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Lunes, 25 de enero de 2021

“Las librerías son espacios de conocimiento, viene mucha gente para que recomiendes qué leer, qué libro regalar...” 

“La gente no se va dando cuenta de que si nos hacemos todos asiduos a comprar online muchas librerías van a cerrar”, apunta la librera Begoña Ripoll, de la Librería La Anticuaria La Galatea
Begoña Ripoll, en su librería La Galatea

“La cultura es esencial” y de ahí la importancia de “ponerla más en valor”, tal y como señala Begoña Ripoll, propietaria de la veterana Librería Anticuaria La Galatea, ubicada en el casco histórico de la ciudad. Una librería desde la que reivindica el papel de los libreros, y es que con la competencia de Internet corremos el riesgo de perder no solo los espacios físicos de las librerías, sino también a la figura de los libreros, porque como apunta Begoña Ripoll, “ser libreros no es una profesión de internet”. 

“Las  librerías son espacios de conocimiento, viene mucha gente para que le recomiendes qué leer, qué libro regalar, qué autor me llevo... la parte de la presencia humana. A mí me interesa que el lector vuelva y diga que le ha gustado mucho el libro que le recomendé”, apunta. 


Durante estos meses de pandemia, y con el consabido confinamiento, reconoce que “se ha incrementado mucho la venta por internet, ¿cuál es el problema?, la gente no se va dando cuenta de que si nos hacemos todos asiduos a comprar online muchas librerías van a cerrar”.