Ciudad en soledad

 

 

 

Si tú no vives, ¿cómo vive mi alma sino puede sentirte?

si tu silencio es nuestro silencio la soledad nuestra condena

¿por qué sendero oscuro de tu cuerpo ocultaré mis horas?

Los caminos del alma son caminos secretos, sendas perdidas

donde muere el sabor de ese mundo sutil que en ti vivía.

 

La barca de la vida varada en la corriente del tiempo fugitivo

es dolor y es ausencia y una marcha por túneles vacíos…

al final de este tiempo  no seremos los mismos, un desfile de sombras

acecha nuestro paso, oculta del ambiente la soledad,  el llanto

porque siento nostalgia de ese tiempo perdido.

 

Volverá ese mundo de luz, esa ciudad de luz desde la que te escribo

y volveremos a mirarnos en el espejo claro de tus atardeceres,

y los abrazos llenos de esos besos perdidos en tus calles vacías,

porque cuando acabe esta guerra entre los sueños rotos

volverá la esperanza de no haberla perdido en los días cautivos.