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Viernes, 22 de enero de 2021

“Ojalá la Fundación Toro de Lidia no tuviera que existir porque la tauromaquia fuera libre y respetada”

Montejo fue una de las promotoras del Circuito de Novilladas de Castilla y León promovido por la Junta de Castilla y León y la Fundación Toro de Lidia en el que asegura ha tenido los ingredientes esenciales de la Fiesta que son “ilusión, emoción e imprevisibilidad”

Beatriz Montejo en el Museo Taurino de Salamanca | Fotos: Lydia González

Un año taurino en blanco con la Tauromaquia más cuestionada que nunca, el Circuito de Novilladas de Castilla y León promovido por la Junta de Castilla y León y la Fundación Toro de Lidia puede ya considerarse casi de un milagro. Esperanza ante la desilusión del sector. Presente y futuro.

Por este circuito han pasado 18 novilleros sin picadores, 24 incluyendo las novilladas picadas; se ha contado con 24 ganaderías de la región y en siete de los ocho festejos se ha colgado el cartel de no hay billetes, con el aforo ajustado a las circunstancias del momento. Beatriz Montejo, coordinadora del capítulo de la Fundación del Toro de Lidia (FTL) en Salamanca y Vicepresidente de la Federación de Peñas Taurinas Helmántica (FPTH) de Salamanca, ha sido una de las promotoras. “La idea surgió inspirada en un proyecto previo, el circuito de novilladas con picadores de la FTL con la Junta de Andalucía. La Federación presentó en la última convocatoria de la Mesa de la Tauromaquia (es el órgano de participación, asesoramiento y propuesta de la Administración de Castilla y León para la promoción y difusión de la Fiesta de los Toros) un conjunto de propuestas, entre las que la del certamen era la de mayor envergadura. No lanzamos una idea vaga, sino un proyecto firme, viable, presupuestado, así como la forma de desarrollarlo. La Consejería de Cultura y Turismo de la JCYL en general y su Secretario General, Gregorio Muñoz en particular, creyeron en él y es desde la Fundación desde donde se ha desarrollado y ejecutado”, explica.

El triunfo de este certamen vino además para Salamanca, cuando el alumno Ismael Martín de la Escuela Taurina de la Diputación se proclamó triunfador. El resultado, asegura Montejo, “es magnífico a pesar de las cosas que haya que corregir y mejorar en próximas ediciones”. “El circuito ha supuesto retomar los ingredientes esenciales de la Fiesta: la ilusión, la emoción, la imprevisibilidad…. Si uno de los semifinalistas no se lesiona, si otro acierta con la espada… el resultado hubiera podido ser completamente distinto. Y los aficionados lo han percibido así, completando el aforo limitado en casi la totalidad de los festejos.

“Por otra parte también ha resultado muy satisfactorio comprobar el gran nivel ganadero de las divisas de la comunidad, donde la mayoría de las participantes han embestido y con nota. Y como salmantina, me llena de orgullo el nivel que ha demostrado la Escuela Taurina de Salamanca, una de las mejores del país, como se refleja en que tenga alumnos provenientes de muchas otras provincias, de la comunidad y de fuera. Su equipo de profesores realiza una gran labor, tanto en la docencia teórica como con la enseñanza práctica, donde los alumnos tienen la suerte de poder torear mucho, en el campo y en las plazas. Por su profesionalidad y dedicación, merecen sacar un torero importante pronto”, añade.

Desde la Junta ya es firme el compromiso de repetir el año que viene. “La continuidad es fundamental y es el objetivo, supone que se consolide de facto el reconocimiento de la Tauromaquia en sí como cultura y que se la considere igual que a la literatura, el cine, la música o cualquier otra disciplina cultural. Y también la gran oportunidad de continuar llevando la bisoñez de los aspirantes a toreros y las raíces de la Fiesta a los pueblos de Castilla, incluso recuperando plazas”.

“En toda crisis hay oportunidad”

El mundo de los toros no puede permitirse otro año en blanco, ni por la situación de ataque permanente en la que vive y lo cuestionado que está ni por la actividad económica directa e indirecta que supone. “España se encuentra en un momento terrible: político, sanitario, económico. Temo que estemos al borde del estallido social. Creo que el próximo año va a ser dramático y los toros no van a ser ajenos a esa situación. Pero como en toda crisis hay oportunidad, quizá sea la ocasión para que por fin el sector taurino se decida a re-estructurarse y a apostar por un modelo de espectáculo fuerte, íntegro, insigne y que se puede sostener y perdurar. Aunque implique que algunos tengan que perder sus privilegios”, explica.

