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Domingo, 17 de enero de 2021

De fielatos y cartillas de racionamiento

En el mes de mayo de mil novecientos cincuenta y dos la Comisaría de Abastecimientos y Transportes suprimió los fielatos y las cartillas de racionamiento que llevaban en vigor doce años.

En la primera página del diario Pueblo se pudo leer: "Después de la desaparición de la cartilla de racionamiento y los fielatos, el Gobierno ha establecido la libertad de circulación y comercio de algunos productos. El trigo continúa controlado por el Servicio Nacional de Cereales."

Habla Radio España Independiente. Estación Pirenaica: “Hemos recibido con alborozo la noticia de la supresión de las cartillas de racionamiento. Nos alegramos por todos los españoles. Han terminado el escandaloso mercado negro que ha enriquecido a tantos fascistas y las vergonzantes diferencias entre el pueblo trabajador y los oligarcas del Régimen. Esperemos que la libertad también llegue pronto a nuestra querida España.”

"Tiene razón don Sebastián", libro de Rafael Fernández-Shaw y música del maestro Jacinto Guerrero en el teatro Calderón. Mayores.

La canción de Juanito Valderrama, "El emigrante", recordaba a miles de personas al familiar que había marchado a trabajar a Suiza, a Alemania o a Francia.

Cuarto confortable con MUEBLES GAMO. Barquillo, 27.

Según el diario "YA" la noticia eclesiástica del año estaba en Barcelona. El cardenal Federico Tedeschini, legado de Su Santidad, había inaugurado solemnemente en esta ciudad el trigésimo quinto Congreso Eucarístico Internacional bajo el lema: "La Eucaristía y la paz". El cardenal, en presencia del obispo de Barcelona, Gregorio Modrego, procedió a la lectura de la Santa Bula Pontificia. Esperaban la presencia de S. E. el Generalísimo Franco y esposa.

Radio Andorra denunciaba: “Con motivo del Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Barcelona se están produciendo "detenciones eucarísticas". Todas las personas con antecedentes políticos contrarios al régimen franquista son encarceladas. A las prostitutas y a los pordioseros los están enviando a otras ciudades, principalmente Tarragona.”

En la temporada mil novecientos cincuenta y uno-cincuenta y dos el F. C. Barcelona se proclamó campeón de la Liga de Fútbol, de la Copa del Generalísimo y de la Copa Latina.