Domingo, 29 de noviembre de 2020
Las Arribes al día

La lluvia resta resultados en el inicio de la temporada de caza menor

Las primeras jornadas confirman una mala cría de la perdiz debido a un verano excesivamente largo, la ausencia de conejos en las zonas ganaderas y la liebre en claro descenso

La lluvia influyó los primeros días en los resultados, aunque se ha podido apreciar un descenso notable de caza

La lluvia ha sido la auténtica protagonista en las primeras jornadas de caza menor, temporada que dio comienzo el pasado 25 de octubre. A pesar de esa circunstancia no ha impedido que muchos aficionados salmantinos hayan salido a patear los campos en busca de conejos, perdices y liebres, aunque en la primera jornada hubo quien salió de casa solo por cumplir con la tradición de ver el campo el primer día de la temporada.

Al margen de la lluvia, que estuvo presente en la mayor parte de la jornada y que contribuyó a que durante algún parón los perros aguantasen las carreras de liebres y gazapos más de lo que en este día suele ser habitual, el puente de Los Santos se presentó nuevamente con chubascos, aunque este con una temperatura idónea para el ejercicio de la caza. 

Consultados varios cazadores de distintos puntos de la geografía salmantina, la mayoría coincide en una mala cría de perdices, confirmándose en estos tres fines de semana trascurridos de la temporada, las previsiones anteriores a la apertura de la menor.

Las perchas de perdices en estos días han sido más bien escasas. Numerosos son los cazadores que han podido observar una escasez de perdices como no se conocía, por lo que todo parece apuntar a que los campos registran un descenso importante de bandos de patirrojas. Esa es al menos la impresión que reflejan muchos cotos en Las Arribes, zona en la que por su orografía ha venido manteniendo poblaciones de perdices en número suficiente para disfrutar de su caza hasta este momento. 

Un verano demasiado largo, ocupando buena parte de la primavera, pudiera haber sido la causa de este importante descenso de perdices, situación que también se ha reflejado en otros puntos de la geografía salamantina y que aún contaba con ‘madre’ suficiente como para que se vieran buenos bandos de perdigochas, pero no ha sido así.

Por su parte, el conejo demuestra una temporada más lo irregular de sus poblaciones dependiendo de las zonas. En ese sentido se ha podido apreciar la casi desaparición de este roedor en las zonas dedicadas a la ganadería, todo lo contrario que sucede en las zonas agrícolas, donde en muchos casos son plaga, ocasionando graves daños a cultivos como la vid, regadíos, etc.

De acuerdo con lo manifestado por muchos cazadores, cada año es menos frecuente observar conejos con síntomas de mixomatosis, lo que deja a la hemorrágica vírica como la principal causa de mortandad junto con la depredación que ejercen aves rapaces y zorros, principalmente. Tampoco podemos olvidar la presencia, cada vez mayor, de varias especies de mustélidos como la garduña, casi plaga, y que compite por alimento con otras especies de mayor interés como la jineta y el turón, a los que se ha sumado desde hace un tiempo el meloncillo, especie invasora y que tanto cazadores como ganaderos no entienden que no haya sido incluida ya como especie cazable, solo por el hecho de que permitiría controlar su expansión.

Cada vez son más los cotos que se ven obligados a restringir sus jornadas de caza por la falta de conejos, lo que influye también para que sus predadores se fijen en otras especies de fauna como la perdiz, lo mismo que hacen los propios cazadores, que a falta de gazapos patean el campo en busca de otras piezas con las que poder satisfacer su afición venatoria.

La liebre, en descenso 

También la liebre parece haber descendido en número. Las poblaciones de rabonas se están viendo en uno de los peores  momentos de la cinegética, nada que ver cuando todavía existían los terrenos libres y los mercados se surtían de este lepórido junto con conejos y perdices, una imagen desaparecida hace ya unas décadas.

Desde el mes de abril de 2020, inicio de la nueva temporada vectorial de la enfermedad, se han confirmado por parte del Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, dependiente del Ministerio de Agricultura, 13 casos de mixomatosis en liebre ibérica en 7 provincias de 5 CCAA. Estos datos están actualizados a 14 de septiembre y, concretamente, en la provincia salmantina se han registrado 2 liebres con mixomatosis, sendos casos en la comarca de Peñaranda; 5 en Zamora, 2 en Toledo y 1 en las provincias de Cádiz, Teruel, Zaragoza y Cáceres.