Miércoles, 25 de noviembre de 2020

Las matanzas domiciliaras bajan un 70% en CyL en los últimos diez años y los sacrificios se reducen a 9.200 animales

En las últimas dos campañas no se detectó 'trichinella' en casi 21.000 cerdos sacrificados

El número de cerdos sacrificados en matanzas domiciliarias en Castilla y León, una práctica que se intensifica con el frío, han bajado en los últimos diez años un 70 por ciento y se reducen a 9.200 animales sacrificados en la temporada 2019-2020 frente a los casi 31.000 de hace una década.

Además, en la última campaña se mantiene la línea descendente que se mantiene desde la de 2005-2006 (cuando se sacrificaron 45.700 cerdos) a reducirse un 21,6 por ciento respecto al año anterior desde los 11.756 a los 9.211 animales sacrificados en una actividad tradicional en la Comunidad, según los datos de la Consejería de Sanidad recogidos por Europa Press.

Se da la circunstancia de que en la temporada 2019-2020 baja el número de cerdos sacrificados en todas las provincias excepto Valladolid, donde sube un 23,68 por ciento al pasar de 418 animales sacrificados el pasado año hasta los 517 de la última.

En el resto de las provincias se produce un descenso, el más acusado porcentualmente en Segovia, donde disminuye un 54,2 por ciento, al bajar de 714 a 327 animales sacrificados. En el resto de provincias también desciende, de forma que por detrás de Segovia el mayor descenso se produce en Ávila, con un 29,24 por ciento menos (baja de 1.710 a 1.210), seguida de León, con un 26,86 por ciento menos (3.816 a 2.791); y Palencia, con un -20,49 por ciento (baja de 366 a 291).

Ya por debajo del 20 por ciento se encuentran Soria, con un 19,35 por ciento, al bajar de 93 a 75 animales sacrificados; Burgos, con un 18,94 por ciento menos, con un descenso de 549 a 445 animales; Salamanca, con un -18,52 por ciento (pasa de 2.640 a 2.151); y Zamora, con una bajada del 2,97 por ciento, con una bajada de 1.447 a 1.404 animales sacrificados.


El periodo habitual de matanzas domiciliarias, una tradición del mundo rural pero ya muy en desuso en el que la Junta lleva a cabo una campaña especial, ha dado comienzo a finales de octubre y se extiende hasta el mes de abril.

CONTROL SANITARIO
En el ámbito de la salud pública se vigila de forma especial la posible presencia de agentes zoonóticos como la 'trichinella spp' en la carne de los cerdos domésticos que en estas fechas se sacrifican, sin que hubiera positivos en las dos últimas campañas, no así en la de 2017-2018, cuando se registraron dos entre los 12.855 animales analizados.

Esta labor la llevan a cabo tanto servicios oficiales de la Junta como veterinarios colaboradores. En el primero de los casos se encargaron del análisis de 642 animales, mientras que el segundo grupo hizo la gran mayoría, los 8.569 restantes.

La Dirección General de Salud Pública establece las medidas a llevar a cabo en el reconocimiento sanitario de cerdos para autoconsumo y el examen e identificación de piezas de caza.

Los veterinarios de los servicios oficiales o los colaboradores realizan la investigación de triquinas en muestras de cerdos sacrificados en régimen de matanza domiciliaria y en los jabalíes abatidos en actividades cinegéticas, casos ambos en los que las carnes obtenidas deberán destinarse exclusivamente al ámbito del consumo privado.