Fue un placer ver tantas estrellas en el Helmántico

Tantos son los jugadores de talento que han pasado por el estadio Helmántico en este medio siglo de existencia, desde 1970, que ha sido complicado proponer un once ideal entre una constelación de estrellas. Tendría diez años cuando me empezó a llevar mi padre al Helmántico, ¡qué emoción al entrar al estadio y ver un precioso escenario y su espectacular alfombra verde! Ibamos los amigos a veces incluso a los entrenamientos, los jugadores nos firmaban autógrafos, y cuando nos bajaban en el coche ya era el no va más.

Los niños que acudíamos en esa época a ver a la Unión vivimos los dos ascensos seguidos de Tercera a Primera con sus protagonistas, entrenados por García Traid. El primero en 1973, aquel liderato con ocho puntos de ventaja sobre el Atlético Madrileño. Los Aguinaga, Néstor, Pita, Huerta, Enrique, Lacasa, Cadarso, Muñoz, Chaves, Muñoz, Sánchez Barrios… Partidazo en el Helmántico ante el Moscardó en un campo abarrotado que tuvo que habilitar un espacio junto al terreno de juego para que muchos niños siguieran en primera fila sus incidencias. Buena parte de los artífices de ese ascenso formaron la alineación un año después en otro partido memorable frente al Betis: primer ascenso a Primera. Y en la ‘élite’, volvimos a ver a muchos de sus protagonistas. La hazaña era mantenerse en la división de oro, pero ese año, 1975, nuestra Unión estuvo a punto de clasificarse para la Copa de la UEFA, un inmenso mérito; ¡séptimos empatados con el Atlético de Madrid y a dos puntos del Barça!

La UDS jugó doce temporadas en Primera División. En dos de los ascensos, Burgos con Manolo Villanova y los Pedraza, Miguel Angel, Herrero, Herrera, Brizola, Peñín, Orejuela…, y Vitoria con Salgado, Taira, Giovanella, Catanha, Pauleta… entrenados por Goikoetxea. No se recuerda un éxodo similar de más de once mil salmantinos, que viajamos a estas ciudades para animar al equipo. Inesperado ascenso a la división de honor en Albacete –play off-, después de una estupenda temporada con Lillo, goleada y la guinda final de Urzaiz en un partido espectacular de aquella Unión de Sito, Balta, Torrecilla, Antonio Díaz, Barbará… que obró el milagro de un segundo ascenso con un bajo presupuesto.

Ciertamente, fue muy bonito mientras duró. En la selección ideal he tenido mis dudas, lógicamente. En la portería me he inclinado por D’ Alessandro porque demostró su competencia y carisma bajo los palos tanto tiempo, llegando a ser el portero menos goleado en Primera, arropado por siempre por equipos muy fieles. Manolo Cervantes fue un portero espectacular que estuvo poco tiempo en la Unión. Angel Lozano se mostró a la altura y en Primera también destacó, por ejemplo en la temporada del descenso de Primera, en la que recuerdo muy buenas aportaciones de Pepe y más aún del estelar Ito, antes de ir al Real Madrid. Bogdan Stelea acumuló un curriculum extraordinario con su participación en cuatro Mundiales, que llegó a comentar el propio Jorge D’Alessandro ya como entrenador, en una temporada donde el rumano tuvo algunas críticas… “Por favor, un respeto a Stelea, el jugador más internacional que ha tenido el Salamanca”.

En el flanco derecho de la defensa destacaron entre otros Iglesias, Néstor, Pedraza, Gañán, Edu Alonso reconvertido o el mismo Lombardi, que llegó a la selección argentina…, pero me he decidido por Míchel Salgado por su temporada impresionante en Segunda y su aportación en el ascenso. La banda derecha era suya en subidas y bajadas con un derroche increible de facultades, virtudes que lo llevaron al Real Madrid y la Selección. En el centro de la defensa, siempre efectivos y destacando en Primera, Rezza, Huerta y Bustillo, decidiéndome por el canterano Luis García y Juanjo, -desgraciadamente fallecido hace unos años-, ambos por sus condiciones ideales, que los llevaron a la selección española. En la parte izquierda, entre Corominas, Rodri y su potente disparo, Lanchas ha sido el elegido, que vistiera igualmente la elástica de La Roja. Angel el mirobrigense o las buenas temporadas de un Vellisca siempre polivalente.

Tomé, Angel y Alves es la mejor media que he visto coincidiendo en el mismo equipo. Siempre recordaremos también la calidad de Taira. Aunque podría haber utilizado otro sistema, he optado por el 4-2-3-1 para incluir a Carlos Vela, un jugador estratosférico que vistió los colores blanquinegros en tiempos más recientes, con 17 años, cedido por el Arsenal, con el que llegó a jugar semifinales de la Champions League. Entre una colección de magníficos centrocampistas, me he decantado para acompañar a Alves, por  Everton Giovanella por su trabajo incansable de retención de jugadas contrarias y empuje en tantos partidos, en los que dio auténticas exhibiciones. El mejicano Carlos Vela, para enlazar con el ataque, con su abanico de recursos geniales y su llegada y facilidad para el gol. En el recuerdo de la hinchada del Helmántico siempre estará el medio centro Robi, el motor canario, que también nos regaló el Real Madrid y luego fue traspasado al Atlético; el ex azulgrana Martínez y su talento y el uruguayo y melenudo Amarillo, llegado también del Barça y su impresionante calidad.

Y llega el turno de Ito, Diarte y Sánchez Barrios. El canterano era un extremo buenísimo que casi perdemos por la nefasta política de cantera que ya existía entonces. Con el billete de tren ya para fichar por el Sporting, la directiva de Javier Rey lo recuperó ‘in extremis’. Jugaba en los juveniles ‘nacionales’ del Forterra NPK y la gente iba a Mirat a ver a éste, ya un artista del dribling, junto a la vía del tren y maravillarse con sus filigranas. Enseguida debutó en el Salamanca de Primera, recibiendo los piropos del mismo Helenio Herrera por su partidazo en el Helmántico ante el Barcelona en aquella victoria memorable… “No me habían avisado de que este jugador era tan bueno”. Lo disfrutamos dos temporadas en la ‘élite’, pues marchó con 20 años al Real Madrid.

Muchos años después, Angel Alonso “Ito” me comentó en una entrevista… “Fui muy joven al Madrid, no me creía dónde estaba”. Buenos arietes ha tenido la Unión en este medio siglo. Rial, Orejuela, Urzaiz, Maku... Habría que hablar de Antonio Chaves, en las tres categorías, como el más popular. Todavía recordamos el eco en las gradas… “Chaves, Chaves”, igual que con Pepe. Entre Carlos Diarte y Pauleta, sin olvidar al internacional con la Roja, el brasileño Catanha, me he decantado  por el primero, internacional con su país Paraguay. Vino del Valencia y después fue traspasado al Betis; también entrenó años después al equipo, fichado por J. J. Hidalgo. Y para mí Diarte ha sido el más completo por su calidad, potencia, regate, llegada en velocidad, remate de cabeza, gol… Desgraciadamente tampoco podrá leer este artículo. Y el legendario Sánchez Barrios, cedido por el Real Madrid, luego en propiedad y al final curiosamente traspasado al conjunto merengue. “Josete” era el extremo izquierdo nato, con todas las consecuencias; vaya lujo. Recordamos en esa banda también la habilidad del paraguayo Carlos Báez,  la clase del holandés Blanquer y más recientemente el talento del polivalente y explosivo Quique Martín.