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Miércoles, 20 de enero de 2021

Salamanca queda triste con los bares y restaurantes cerrados

El cese de esta actividad afecta directamente al ambiente y a la economía charras, ya que este sector genera 35.000 puestos de trabajo anuales en la provincia
Uno de los establecimientos salmantinos que se ha visto obligado al cierre. Foto de Lydia González

La dura medida tomada por la Junta por el avance de la pandemia ya es realidad: el cierre de los establecimientos de hostelería y restauración, los centros comerciales, establecimientos de más de 2.500 metros cuadrados y los centros deportivos, inicialmente, durante 14 días naturales.

En el caso de Salamanca, una ciudad marcada por su carácter turístico y universitario, supone otro golpe a su maltrecha economía, por lo que se ha extendido el desánimo entre los profesionales afectados y la sociedad en general.

La Junta de Castilla y León anunciaba un Plan de Choque con 73 millones para el sector hostelero, pero los empresarios de este ámbito piden ayudas similares a la de otros países de la UE, como Alemania, que garanticen su subsistencia, así como trámites sencillos y rápido para acceder a ellas.


Por su parte, el presidente regional, Alfonso Fernández Mañueco ha defendido que la hostelería ha cumplido con su "responsabilidad" en los últimos meses pero ha justificado la medida de cierre en la necesidad de limitar los contactos sociales, algo que ha extendido también al ámbito privado.

La situación es muy complicada porque antes de esta decisión la Asociación de Hostelería de Salamanca ya hablaba de una cifra, "en torno al 40 o el 50 por ciento", de empresas que estaban cerca de echar el cierre definitivo, en un sector que sostiene unos 35.000 puestos de trabajo anuales en la provincia, según el citado colectivo.

Fotos de Lydia González