Advertisement
Domingo, 17 de enero de 2021

“Es frustrante ver la falta de compromiso de algunas personas”

“Nosotros no pedimos los aplausos. Se agradecieron mucho pero preferimos que se cumplan las normas”, añade

La enfermera Olegaria Martín con su equipo de protección | O.M.

Cansados pero al pie del cañón. Así se sienten muchos sanitarios que afrontan la segunda ola del coronavirus que desde hace semanas ofrece cifras de contagios similares a las de los meses de marzo y abril y que han llevado a la comunidad autónoma al confinamiento perimetral, a la nueva medida del toque de queda y a diferentes restricciones.

Olegaria Martín, enfermera de reanimación del Hospital Clínico de Salamanca, comparte con SALAMANCA AL DÍA su experiencia como profesional sanitario en el lugar más crítico del virus en toda la provincia.

Afrontando la segunda ola

Muchos expertos vaticinaban una segunda ola de gran impacto de la Covid-19 que finalmente se ha hecho realidad. Pese a esperarse en todo el mundo muchos aspectos no se han aprendido de la primera para poder combatirla en condiciones desde la sanidad. Olegaria Martín así lo señala, al vivirse con cansancio, tanto físico como anímico: “El problema de la segunda ola es que no nos ha dado tiempo a descansar de la primera ni a desconectar. Hemos llegado muy cansados. Hemos dado lo mejor que teníamos y aunque para la gente haya habido un descanso en verano, en la Sanidad hemos seguido trabajando. Para nosotros ha sido todo contínuo. Algunas unidades han tenido descanso, pero en otras es muy duro y lo sigue siendo. Tenemos material pero nos falta personal y hacemos lo que podemos. Trabajamos en equipo todo lo que podemos. Pero pese a todo no se puede evitar el estrés y la tensión que produce la situación que tenemos”.

Llamamiento a la población

Una de las experiencias que se repiten estos días y que los sanitarios llevan poniendo de manifiesto es la falta de aceptación de las normas por parte de muchos sectores de la población: “Vemos que hay una parte de la sociedad que no tiene ningún compromiso con la situación que vivimos. Es muy frustrante ver cómo mucha gente en lugares públicos no respeta la distancia de seguridad, no usa la mascarilla... y son tres normas muy básicas que a estas alturas ya deberíamos respetar todos: lavado de manos, distancia social y mascarilla. Al final los que terminan pagando son los que están en la UCI con una enfermedad muy severa. Los sanitarios no somos quienes para determinar las normas que se han de seguir, pero sí que podemos hacer un llamamiento a la población. La gente olvida que somos los sanitarios los que luego nos jugamos al vida porque los equipos de protección no son infalibles. Un no pasa nada de alguien en la calle termina convirtiéndose en un brote”., afirma Martín. 

“Ni martires, ni héroes, ni vagos”, continúa, “nosotros no pedimos los aplausos. Es verdad que se agradecieron mucho, pero es mucho más útil que la gente agradezca menos y cumpla más las normas que nos benefician a todos”.


La dura experiencia en el Hospital

Uno de los problemas actuales es cierta desconexión del público, en especial aquellos que tienen una mayor vida social, con la realidad que vivimos y es que el virus puede afectar a cualquiera en cualquier momento: ”Me pongo en la situación de nuestros pacientes que sus familiares no pueden verlos, reciben información cinco minutos por teléfono y muchas veces simplemente es para decir que siguen exactamente igual. Es una enfermedad que provoca mucho sufrimiento a los pacientes. Hacemos todo lo que podemos y aún así no dejan de pasarlo mal. Muchas veces boca abajo para poder respirar en condiciones, tenemos que moverlos cada cierto tiempo para evitar problemas físicos... y mucho de esto se podría evitar teniendo mucho más cuidado en la calle en nuestra vida diaria. Dudo que mostrar imágenes más crudas con pacientes de coronavirus ayudara mucho, porque ya se han visto fotos de otros hospitales y puedo asegurar que en todos la situación es muy similar. Sin embargo, creo que la gente debería tener más presente que esta enfermedad nos afecta a todos de alguna manera”. Sin embargo, sí que se puede compartir para que la gente se haga una idea, una cosa que a todos nos impresiona y nos encoge el alma: el sonido de los móviles de los pacientes intubados:

WhatsApp, llamadas, despertadores... los móviles no paran y nos sobrecogen pensando en todas las personas que quieren ponerse en contacto con ellos para saber cómo están. La mirada de las personas el momento antes de sedarlas. Igual que cuando los despertamos y lo que ven son sólo unos ojos detrás del una gafas o pantalla.

La gente debería conocer el testimonio de los propios enfermos, pero también de las familias y amigos porque su situación es también muy complicada”.

Mensaje de ánimo

Tanto Olegaria como todos sus compañeros, celadores, limpieza, médicos, TCAE... están dando lo mejor de sí mismos para combatir la pandemia, todos ellos de gran importancia para poder luchar contra el coronavirus: “Nos esforzamos día tras día para que nuestros pacientes pasen esta enfermedad de la mejor manera posible. Y desde aquí quiero enviar un mensaje para las familias, que sepan que los pacientes están en buenas manos a pesar del cansancio y las limitaciones.