Martes, 9 de marzo de 2021

¿Qué se oye en un entrenamiento del Salamanca UDS?, ¿qué se dicen los jugadores?, ¿cómo motiva Egea a los suyos?

SALAMANCA AL DÍA desgrana los entresijos de las sesiones de trabajo de los del Helmántico con el objetivo de acercar el día a día del equipo a los aficionados
El equipo ganador del entrenamiento del miércoles posa para SALAMANCA AL DÍA / Carlos Cuervo

¿Qué se oye en un entrenamiento del Salamanca UDS?, ¿qué se dicen los jugadores?, ¿cómo motiva Egea a los suyos? SALAMANCA AL DÍA desgrana los entresijos de las sesiones de trabajo de los del Helmántico con el objetivo de acercar el día a día del equipo a los aficionados en plena preparación del partido con el Pontevedra del próximo domingo. Además, cabe recordar que Ernest no se ejercitó por molestias en el abductor, un problema que ya tuvo hace semanas, a Sergio Molina se le vio irse hacia el estadio tras hablar con Rafa Dueñas, que estaba en el coche viendo a sus chicos, y Amaro y Nacho López siguen lesionados. 

De este modo, la plantilla acudió al Anexo para tratar de revertir la situación en Liga y todos los miembros saludaron a los medios de comunicación presentes con un “hola, buen día”, algo que se les puede escuchar decir de forma habitual. Tras ello, cruzaron la puerta del recinto y se quitaron el calzado deportivo con el que suelen estar en el gimnasio y se enfundaron las botas de taco para empezar la práctica con el calentamiento mientras bromeaban. 

Posteriormente, en el caso del tercer entrenamiento de la semana del Salamanca UDS, Memo Calvillo dio orden a los jugadores de que cogieran el arco situado en un lateral del campo: “¡Vayan por la portería, muchachos!, por lo que todos acudieron a la llamada del preparador físico y rara vez alguien se escaquea de cargar con ella. Tras colocarla poco antes del centro del campo, Sergio Egea tomó la palabra de manera breve, pero concisa: “¡No quiero perdedores!”. 

Los jugadores se dividieron en tres grupos de siete para jugar varios partidos con el formato callejero del ‘rey de la pista’, el que ganaba seguía jugando y el que caía se iba fuera, mientras que los que se encontraban descansando ingresaban a la cancha. Con esta actividad, la fiesta empezó. Monárrez fue el primero en lamentarse tras una ocasión fallada y espetó un “verga” muy característico de México, su país de origen, para maldecir. Al que se le oyó en todo momento es Javi Jiménez, el más activo siempre, para alentar a Uxío en el ataque: “Presiona, presiona”. 

Otro de los que cada vez tiene más peso en el vestuario es Dani Barbero. Su juventud engaña y cuenta con madera de líder, por lo que no tiene reparo en mostrar su intensidad: “¡Balón, balón!” le gritó a Miguel, miembro del cuerpo técnico, para que le entregue un esférico y seguir jugando rápidamente y posteriormente le comentó que le diera la bola “más rápido, antes de que salga”. Por otro lado, Carlos María, que era el encargado de llevar el tiempo de juego, también tuvo que escuchar las quejas de Fernando Llorente: “Me has quitado un gol, árbitro”, puesto que sopló el silbato antes un claro golpeo del medio, un hecho ante el que el gaditano sonrió y se encogió de hombros. 


El que no da puntada sin hilo es Puma. Un showman. El delantero le metió un gol muy bonito de vaselina a Jiménez y se gustó ante la cámara de SALAMANCA AL DÍA para celebrar su tanto con la lengua fuera. Justo después, Duma marcó un ‘golazo’ de rosca por la escuadra y Chávez le dio un beso a Miguel para festejar la genialidad de su compañero, lo que desató las risas y los comentarios del resto: “Estás loco, Puma”, le dijo un Barbero que estaba sentado en la repisa del campo.

La intensidad no bajó y Calvillo también quiso apretarles las tuercas a los protagonistas al decir en voz alta un “¡no se relajen!”, mientras que Sergio Egea intervinó muy poco para corregir a sus muchachos con su ya famoso “goles, goles, por favor”. El que se quedó sin ver puerta fue Puma tras un pase de la muerte de Monárrez, por lo que el extremo se molestó: “¡No mames, wey!”. El trabajo concluyó y el equipo formado por Mike, Mora, Owen, Sepúlveda, Monárrez, Duma y Télles fue el vencedor y Lozano, preparador de porteros, quiso que lo celebraran: “Vamos, foto de campeones”, por lo que los siete posaron para tener un recuerdo del día. 

El equipo que no alcanzó la ‘final’ tuvo que trotar por el Anexo como ‘castigo’ y Puma, Duma, Mora y Uxío empezaron a realizar golpeos de media distancia sobre Jiménez y Mike, aunque hubo un rato en el que estuvieron bastante fallones y Lacerda quiso picarles: “¿Están jugando a no meter o qué?”. De este modo, todos se marcharon al estadio a cambiarse y poner rumbo a sus casas tras un entrenamiento muy positivo y del que se pudieron extraer muchas cosas. Por su parte, el filial preparó en el Tori el derbi del sábado con el Peñaranda en Tercera. 

Fotos: Carlos Cuervo