Viernes, 4 de diciembre de 2020

Nuevos espacios para nuevos retos.

Perspectiva de la calle central del Campus. La dirección única, además de impedir el paso del autobús urbano, aumentó las plazas de aparcamiento.

Estos días presenta una muestra “reflejo de la vitalidad que sigue teniendo la Universidad de Salamanca, ocho veces centenaria” en su web de exposiciones, y de la que aprovecho su título. Pretende “incrementar la visibilidad de este singular conjunto”, el Campus Miguel de Unamuno, “un hito en la imagen arquitectónica de la Salamanca contemporánea”. Y, aunque sobre gustos cada uno tiene su opinión, no me disgusta lo realizado salvo alguna cosa como diría aquel. Recomiendo su visita, y pasear el Campus. No sería mala idea ampliara la perspectiva alguna otra institución, a toda la ciudad. 

Oficina del Parking del Campus. Al principio de curso las colas son abundantes.

Desde hace tiempo no presto atención a la movilidad universitaria. Recordemos que a mediados de 2015 reformaron el área del Campus destinado para aparcar en superficie. Su plan de mejora y adecuación de los aparcamientos supuso habilitar cerca de 900 plazas de pago (sin olvidar las calles adyacentes). Y suprimieron el paso del transporte público por el recinto universitario, la línea 7, aunque al mantener esta su denominación tradicional pueda parecer lo contrario.

Los carriles bici que pasan por el Campus, obra municipal, se han construido detrayendo espacio de las aceras. En este caso hasta tal punto que el tramo de acera más usado aquí es solo para la bici, o “espacio compartido” sin señalizar adecuadamente. 

También hubo un Proyecto de Humanización, que “tuvo como objetivo principal mejorar la calidad medioambiental del Campus y crear un entorno más apropiado para favorecer el encuentro y la convivencia entre los universitarios, como parte esencial de su formación.” Cambió en parte el aspecto del Campus, más verde en algunas zonas. Pero olvidaron sembrar asientos (o mesas) favorecedores del encuentro, hay que rebuscarlos acompañados de Sherlock Holmes.

Foto del año 2003. Si no pongo la fecha podría ser atemporal, hoy se mantiene la imagen. 

La Universidad fue pionera en la promoción institucional del uso de la bicicleta en la ciudad, USALabici, pero después apostó por el uso del vehículo privado como medio de transporte principal para acceder al Campus. A pesar de ello es muy minoritario, pero ocupa demasiado espacio. Justo cuando paulatinamente se imponen iniciativas en sentido contrario, el Estudio salmantino mantiene el aroma a petróleo, contaminación y cambio climático.

O la señal es de adorno, o no le importa a nadie incluidas las autoridades correspondientes. Así aparecen muchas plazas extra.

A la Universidad se le supone un papel de avanzada en la sociedad, su ejemplo siempre es transcendental. No es preciso insistir en la apuesta generalizada por la sostenibilidad, bandera de cualquier iniciativa de calado. Incluso para el Ayuntamiento de Salamanca, a pesar de mostrar con frecuencia su falta de compresión del tema. Bajo ese paraguas, acelerado además por la pandemia, las iniciativas para reducir aparcamiento crecen vertiginosamente.

Si hacemos caso al Proyecto de Humanización, no parece que esta Plaza fuera concebida como el aparcamiento que es hoy.

Grandes ciudades como Ámsterdam o Paris, y otras, pretenden recuperar ese espacio total o parcialmente en poco tiempo. Así eliminan el gran efecto llamada que supone tener aparcamiento en el destino de los viajes urbanos. Salamanca es bastante más pequeña, en menos de 30 minutos andando se puede llegar desde el Campus a casi toda la ciudad. Y para distancias largas está la bici o el transporte público. Incluso hay municipios metropolitanos con línea de transporte específica al Campus, y otros hasta la limítrofe Estación de Autobuses. Cambiar no resulta difícil, es cuestión de voluntad política.

Al poner esos bloques de hormigón impiden el recorrido tradicional del autobús urbano, su cabecera estaba en la misma rotonda.

No se sabe del Plan para reordenar el transporte público con la disculpa del nuevo hospital. Lamentablemente, durante estos raros meses se ha perdido un tiempo precioso para debatirlo por la ciudadanía. Incluso haber aprovechado para poner las bases de la revisión del Plan de Movilidad. Cuando menos, reintroducir cuanto antes el autobús urbano, y metropolitano, en el interior del Campus Miguel de Unamuno, sería una excelente idea fácil de hacer. Desde luego más sostenible que mantener 900 plazas de aparcamiento. Si de verdad se quieren aprovechar alguna vez estos nuevos espacios para nuevos retos.

Ya que no sustituyen al coche por la bici, estas al menos disfrutan de la sombra. Supongo que a nadie se le ocurrió poner unos bancos y una mesa…