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Jueves, 21 de enero de 2021

Los transportistas soportan la crisis mientras temen la subida del diesel y posibles impuestos en carreteras

El Gobierno accedió a negociar la subida a la venta de gasóleo, mientras que en Fomento se plantean peajes en función del uso de las vías
Los profesionales del transporte temen subida de impuestos y tasas que les reduzca los beneficios - Archivo

Uno de los sectores que más temía la subida del impuesto al gasóleo era precisamente el de los transportistas. “Un camionero que realice rutas habituales como medio de vida puede consumir varios miles de litros de combustible al mes, dependiendo de su destino. Una subida del impuesto repercutiría directamente en nuestros ingresos y no conseguiría una reducción del consumo”, señala José Antonio Mateos, presidente de ASTASA Salamanca, una de las asociaciones de transportistas de la ciudad.

Desde la asociación señalan que está claro que el Gobierno tiene como objetivo subir los impuestos al transporte por carretera. Primero con el anunciado impuesto al gasóleo, que finalmente no se llevó a cabo tras un acuerdo del PSOE con Ciudadanos a finales del pasado mes de octubre, garantizando que la medida no se incluiría en los próximos Presupuestos Generales. Sin embargo, el incremento al diesel forma parte de los programas socialistas desde hace años y en el sector no dudan en que termine produciéndose tarde o temprano. 


La siguiente propuesta en aparecer ha sido la del ministro de Fomento, José Luis Ábalos, quien sugirió hace dos días la posibilidad de introducir peajes en las carreteras en función del tipo de usuario que las utilice, descartando el pago por parte de los ciudadanos que necesiten transitar por ellas, frente al posible pago por parte de las actividades económicas que se benefician de la infraestructura. Es decir, que los trabajadores que utilicen las carreteras únicamente como tránsito a sus empleos no deberían pagar el peaje, sin embargo, aquellas empresas que sí utilicen las vías con fines comerciales, como los transportistas, deberán pagar por su uso “ya que la circulación por estas vías les hace ser más competitivos en su actividad, ya que se benefician del nivel de infraestructuras”. Esta medida afectaría notablemente al sector, que ya trabaja con márgenes pequeños, especialmente si se trata de autónomos.