Si algo ha demostrado en aspecto positivo la situación sanitaria a la Fiesta es como ha sido posible dar toros con otros modelos organizativos. “Una plaza de toros, siendo un espacio abierto, utilizando mascarilla, restringiendo el acceso, evitando las aglomeraciones y manteniendo la distancia de seguridad probablemente sea uno de los lugares donde el contagio es más difícil, salvo casos contados de irresponsabilidad individual. Yo me he sentido más tranquila y segura en la plaza, bien adecuada a las medidas anti-COVID, que en cualquiera de mis actividades cotidianas. Así que poner todas las trabas posibles al espectáculo taurino amparándose en la situación epidemiológica es de una enorme cobardía y un enorme cinismo”.


La Fundación Toro de Lidia crece, a pesar de los escépticos

El capítulo en Salamanca de la Fundación Toro de Lidia cuenta ya con 136 socios con el objetivo de seguir creciendo y consolidándose. “Aunque no es momento de pedir nada a nadie, a todos aquellos que de forma muy inteligente y acertada piensan que es fundamental la unión, les invitamos a conocer y a formar parte activa de este gran proyecto que es la Fundación.  Cuantos más seamos, más conseguiremos”, matiza Montejo.

Consciente de que aún hay escépticos y a pesar de las iniciativas puestas en marcha, las críticas no le han faltado. “Hay escépticos no solo entre los aficionados, también entre los profesionales.  Se puede entender que haya quienes piensen que la FTL podría hacerlo mejor o podría hacer más cosas, pero lo que es evidente es que es absolutamente transparente y ha conseguido un montón de logros, impensables e inalcanzables de forma individual o sin un plan y una estructura organizativa. Algunos de estos resultados han sido ganar más de 60 demandas a quienes han celebrado en redes sociales que los toreros resultaran heridos de gravedad en el ruedo o a quienes prohibieron los festejos taurinos en un municipio concreto de forma discrecional. O tumbar la propuesta de un partido político en la Asamblea de Madrid para que los menores de 18 años no pudieran acudir a las escuelas taurinas. O conseguir que los profesionales taurinos pudieran cobrar los ERTE, promover gran parte de los festejos taurinos de este 2020 o lo más reciente, denunciar ante el Defensor del Pueblo al canal Vimeo por la censura del contenido taurino”, matiza Montejo.

Además, añade que “es bastante incoherente que se muestren exigentes con la Fundación quienes no forman parte de ella. Y también la crítica sistemática de quienes son incapaces de aportar o construir. Y creo que a este tipo de perfiles, se haga lo que se haga, y se consiga lo que se consiga, nunca se les va a convencer. Ojalá la FTL no tuviera que existir porque la tauromaquia fuera libre y respetada y no necesitara ser defendida. Ojalá fuera suficiente con ir a los toros y sacar una entrada. Como desafortunadamente esto no es así, la Fundación realiza una gran labor, con resultados tangibles, además de haberse convertido (otro logro importante) en el interlocutor con la Administración. Hasta ahora el mundo del toro estaba mucho más disperso y con la FTL como voz única y con un mensaje controlado, es más probable que sea tenido en cuenta”.

El mensaje para la afición y los aficionados es claro: “Es mucho más lo que nos une a todos por eso les invitaría a hacer un ejercicio de reflexión sobre el trabajo de la Fundación. Y les propondría que fueran lo suficientemente generosos para sumarse a un proyecto serio, donde si fuéramos muchos más conseguiríamos muchas más cosas, donde esté por encima el bien y el futuro de la tauromaquia sobre las opiniones, las preferencias y los intereses personales”, concluye.

Iniciativas frenadas por la pandemia en la FTL y en la Federación de Peñas Taurinas

El Covid ha frenado “todas” las iniciativas propuestas. El Capítulo de Salamanca FTL en muchas iniciativas trabaja de forma conjunta con la Federación Helmántica y anualmente se planifica un calendario con al menos una actividad mensual de carácter cultural.

Este año, la propia Federación Helmántica junto con la Escuela Taurina de Salamanca ponía en marcha un precioso proyecto para recuperar con una clase práctica el festejo taurino en las plazas más emblemáticas de la provincia construidas junto a una ermita: Buenamadre, El Cueto, Nuestra Señora del Castillo y Valdejimena.  “Con la implicación y generosidad de los ganaderos que donaban los novillos (Casasola, Iruelo, Orive, Hnos Rodríguez Tabernero), el grupo Fabián Martín que cedía el quirófano y nuestro propio equipo médico que colaboraba con la causa, el festejo piloto iba a ser el pasado Lunes de Aguas en Buenamadre. El resto del dinero necesario para organizarlo íbamos a conseguirlo con la colaboración de la Cofradía de la Virgen de los Remedios vendiendo bolígrafos. Pero estalló la pandemia y nos ha obligado a retrasarlo sin fecha. En cuanto se pueda, lo celebraremos por todo lo alto y daremos gracias a la Virgen por el fin de esta pesadilla”, concluye.