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Miércoles, 27 de enero de 2021

Media España

Se terminó el bipartidismo

Con la moción de censura que puso a Mariano Rajoy el presidente del partido socialista Pedro Sánchez, España ha dejado atrás la tradicional división entre un partido de la derecha y otro de la izquierda. Se terminó el bipartidismo.

Pero ahora ha comenzado una nueva división entre partidos de la derecha, con algún centrado y otro de extrema derecha, frente a un conjunto de partidos de izquierda socialista, extremo comunista y partidos minoritarios de carácter independentista y extremistas republicanos. Otro tipo de división derecha-izquierda.

Y naturalmente, las actuaciones que antes trataba de llevar adelante la derecha del partido popular, ahora pasan a ser lideradas por el complejo socialismo-comunismo con el apoyo de independentistas y otros partidos residuales. Las orientaciones ahora son radicalmente contrarias a las anteriores de derechas.

La marcha de la izquierda se está distinguiendo por leyes y propuestas de carácter radical izquierdista. Se puede tomar como muestra clara de tendencia, aparte de la aprobación de presupuestos con toda la radicalidad izquierdista, en un momento en el que se debería haber intentado una propuesta de concentración nacional ante las consecuencias gravísimas de la pandemia, está la propuesta de ley de la eutanasia en tendencia radical, y muy señaladamente la llamada ley de educación, para los de derechas más bien ley de deseducaión, cuando igualmente se está reclamando un acuerdo de estado para asegurar la continuidad en la línea de educación, de modo que las orientaciones se manifiesten en una línea de permanencia y continuidad.

La división radical derecha-izquierda se manifiesta también en el intento frustrado de llegar a un acuerdo para la renovación del Consejo del Poder Judicial, que debería haber tenido lugar hace más de dos años, que es desde cuando está caducado el tiempo de permanencia legal. Con la amenaza de hacer una ley especial que modifique las reglas del juego en esta cuestión de la renovación del Poder judicial.

Y la misma tensión se observa en la elección del defensor del pueblo, y en la propuesta de renovación de la dirección de la radiotelevisión española. En la dominación de los medios de comunicación, el psoe-comunismo reina frente a las críticas de los partidos de derechas. Y en esa línea está también el nuevo organismo de control del pensamiento político y de la libertad de expresión. Nueva crítica de los partidos de derechas.

En la educación, en la cultura, en la ideología, sigue predominando la línea izquierdista, populista y laica, que se enfrenta a las expresiones de fe y manifestaciones del sentido religioso. Y ahí se manifiesta la orientación e intento de ideologizar la educación, la escuela pública frente a la privada y aun la concertada; y lo mismo la pretensión de impregnar de sentido sexual toda orientación educativa, incluso con la influencia y el fuerte apoyo de la tendencia del movimiento LGBT.

Podríamos seguir enfrentando posiciones entre las dos tendencias del nuevo bipartidismo combinado, con el acuerdo de las tendencias extremas, y el enfrentamiento radical con los que no piensan ni se posicionan en la misma dirección.

Una vez más podemos hablar de las dos Españas. O de media España que se enfrenta radicalmente a la otra mitad del conjunto español. Dios nos coja confesados, y nos libre del posible enfrentamiento, incluso violento, que nos tocó vivir en tiempos no tan lejanos ni tan diferentes de los actuales. Ojalá podamos quitarle la razón al poeta: “Españolito que vienes al mundo te guarde Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón” (Antonio Machado).