Miércoles, 25 de noviembre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Los trabajadores del Centro de Salud se manifiestan contra el ‘decretazo’ sanitario de la Junta

Consideran una “barbaridad” la “agresiva” movilidad geográfica forzosa, la supresión de permisos, o el cambio de las jornadas de trabajo

Los profesionales del Centro de Salud y Especialidades de Ciudad Rodrigo hicieron un alto en su actividad a media mañana del jueves para protestar, a las puertas del propio Centro, contra el Decreto publicado la semana pasada por la Junta de Castilla y León para regular las prestaciones personales obligatorias sobre los recursos humanos en el ámbito del Sistema de Salud de Castilla y León, del que exigen su “retirada inmediata”.

Desde el punto de vista de los trabajadores sanitarios, este Decreto, denominado ampliamente como ‘Decretazo’, “nos impone una pérdida de derechos abusiva y total, nunca antes vista, en condiciones de trabajo y personal”, según se resaltó en el comunicado leído por una de las profesionales del Centro, mientras el resto de sus compañeros sostenía distintos carteles de protesta con mensajes claros y directos como Mañuecovirus o Igea, eres peor que el coronavirus.

En ese comunicado (que también se leyó en otras localidades durante la mañana del jueves) señalan que es “una barbaridad” y “un despropósito” lo que se plantea en el Decreto: “imponer una agresiva movilidad forzosa, suprimir permisos, cambiar o doblar jornadas de trabajo, o vulnerar el derecho a cuidar a nuestros familiares, es decir, amargar la vida de los profesionales sanitarios y obstaculizar la conciliación familiar y laboral, disponiendo de nuestro trabajo al antojo de la Gerencia de Salud”.

 

Los profesionales (a los que se añadió algún paciente que estaba en esos momentos llegado o saliendo del Centro) resaltan que están “agotados, exhaustos; muchos de nosotros física y emocionalmente ante lo que estamos viviendo, realizando un sobreesfuerzo en el intento de atender a toda la población”, por lo que le piden a la Junta “responsabilidad, respeto y seriedad para con los trabajadores de Sanidad y con la población, para garantizar la prestación de la asistencia sanitaria y la calidad asistencial a la ciudadanía”.

Recordando que “hasta hace bien poco se nos daban aplausos, reconocimientos y todo tipo de elogios desde todos los estamentos públicos”, no entienden cómo desde la Junta, “que nos elogió y se prometió reconocimiento ‘eterno’”, les esté “asfixiando y maltratando de esta manera”. En este sentido, apuntan que no quieren aplausos, sino “respeto, personal y profesional, tranquilidad para trabajar, y más contrataciones de personal para que podamos atender suficientemente bien a la población”, porque “nos estamos jugando la vida, y la salud tanto física como mental”.

Incidiendo en ello, exponen que esa tranquilidad que necesitan no la tienen “con publicaciones como la de este decreto”, recordando que “la Sanidad, y nosotros sus trabajadores, venimos sufriendo muchos recortes, y maltratos en las condiciones laborales, que al final repercuten en la población”, manifestando que se sienten “menospreciados por una administración desagradecida que no ha hecho bien sus deberes”, pidiendo “poder opinar sobre el sistema sanitario, que muchos en sus despachos ni conocen”.

Sobre ello, subrayan que las plantillas de los centros sanitarios están mermadas desde los recortes del año 2012, que no se ha contratado suficiente personal para garantizar la atención adecuada durante la pandemia, que no ha habido suficiente ampliación de UCIS, que no se ha reparado en la sustitución para darles descanso, y que no se ha formado al personal. Asimismo recuerdan que les quitaron las 35 horas, derechos de ayuda social, la carrera profesional, medios materiales y medios de protección.

Desde el punto de vista de los trabajadores, lo que está haciendo la Junta es “espantar” a los profesionales sanitarios, en vez de atraerlos con “propuestas positivas” como “mejores contratos, más incentivos profesionales, y más facilidades para la conciliación familiar”. Asimismo, reivindican “unos mínimos derechos para poder afrontar con fuerza la atención a los usuarios, y no que se nos fustigue de manera continua”, porque “no somos los malos, el malo es el coronavirus, y nosotros somos los que luchamos contra él en primera línea de batalla”, haciéndolo “por toda la población”.

Los profesionales remarcan que “queremos que funcione, pero no a costa de poner una soga al cuello del trabajador sanitario, y exprimirnos hasta que caigamos desfallecidos como si estuviéramos en galeras: no nos amputen las piernas con este decreto en la batalla sanitaria que libramos hoy, porque no podremos correr para curarles sus heridas”. De este modo, concluyen que no quieren “ni recortes ni vaguedades, ni intereses de otro tipo”, porque “nos estamos jugando la salud de toda la población, y nosotros también somos parte de esa población”.