Cesta de Navidad

Vamos a dar un sentido a las fechas y a los sentimientos de esperanza y renovación.

Vamos a preparar “ CESTAS MIL CAMINOS”. Además de una sustitución de la cena de empresa de nuestros trabajadores y como detalle a su entrega y buen hacer. Daremos la oportunidad de comprarlas bajo pedido para obtener algún techo más, alguna beca más de estudios para jóvenes, niños y personas mayores que merecen una ilusión.

Desde  nuestro proyecto ecosocial aportaremos: Una cuña de queso, una botella de vino, una de aceite, un tarro de miel, una tableta de turrón, una piña y alguna planta.

Si los pedidos excedieran nuestra producción se completaría con productores ecológicos locales.

Pero además contendrá un calendario con un recorrido virtual por las acciones de nuestros jóvenes y mayores. Servirán también para apadrinamientos de unos niños de Marruecos y de algún ave desde nuestro centro de educación ambiental.

Un proyecto cooperativo y un aprendizaje servicio más,  en el que colaboramos con nuestros alumnos desde la Casa Escuela Santiago Uno, el centro de FP Lorenzo Milani, Puente Vida, las señoras del ropero y el colegio Calasanz.

Estas cestas contienen soluciones para el mundo vaciado más o menos eficaces dependiendo de las personas comprometidas.

Habrá cestas durante todo el año en la frutería mil caminos y espero que durante muchos años.

Espero que irán acompañadas con boletines de notas aprobados desde distintos esfuerzos. Aquí predicamos una cultura del esfuerzo hacia un mundo más justo con mayor igualdad de oportunidades para los más desfavorecidos.

Este año celebramos varios aniversarios que sobrepasan los cincuenta años de una educación clasista a favor de los últimos y con pretensiones liberadoras para los oprimidos por los poderes ocultos.

 Nuestros  pobres gobernantes  sufrirán repartiendo la multitud de millones que vienen de Europa con normas y burocracias que impedirán el acceso a los que realmente lo necesitan y merecen. Se quedarán alimentando mentiras  absolutas apartadas de la realidad de las mayorías.

Seguiremos organizándonos para dar puestos de trabajo, para ser escuela de segunda oportunidad, para utilizar nuestras aulas presenciales y virtuales para titular e integrar a los colectivos de exclusión social. Incluso seguimos dando oportunidades de estudiar a jóvenes del Zambrana, jóvenes sin techo,…

Nuestra nueva inseguridad es vieja para muchos. Esta nueva realidad puede empujarnos a un frente común hacia el bien común frente al mantenimiento de privilegios de los extremos polarizados que convergen en lenguajes de odio.