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Jueves, 21 de enero de 2021

El Ayuntamiento vacío

“Lo bueno que tenemos los españoles, es que siempre le echamos dos cojones a la hora de obedecer y pagar” (José Luis Coll)

  TRASPARENCIA total: debería ser el caballo de batalla, para poder llegar con credibilidad a los salamantinos, en todos y cada uno de los asuntos, del Ayuntamiento, esa demanda no es más que, lo que debería ser un derecho ciudadano- saber en que, como cuando y porque- se gastan sus impuestos- por cierto-, muchos de ellos sangrantes,  injustos, desproporcionados de lo que a cambio se recibe. Abrir de par en par puertas y ventanas, del Consistorio, lo que sería igual, a gobernar, a gestionar, a dialogar, enseñar,  explicar e informar- con formas- modos y maneras, cordialidad y educación hacia todos aquellos, que lamentablemente ignoramos muchas de las actuaciones o quizá todas, de su responsabilidad. Insisto: TRASPARENCIA TOTAL-, sin ambigüedades, sin cortapisas, y sin otras vaguedades desilusionantes.

Hoy la desafección, la desconfianza, incluso, cierto odio, por aquellos políticos, nombrados, o votados, para llevar y conformar los destinos de los ciudadanos, es desilusionante, la relación, está en un estado lamentable, y es de comprender que así sea; se ha abusado tanto de nosotros, se nos ha ignorado tanto, además de  ser los “paganos”, de las no pocas fechorías, corrupciones, y despropósitos que;  seria cuanto menos vergonzoso, pedirles el voto de nuevo, para seguir en la misma trinchera del desapego, del abuso y la indignación.  Párense a pensar, y podrán comprobar con claridad, que todo el mal de este País, en todas sus modalidades, desde la Banca, Partidos, Políticos, Justicia, Educación, Sanidad etc., y tantas otras instituciones, se han degradado, por la falta de esa trasparencia que debería de haber figurado en el  articulado de nuestra Constitución, en el las Autonomías y los Ayuntamientos con el fin de que nadie se apropiara de aquello, que como bien se refleja en la misma corresponde al pueblo soberano, donde debe emanar, aunque en estos momentos sea la hora de esa Justicia que se demanda y se exige por parte de unos ciudadanos, como bien se ha visto desamparados, desvalidos, dejados al pairo y en la calle, por mor de aquellos sin escrúpulos, mangantes de cuello duro, y de cara más dura aun.  No deja de preguntarse la ciudadanía por los valores, que deberían ser el santo y seña de los que dicen ser nuestros “representantes”, donde están la- Ética, la Vergüenza, la Formación, la Información, la  Responsabilidad, el Don de Gentes, la Educación, las Manos limpias, el Ingenio, la Capacidad y eficacia, las Ideas, la Dignidad, la Tolerancia, la  Justicia, el Compromiso, el  Trabajo, la Transparencia y la sinceridad de todas las decisiones tomadas: Y, no me extiendo más para definir, estos valores, que para nada son cualidades extraordinarias, ni  tan siquiera difíciles de ostentar entre hombres y mujeres con dignidad, integridad y capacidad; en  definitiva, aquellos responsables y personajes que vayan a estar a disposición de sus vecinos, llegar con humildad, pero de forma reflexiva, correcta y valiente…

No escapa esta ciudad, de los desmanes, de la dejadez, de falta de atención, de las necesidades más acuciantes a sus vecinos, del abandono de los barrios, y una dejadez, donde el visitante, se da cuenta  de nuestra falta de credibilidad a primera vista, al contemplar el paseo a la vera de nuestro rio – o lo que queda de él- puesto que muchos hoteles y Parador se encuentran  en esta margen del Tormes, por donde transcurre el paseo de turistas y visitantes. 

El rio que pasa por Salamanca, (hoy prácticamente centro de la ciudad), es un verdadero lamento, un despropósito, un vertedero, una inmundicia deplorable, y, total falta de responsabilidad, no digamos del canal del Zurguen donde se nota la dejadez y el abandono.

Hacer las obras, no significa inaugurarlas a bombo y platillo, se debe instruir un seguimiento de las mismas antes, durante y después, con su mantenimiento y vigilancia... no se pueden abandonar una vez concluidas… cuestan mucho para eso.

Hacer la vida cómoda y fácil de los ciudadanos, es la forma de que noten que pueden confiar en sus representantes, también haciendo cumplir la ordenanzas, estas solo se llevan a cabo las que atañen a los vehículos, que es el “pagano” de casi todos males de la ciudad, hay muchas otras, que deben ser consideradas, tenidas en cuenta, y estas a veces no cuestan nada, solo hay que saber imponerlas.

 Esta no puede ser la ciudad del excremento perruno... por ejemplo. Las mascotas, sus dueños, han de cumplir la ordenanza… y otros sinfín de estas

Serian innumerables, los casos de desidia, abandono, falta de criterio y eficacia: Estado de parque, aceras, jardines, señalización, vehículos, trafico etcétera, cosas sencillas que como digo en muchas tan solo hay que saber organizarlas, mandarlas, responsabilizarlas, es una pena esta ciudad, que tiene todo, para que fuese un vergel, un atractivo singular, una llamada al turismo, una ciudad con atractivos suficientes, para sentirse cómodo y acogido en ella, pero desgraciadamente… aunque nos visitan… muchos son aquellos que echan en falta esto que les señalo y denuncio…

Espero, que sean capaces para dirigir, los pasos vacilantes de esta ciudad, donde el conformismo, la apatía, y la “mansedumbre”, siempre fueron las velas que alumbraron a esta vieja ciudad de Salamanca. Espero, que algo tan sencillo, como la aplicación de la consulta, y el sentido común se impongan. Miren a su alrededor, lo tienen todo, solo hay que saber aplicarlo y gestionarlo… Seguiremos en esta lucha…

                               Fermín González- Salamancartvaldia.es     (Blog taurinerías)