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Martes, 26 de enero de 2021

Presupuestos autonómicos: Otra bofetada a Salamanca

La reciente presentación del proyecto de Presupuestos de Castilla y León ha sido tan decepcionante para los intereses salmantinos como el proyecto de cuentas estatales presentadas previamente, olvidándose el gobierno de Mañueco e Igea de proyectos de suma importancia para Salamanca, caso por ejemplo del centro de salud de Prosperidad de la capital salmantina, para el que no se ha consignado ni un euro.

Para otros proyectos, sin embargo, se han incluido partidas de cara a la galería, pero sin una cuantía suficiente como para poder darle ningún tipo de impulso. Este sería el caso del centro de salud del Zurguén, para el que se consignan 52.591 euros para 2021, que sumados a los 34.440 de 2020 vendrían a dar por invertida la partida surgida de una enmienda de Unión del Pueblo Leonés en el último debate de Presupuestos, los de 2018, y cuyo fin era que se acometiesen las primeras actuaciones para desbloquear la situación de este centro de salud, que ayudaría a descongestionar el de San José, altamente saturado.

Sin embargo, a pesar de que en la redacción del proyecto (que básicamente es lo que se ha hecho con los 100.000 euros de aquella enmienda) se presupuestaba en 2.910.065 euros el coste del centro de salud, lo cierto es que a tenor del escaso interés mostrado por la Junta la cosa se va a demorar unos cuantos años, pues la partida para 2021 viene heredada de aquella que deberían haber ejecutado hace tres años, y que han decidido fraccionar en tres años para ralentizar (si no paralizar) la construcción de este centro de salud.

Una suerte parecida correrá el instituto de Guijuelo, cuya contratación de la redacción del proyecto se ha demorado hasta este año 2020 (pese a que la Junta lo incluyó en 2011 en Presupuestos, incumpliendo durante casi una década dicho compromiso presupuestario), pero para el cual, a pesar de tener el proyecto ya hecho, la Junta sólo ha previsto para 2021 invertir 292.050 euros, de los 9.682.883 que costaría, con lo que habrá que esperar varios años para que pueda construirse dicho instituto, con la duda de si llegará a realizarse, visto el ritmo de inversión que maneja la Junta para ello.

Algo similar ocurrirá con la carretera de Salamanca a Alba de Tormes, que es la carretera secundaria que más tráfico soporta en la provincia, con una elevada accidentalidad. Si hace una década se pensó en la posibilidad de convertirla en autovía, posteriormente quedó aparcado cualquier tipo de proyecto para la mejora de la capacidad de la carretera hasta que, en el debate de Presupuestos de 2018, fue aprobada una enmienda de UPL para este vial. Este hecho derivó en que la Junta, entre las opciones que se le planteaban, optase por construir un tercer carril en esta carretera, separando ambos sentidos físicamente para reducir las posibilidades de choques frontales. Sin embargo, parece que la cosa irá para largo, pues para la redacción del proyecto, valorado en 110.000 euros, la Junta sólo tiene previsto invertir 10.000 en 2021, lo que se viene a traducir en que no hará nada este año en la Salamanca-Alba.

Y si el futuro de los centros médicos del Zurguén y Prosperidad, del instituto de Guijuelo, o de la carretera Salamanca-Alba, no parece muy halagüeño a corto plazo, por  el desinterés mostrado por la Junta para llevarlos a cabo, tres cuartos de lo mismo podemos decir del colegio de Aldeatejada, para el que el gobierno de Castilla y León apenas prevé invertir el año que viene 118.000 euros de los más de 3 millones que se estima su coste de construcción. Por ello, los niños de Aldeatejada y de los pueblos cercanos adscritos al Colegio Rural Agrupado (CRA) de esta localidad seguirán recibiendo sus clases en una especie de barracones de obra.

Por otro lado, también se antoja muy escasa la cantidad de 100.000 euros que la Junta ha destinado al polígono industrial de Ciudad Rodrigo (que preveía dotarse de más cantidad de suelo industrial para aumentar su oferta), así como el Plan Director del Hospital Clínico, para el que el gobierno autonómico destinará en 2021 apenas 176.597 euros, dejando los 41 millones que faltarían para su ejecución en el aire, con la incertidumbre de qué pasará con este plan director y, por tanto, si llegarán a construirse los edificios auxiliares al hospital nuevo de Salamanca previstos en el mismo.

No obstante, alguna nota positiva hay en los Presupuestos, que prevén dejar rehabilitado el deteriorado puente medieval de Puente del Congosto, con una inversión prevista de 272.662 euros, con la cual se finalizaría el proyecto propuesto a tal fin en una enmienda presupuestaria presentada por Unión del Pueblo Leonés en los Presupuestos de 2018, y que la Junta, pese a haberse aprobado en Cortes, ha ido demorando para llevar a cabo en tres años un proyecto que estaba previsto desarrollar en uno.

Asimismo, tendrá también un final feliz la iglesia de Rágama, para la que la Junta prevé invertir 78.755 euros en 2021, y que se sumarán a los 107.861 que se destinaron a la misma en 2020, en unas obras que han avanzado con lentitud desde que en los Presupuestos de 2017 la UPL alertase de la urgencia de intervenir en el artesonado mudéjar de este templo, muy deteriorado entonces, motivo por el cual fue incluida su rehabilitación en las cuentas autonómicas de 2018, y cuya ejecución (al igual que la de rehabilitación del artesonado de la iglesia de Puebla de Yeltes) se verá finalizada el año que viene si se cumple con lo recogido en el proyecto de Presupuestos de la Junta.

En todo caso, a lo que más dinero destinará la autonomía en la provincia de Salamanca en 2021, más allá de a equipar el nuevo hospital, será al desarrollo de regadíos en el noreste de la provincia, en lo que se invertirán 11 millones de euros, esto es, el 12% de todo lo que se destinará a la provincia.

Queda la duda, no obstante, de si la inversión en prolongar los regadíos que beben del agua del embalse de Santa Teresa parará en los confines de nuestra provincia o si, por el contrario, podría ser un caramelo envenenado, concibiendo la Junta la inversión como una primera fase necesaria para su posterior prolongación al sur de Valladolid y norte de Ávila. Y es que, el proyecto Life Duero, en el que participa la Junta de Castilla y León como inversora, prevé un desvío de agua desde el Tormes salmantino hacia dichas tierras castellanas, y esa ampliación de regadíos en el noreste salmantino sería un paso necesario si se quieren luego prolongar los canales hacia tierras de Valladolid y Ávila.

Por otro lado, la Junta ya ha comunicado su voluntad de recrecer el embalse de Santa Teresa para que pueda albergar más agua y regar más tierras allende las actuales, lo que significaría no solamente la anegación de más tierras salmantinas, sino que pondría además entre la espada y la pared a una localidad histórica como Salvatierra de Tormes (que conserva aún un imponente castillo, parte de sus murallas medievales y restos de una antigua sinagoga, además de su iglesia y varias casas blasonadas).

En todo caso, la única certeza que podemos albergar a día de hoy es que el proyecto de Presupuestos de Castilla y León ha resultado ser especialmente decepcionante para Salamanca, demostrándose que, en esto de tomarnos por idiotas a los salmantinos, tanto quienes gobiernan la Junta como quienes gobiernan el Estado se dan la mano, siendo unas cuentas lamentables para nuestra provincia tanto las presentadas más recientemente en Valladolid como las presentadas previamente en Madrid. Otra bofetada más para Salamanca…