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Miércoles, 24 de febrero de 2021

El valor del ciclismo en tiempos difíciles

Hace unos días ha concluido la 75.ª edición de la Vuelta Ciclista a España. Una carrera que se ha llevado a cabo entre el 20 de octubre y el 8 de noviembre de 2020. Inicialmente prevista en verano, como es habitual. Pero la pandemia obligó al reordenamiento de todo el calendario de las pruebas ciclista hecho por la Unión Ciclista Internacional (UCI) para la temporada 2020. A la ronda española le afectó, no solo en las fechas, también en el número de etapas y en los recorridos, limitándose a discurrir solo por territorio español. Así, se inició en Irún y finalizó en Madrid. Con una longitud de 2.846,9 km. Recorridos en 18 etapas y con el esloveno Primož Roglič, del equipo Jumbo, como vencedor absoluto al finalizar la prueba.

A pesar de la tristeza que nos embarga por la situación de la pandemia, nunca antes las etapas de La Vuelta habían sido tan revulsivas para la provincia de Salamanca. En 2018 se pudo disfrutar de una espectacular salida desde el incomparable marco de la Plaza Mayor, con luz y colorido incluido. Un panorama completamente distinto al de este año, presidido por el viento, la lluvia, el frio y la movilidad social restringida por la pandemia. Pero nunca las etapas discurridas por territorio salmantino habían sido tan decisivas en el resultado final de la Vuelta a España. Tanto, que la ronda española este año se ha decidido, por primera vez, en esta provincia y más concretamente en las sierras de Francia y de Béjar.

El mal tiempo no ha permitido el mejor disfrute de La Vuelta, pero espectadores, ciclistas y miembros de la organización, se han encontrado con un paisaje espectacular. Rodeados de los mil colores del otoño que cada año ofrece este territorio de las Sierras de Francia y de Béjar, declaradas Reserva de la Biosfera por la UNESCO y Parque Natural de Las Batuecas-Sierra de Francia. Imágenes preciosas de una estampa otoñal que han proyectado a Salamanca y a su provincia a lo largo y ancho del mundo. Una buena idea de la Diputación que, aunque le haya costado su dinero, bien habrá valido la pena su inversión.   

Por mi experiencia en la edición del 2007 como gestor del patrocinio por equipos, participación y seguimiento desde dentro de la propia carrera, soy consciente de que La Vuelta siempre se desplaza como una burbuja. Pero este año el sentido de burbuja está más vinculado a la protección sanitaria frente al coronavirus del conjunto de los componentes de La Vuelta y del pelotón en particular, formando microburbujas. Y en ello mucho ha tenido que ver la empresa salamantina Biorama Lab Clinics, encargada de realizar las pruebas PCR y test de antígenos a ciclistas y demás personal de La Vuelta, para garantizar la seguridad sanitaria de la carrera. Nos enteramos así que de Guijuelo no solo sale el buen jamón ibérico y el embutido, sino también tecnología rápida de vanguardia para la salud y la seguridad.

La labor de este laboratorio móvil, formando parte de la caravana de la carrera, haciendo las pruebas necesarias en cada momento, ha sido fantástica. El coronavirus obligó a cambiar fechas, recorridos y a mantener todo pendiente de un hilo hasta el último momento. Pero La Vuelta se realizó y salió victoriosa. No hubo ni un solo positivo por la Covid-19 durante las tres semanas que duró la ronda española. Una excelente experiencia que se puede replicar en otros eventos deportivos, culturales o de cualquier otra índole.  

Las circunstancias impuestas por el coronavirus mermaron el ambiente festivo que suele llevar La Vuelta y la consiguiente pérdida económica, al estar los negocios de hostelería cerrados. Pero han sido dos días históricos y dos jornadas inolvidables del ciclismo con las Sierras de Salamanca como protagonistas.

El valor del ciclismo se pone de manifiesto como deporte, por salud, como alternativa de movilidad urbana, lúdica, de aventura y social. Una actividad dura en lo deportivo, exigente y agotadora, donde el esfuerzo es lo permanente y el llegar a la meta la recompensa. Nuestra provincia salmantina ha permitido la expresión de esos valores vinculados al ciclismo, aportando la riqueza de su territorio y los valores de su gente. Facilitando así al mundo imágenes espectaculares de la ronda española y de nuestra querida tierra.

Me despido con Carlos Baute y su canción “Como un atleta”, sintonía oficial de la Vuelta Ciclista a España 2020:

https://www.youtube.com/watch?v=Q4PSNsV4DYM

                                                                                                            Aguadero@acta.es