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Lunes, 25 de enero de 2021

Muñeca sexual seduce a un hombre. El mercado no tiene límites

Usted podrá divertirse o indignarse o ambas cosas a la vez,  con esta historia que encuentro en la prensa; dependerá del punto de vista que adopte.

Una muñeca sexual, con nombre propio, de la que no voy a hacer propaganda,  ha seducido a un hombre ruso, “fisioculturista” (no conocía yo esta profesión), que finalmente se ha enamorado de ella. Ella, nos aseguran, que no solo es “realista”!, sino “hiperrealista”. Es decir, mucho mejor que la realidad, la mejor de todas las mujeres posibles.  Tanto que, después de ocho meses de relaciones sexuales y amorosas, el “susodicho” le ha propuesto matrimonio.

Ella, después de pensarlo mucho, le hay dicho que sí.  Ha sido educada para decir sí a los hombres, claro.

Eso sí, antes de  casarse con ella, como la cara de ella no le parecía perfecta, le ha hecho  “cirugía estética”. Ahora tiene las cara que a él le gusta, la que quiere ver todos los días de su vida. Además, ya se sabe, como es una muñeca no envejecerá. En el futuro,  podrá cambiarle la cabeza entera, la piernas o lo que se le antoje. Todo son ventajas ¿Quién no se va enamorar con semejante oferta comercial?

Ambos aseguran estar muy enamorados, con un vínculo muy fuerte. ¿Serán monógamos o poliamorosos? Esta es la única intimidad que no cuentan, mejor mantener el misterio, por el momento. Ya sabe, la intimidad de vende por piezas.

Por supuesto, han hecho grandes preparativos de boda, invitando a sus amistades y con todos  los detalles de la boda más cuidada. 

Él la ha regalado muchas cosas, ya se sabe que, en este mundo, el amor se mide por el tipo de regalos; y no podía faltar   un anillo de bodas. Ella lo ha aceptado con mucha ilusión y le ha dicho  que piensa llevarlo toda su vida. A la pobre no le han explicado que tal vez, con el tiempo, le cambarán los dedos  y puede que el anillo ya no se adapte bien.

Finalmente ha habido boda,  con invitados, comida, tarta y baile. Él iba vestido con traje y pajarita;  ella con un vestido blanco, como se merece una novia. . La antiguo también vende, claro, no puede decepcionar al personal.

Hay que comprender que él se haya enamorado y comprometido, porque nos asegura  que “ella es muy ardiente  y tiene un alma tierna en su interior”.

 Y yo me pregunto ¿Quién podría resistirse a mujer tan seductora, tierna y obediente? Es tan lista que le dice todo lo que a él le gusta escuchar, solo sabe decir “sí” a sus deseos, no se queja de nada, se calla con solo dar a  un interruptor que, por razones estéticas, no está sobre su cuerpo, sino que se maneja a distancia. En la vida moderna todo es más cómodo. En lugar de preguntarle si ya apaga la luz o que procure no roncar, le da a un botón y ya está ¡Qué fácil es todo en la vida moderna! Yo quiero vivir, al menos, todo el siglo XXI .

Can tantas supuestas ventajas, me temo que pronto habrá grupos de mujeres manifestándose ante  Putin, tan demócrata como es, gritando que ellas tienen derecho a tener muñecas-hombres.

He intentado buscar información sobre quién les ha casado ¿Una boda civil o con un clérigo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, con larga baba incluida? Nada se dice de esto. Una pena, porque la historia sería perfecta. Pero, no lo dude, pronto se ofrecerán casamenteros,  una profesión que viene de antiguo

Ya ven,  el mercado no tiene límites. Inventar y vender. La sociedad es cada vez más un mercado en el que todo se puede vender, si uno tiene imaginación.

Pronto copiaran la idea los chinos, que además andan escasos de mujeres. Solucionarán su problema  y, a la vez,  nos ofrecerán el gran juguete del siglo XXI: la mujer que no pocos hombres parecen necesitar. Y el hombre por el que suspiran tantas mujeres. Porque llegará  la revolución de las mujeres y habrá que aceptar sus demandas. Se acabarán los maridos que roncan; y así con todas las desavenencias.

Por fin, todo seremos iguales y felices, cada uno o una con su muñeca o muñeco., hecho a medida por los ingenieros informáticos.

Claro que también habrá a quien quiera tener la parejita. Le saldrá más caro, pero podrán hacer hasta “tríos”, cambiar cada noche de compañía, o alquilar temporalmente una o uno de los muñecos o muñecas a  algún vecino. ¿Será mejor alquilar estos servicios por horas, noches o semanas?

  ¡Todo sea, en nombre de la felicidad!

Espero no haber dado ninguna idea para pedir a los reyes de oriente. Ya sabe usted  que los orientales son muy listos y saben muy bien como satisfacer a los consumidores occidentales.  Nosotros, como consumidores, no ponemos precio a lo que se nos atoja. Y finalmente, el valor de las cosas es lo que se paga por ellas. Es la postmodernidad, donde dicen que tampoco habrá sexo, todo será género. Y podremos comprar buen género, cómo decía mi abuela, cada vez que compraba algo interesante.  ¡Y coste que es de un  género excelente! Decía, muy orgullosa ella.  Vaya fantaseando el género de su muñeca o muñeco, su producción a gran escala está al caer.

¡Está visto que lo mejor está por llegar!