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Jueves, 21 de enero de 2021

Los ultramarinos Graciliano Pérez en la actual plaza de la Libertad

Fue uno de los primeros establecimiento de este tipo de Salamanca y se encontraba en un edificio construido en los años 40 por el arquitecto Francisco Gil

David Rodero Rodero publica en la plataforma Fotos Antiguas de Salamanca estas imágenes de los años 40 de los ultramarinos Graciliano Pérez, uno de los primeros establecimiento de este tipo de Salamanca, situado en la plaza de la Libertad.

Explica que “el edifico que albergaba este comercio fue construido en los años cuarenta por el arquitecto Francisco Gil”.

“Era el comercio de barrio, que funcionaba las 24 horas del día, para prestar servicio a los clientes, la mayor parte de los cuales eran amigos y conocidos”, añade.

Historia de nuestro comercio

Rodero recuerda que “en España se denominaba tienda de ultramarinos, coloniales o colmado a los establecimientos que vendían diversos productos de alimentación: café, te, chocolate, las especies, las legumbres. Productos que venían de ultramar y se vendían en estas tiendas, estaban a granel y se servían después de pesados, en bolsas de papel especial de color marrón claro”.


En este contexto, añade que “para los líquidos era, necesario llevar los recipientes de casa. Existían aparatos para medir las cantidades, como la romana que era una balanza, las guillotinas para cortar el bacalao, los molinillos de café y los dispensadores medidores de aceite, montado sobre el depósito del aceite. Estaba compuesto de un huso de cristal - medidor y una manivela, que con un movimiento lo aspiraba desde el deposito y con el movimiento contrario vaciaba el contenido en la botella”.

Finalmente, apunta que “los ultramarinos tenían uno a varios mostradores de mármol blanco, con estanterías y cajones, así como tarros de cristal o porcelana. Los establecimientos más antiguos que se conservan en España son del siglo XIX, algunos, los menos se han modernizado y son auténticos paraísos para los paladares mas exigentes. Sin embargo, la mayoría han desaparecido, como el de Graciliano”.

Fuente:  ‘Imágenes de la Salamanca Mercantil’