Viernes, 4 de diciembre de 2020

¿Qué es el fútbol?

            Eterna pregunta con numerosas respuestas según qué enfoques inician sus circunstanciales “definidores”. Pero no siempre son los aficionados, los técnicos, los futbolistas los más preparados para responder. Un acierto seguro es ceder esta tarea a escritores acreditados que, incluso, hayan publicado libros sobre fútbol. Recurro a un artículo (Mario Villagrán, 30. abril.2020) que presenta una visión poética del balón. Martín Caparrós concreta: “En el fútbol todo es frustración. Todo es fracaso. Un devenir de intenciones que siempre acaban en un error y que mantienen al espectador a la espera, siempre a la espera… conscientes de ello, hay que entender que el gol es todo. Es decisión, algarabía y el momento del contagio de la magia del fútbol”. También el chileno Juan Pablo Meneses lo explica: “Antes teníamos la capacidad de repetir de memoria a alineación titula y, en algunos casos, hasta los suplentes de nuestros equipos. Hoy el tiempo de duración de un jugador en el club lo hace imposible. El futbolista ha perdido una de las esencias del deporte: el amor de la camiseta”.

         Eduardo Sachieri escribió sobre fútbol y tiene sus propias ideas al margen de los técnicos o futbolistas: “Es posible una vida sin fútbol. No la imagino, no la deseo, y espero no me toque verla, pero es posible. Lo que sí tengo claro es que sin un balón, sería otro y tendría menos charlas y amigos en el mundo”. Y fija otro principio que no se tiene mucho en cuenta: “La pasión debe de tener límites. La discriminación no tiene nada que ver con un balón. El otro no sólo es rival, es complemento; si no entendemos esto, el fútbol en verdad no existirá más”.

         “Dios es redondo” lo escribió el mejicano Juan Villoro. “El fútbol es la mejor forma de entretenimiento de nuestra época, y para conocer los pormenores de un siglo hay que saber cómo se divierte la gente. Definitivamente necesitamos de él para entender nuestros tiempos”. (…) “Cuando escribo sobre fútbol no puedo aspirar a que los aficionados me lean: el libro va para esa pequeña minoría que celebra el balón, pero admite la crítica. Ahí está el mejor cruce de caminos: la pluma y el balón”. (…) “El gol es el signo de admiración en la gramática del fútbol. El momento fulminante en que todo se reduce a éxtasis, que no sucede casi nunca y, cuando lo hace, todo cobra sentido”.

         “El Negro” Fontanarrosa nos deleitó con “Puro Fútbol”. Y nos ilustró: “Se aprende más en la derrota que en la victoria, pero, ¡Prefiero esa ignorancia! (…) “Creo que si no se entiende que esto es una pasión, y las pasiones son bastantes inexplicables, no se entiende nada de lo que pasa en el fútbol”.  Y sigue dando en el clavo: “El fútbol que vale es el que uno guarda en el recuerdo”. Y no falto de humor, decía convencido: “Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha”.