Miércoles, 25 de noviembre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

El Centro de Interpretación de los Mares Antiguos de Monsagro contará con robots-guía de trilobites

Gracias a un convenio de colaboración entre la Universidad de Salamanca y la Fundación Luna Inés Terrero

El Centro de Interpretación de los Mares Antiguos de Monsagro, aún pendiente de finalización, dará un salto a la modernidad con la incorporación de robots-guía de trilobites -los artrópodos ya extintos protagonistas del Centro- que ayudarán a integrar la robótica educativa de forma atractiva, a nivel didáctico.

La creación, diseño y ejecución de estos robots-guía de trilobites correrá a cargo de dos grupos de investigación de la Universidad de Salamanca (USAL): el BISITE, con sede en el Edificio Multiusos I+D+i, y el GEAPAGE, adscrito al Departamento de Geología, quienes diseñarán y crearán el robot a nivel técnico, encargándose asimismo del asesoramiento científico del organismo a replicar y su contexto geológico.

Para hacer posibles estos robots-guía de trilobites, en la mañana del miércoles el rector de la USAL, Ricardo Rivero, y la subdelegada del Gobierno en Salamanca, Encarnación Pérez, en calidad de presidenta de la Fundación Inés Luna Terrero, firmaron un convenio de colaboración, mediante el cual ésta Fundación otorga una subvención a la Universidad de Salamanca para la elaboración del proyecto.

Con estos robots-guía, se pretende ayudar a la conservación y utilización por parte de la sociedad del patrimonio geológico de Monsagro, empleando las nuevas tecnologías y la geomática aplicada como recurso didáctico de gran acercamiento social, permitiendo el geoturismo y el establecimiento de actividades culturales que potencien un desarrollo rural sostenible con el medio natural.

En palabras de Ricardo Rivero, esta iniciativa supone la “puesta en valor de nuestra historia remota”, siendo un ejemplo de colaboración entre administraciones y con el tercer sector para posibilitar que la investigación siga adelante incluso en plena pandemia. Por su parte, Encarnación Pérez espera que el proyecto contribuya tanto a “revitalizar zonas rurales como Monsagro, que atesoran un importante patrimonio” como a “acercar el conocimiento a todos los ciudadanos”.