Mapa 174.

Hace mes y medio se presentó un trabajo llamado Mapa 174. No he encontrado referencia en Salamanca al mismo, aunque sí en otras provincias y algunos medios con edición regional. Según su nota de prensaLa Red de Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (SSPA) ha presentado el ‘Mapa 174. Zonificación de los municipios españoles sujetos a desventajas demográficas graves y permanentes’. Trabajo donde se implicaron entidades empresariales de las provincias de Soria, Cuenca y Teruel, las más afectadas.

El Mapa 174 ha sido realizado por geógrafos de la Red SSPA y el Departamento de Geografía y Ordenación del Territorio de la Universidad de Zaragoza. Al amparo de pautas europeas, como el Tratado de Lisboa de 2007, “la Red SSPA persigue aportar al debate sobre la despoblación una herramienta que mejore el diagnóstico territorial de cara a la aplicación de las políticas y medidas concretas que han de revertir la preocupante crisis demográfica y socioeconómica que afecta a una parte importante de la España rural de interior.

El debate sobre despoblación, y envejecimiento, tiene lustros para algunos. Otros parecen haber aterrizado hace poco, y luego están los que tanto aman a España, pero menos a los españoles. Incluso la discusión sobre desigualdad fiscal por territorios, relanzada estos días, tampoco es ajena a ello. Los autores del Mapa apuntan “Sin una presencia suficiente de población en el medio rural, amenazas como la pérdida de biodiversidad, las oportunidades de frenar el cambio climático o la necesaria conservación y gestión eficiente de recursos fundamentales como el agua, quedan en entredicho, y este es un problema de todos, también de los habitantes de las ciudades”.

Casi todas las imágenes acompañando este texto son un resumen del Mapa. Es indudable que alguien siempre está peor, las provincias de Soria, Cuenca y Teruel en este caso. Pero Salamanca, y Castilla y León, no pueden ser ajenos a los resultados de un trabajo como este. Por si no se recuerda, el Pleno de las Cortes regionales aprobó el 11 de octubre de 2005 una “Estrategia de Lucha contra la Despoblación”. En 2009 el Presidente de la Junta de Castilla y León se compromete a dar un nuevo impulso a estas políticas, apareciendo así la “Agenda para la población de Castilla y León 2010-2020”, modificando el enfoque y cambiando la metodología. A la luz de la evolución de los datos demográficos, como los utilizados en el propio Mapa 174 (de 2018), el problema tiende a empeorar. Uno de los autores del Mapa señala “para impulsar el desarrollo socioeconómico del conjunto de un territorio es imprescindible que éste cuente con un mínimo de poblaciones con un cierto grado de vigor demográfico, social y económico capaz de irradiar oportunidades de futuro a las localidades más pequeñas de su entorno inmediato.”

La solución no está solo en nuestras manos. Y España parece haber desistido de afrontar en serio la ordenación del territorio de todo el país, como las políticas que inciden en él. Por poner el ejemplo de estos días de Madrid, hay algún otro, al desertar de la solidaridad interterritorial al amparo de una supuesta libertad ultraliberal, sumado a su privilegiado status de capitalidad de la nación, pone en peligro la cohesión del país y su futuro.

La competitividad torticera de unos supone, lógicamente, pérdida de atractivo de quienes ya están lastrados por décadas de abandono. Y las grandes infraestructuras, cuando por fin llegan, no siempre lo hacen a tiempo (o sirven) para revertir ese contexto. Sin políticas de discriminación positiva para correjirlo, la situación terminará siendo irreversible. ¿Seguirá basándose el debate político en estupideces, o por fin se pondrán TODOS a trabajar para corregir problemas de verdad? La Constitución da pistas claras para seguir este camino, quizás deberían leerla.

El Ministerio para la transición ecológica y el reto demográfico tiene una interesante web con datos, esperando a ser útiles.