido o cuando no debemos ejecutarlo. Pero hasta los más inocentes saben que es por nuestro bien. Por el de todos. Por el tuyo.

Querido Todos. Así, de manera común. La nueva normalidad me ha hablado al oído. Me ha confesado que odia estar a nuestro alrededor, igual que nosotros comenzamos a odiarla a ella. Hace mucho tiempo que agarra la pata que cojea de esta gran mesa alrededor de la que estamos todos sentamos. Ella también esta cansada. Desea más que ninguno de nosotros que todo esto acabe y pueda terminar su trabajo. A día de hoy, camina con nosotros soñando con el año que está por venir. Con el gran 2021 que nos queda por delante. Anhelando el momento en el que pueda despedirse y dejarnos atrás para siempre. Sólo me ha dado un consejo, es el siguiente: la manera de salvaros es juntos. Pues una piedra tan grande como esta no se levanta entre unos pocos. Ayudaros y solo así, saldréis de esto. Nuestra nueva normalidad nos agarra hoy día más fuerte que nunca. Todos la necesitamos, pero ella nos necesita más a nosotros. Tomémosla y salgamos juntos de todo esto. Luchemos por nuestra ansiada realidad y porque este 2021 esté repleto de todas las situaciones que no hemos podido disfrutar este año. Por los momentos que nos han arrebatado. Por los abrazos, los besos y las sonrisas. Por llorar de la risa con tus amigos. Las fiestas en cualquier bar. Y por cantar a pleno pulmón con los pies reventados. Por las reuniones, las cenas y las comidas. Por las noches en vela. Hasta por las caídas en público en plena calle.

Por todo. Por levantarte un día y que lo peor sea estudiar o ir a trabajar. Por dejar de escuchar el número de muertos cada día o las palabras de las familias de aquellos luchadores que no han podido vencer. Ahora nos toca vivir por aquellos que no han podido. Vivir y, mejor dicho, sobrevivir. Evitar que siga ascendiendo el temido número que pesa en la espalda de todos. Y que ya, desgraciadamente llevaremos siempre con nosotros. No podemos cambiar el pasado, pero podemos escribir el futuro y ahí, está la magia. Por todo esto, 2021, tómate el tiempo que necesites, pero traemos de vuelta aquellos momentos que todos ahora sólo podemos soñar. No puedo pedirte que traigas de vuelta a las personas que se han ido ni el tiempo que hemos perdido, por eso te pido que nos des fuerza para salir de esto juntos, fuertes.

Carla Guinaldo Bravo, estudiante de primer curso del Grado de Periodismo