Martes, 24 de noviembre de 2020

Insistiendo, aunque sea muy cansino.

Comienzo de la Vía de la Plata como vía verde junto al Polígono de El Montalvo.

Hace unos días comentaba si Salamanca puede viajar en tren, al hilo del extraño carteo entre Ayuntamiento y Ministerio de Fomento (me gusta más este nombre) sobre servicios ferroviarios. Tras ello quizás me pasé de ironía al hablar de las bondades de Renfe y los gestores ferroviarios para con nuestra provincia. Para abundar en el tema, ahora nostálgicos anclados en el siglo XIX, en palabras de un exdirector general de la Junta, reclaman la reapertura de la Vía de la Plata, línea férrea que se extendía entre Plasencia y Astorga.

Recientemente me enviaron esta vieja foto de la Estación de Béjar. Para los amantes de la nostalgia.

Hablo del Movimiento por el Tren Ruta de la Plata, un colectivo más luchando por esa iniciativa impulsada por un gobierno de Felipe González a partir de los años 80. Es de suponer que él no quería, pero cerrar casi 1.000 kilómetros de vías férreas de golpe y desarticulando la red promueve reacciones como esta. Ese movimiento ciudadano se ha dirigido a los diputados de las comisiones de Presupuestos y Transportes, Movilidad y Agenda Urbana pidiendo “QUE en los presupuestos para el 2021 se tenga en cuenta una partida de 250.000 € para el estudio de viabilidad sobre el trazado Plasencia-Astorga y el ante-proyecto de reconstrucción.

La Vía Verde de la Plata en el lugar donde estuvo la desaparecida Estación de Arapiles.

Es el enésimo intento en los últimos 35 años. Incluso se han dirigido varias veces al actual Ministerio del gobierno coaligado sin ser atendidos, ocupados en AVEs como el anterior gobierno Popular. Tampoco parecen ver el cuestionamiento de demasiadas entidades (oficiales también) a la política ferroviaria de estos años. Lógicamente argumentan su petición, concluyendo “el modelo AVE () rompe la igualdad de derechos a la movilidad porque discrimina por lugar de residencia y por renta y defendemos un modelo de ferrocarril público y social, electrificado y sostenible capaz de vertebrar en situación de igualdad de oportunidades todos los territorios del Estado.”

El abandono echando raíces junto al Parque de Würzburg.

Durante estos años la línea quedó abandonada, manteniendo la infraestructura. Pero últimamente se ha acelerado su desmantelamiento en forma de camino llamado “Vía Verde”. Se destruye un medio de transporte más respetuoso con nuestro medio ambiente frente al que dejan sin competencia, y encima lo apostillan de sostenible con esa denominación. Y se promocionan los tramos ya realizados, Salamanca-Alba de Tormes y Béjar-Casas del Monte (Cáceres). En este último no vieron sus posibilidades como tren turístico, a pesar de alguna propuesta ciudadana. La promesa de Aznar de reabrirlo, o el Plan del Oeste de Zapatero son recuerdos de vanas promesas y engaños.

Para más nostálgicos, Estación de Guijuelo. Romántico (y muy humeante) pasado, pero se pretende una Vía de la Plata de futuro.

Aunque la línea estaba dejada de la mano de Dios y de los hombres antes del 1 de enero de 1985, cuando se cerró, el tiempo no ha ayudado a mejorar la vertebración del Oeste de España. Desde luego el retroceso de la provincia de Salamanca es más que preocupante, a pesar de la construcción de cientos de kilómetros de Autovías para coches y camiones. Claro que si no hay una decidida política de desarrollo y equilibrio territorial de nada sirven las infraestructuras, y más teniendo tan cerca un sumidero insaciable de recursos como Madrid.

La Vía Verde cerca de la abandonada Estación de Alba de Tormes, que ya hemos visto en alguna otra columna.