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Sábado, 16 de enero de 2021
Ciudad Rodrigo al día

La Diócesis se reivindica como ente de ayuda económica y psicológica durante la pandemia

Un total de 243 empresas o autónomos prestan servicios a la Diócesis, 121 de ellos pertenecientes al territorio diocesano

La Diócesis de Ciudad Rodrigo presentó en la mañana del miércoles su balance económico del ejercicio 2019, coincidiendo como es habitual con la inminente celebración (tendrá lugar el próximo domingo 8) del Día de la Iglesia Diocesana, que este año tiene como doble lema Somos lo que tú nos ayudas a ser. Somos una gran familia contigo.

En torno a ese lema, el Administrador Apostólico de la Diócesis, Jesús García Burillo, explicó en la mañana del miércoles que el proyecto de la Diócesis “consiste en integrar a las familias, partiendo de sus necesidades y aspiraciones concretas, porque en la Iglesia lo que importan son las personas, cada una con sus valores aportan lo que son”, remarcando que “la Iglesia necesita a cada uno con la realidad de su vida, con sus problemas, con sus soluciones, porque la Iglesia es y se siente un hogar”.

Las nuevas necesidades

Al hilo de esa definición, la directora de Cáritas Diocesana, Mar Manzano, y el tesorero de las Conferencias de San Vicente de Paúl, José Ángel Alvira, explicaron en la mañana del miércoles cómo desde ambos organismos se está acogiendo a todos aquellos que acuden a solicitarles ayuda durante esta pandemia del coronavirus.

En lo que se refiere a Cáritas, además de las atenciones prestadas desde el Servicio de Acogida, destacan el incremento de la ayuda a través de los servicios de Atención Psicológica y Mayores. Respecto al primero, Mar Manzano apunta que el perfil de gente que se está acercando en estos momentos a Cáritas está cambiando, presentando “otro tipo de necesidades”, como por ejemplo una mayor atención psicológica por la problemática del estrés o del miedo.

Por otro lado, están constatando la “tristeza y soledad” en la que se encuentran muchos mayores en pueblos de la Diócesis, ya que sus familias viven fuera y “están solos, viviendo con incertidumbre”, por lo que su Servicio de Mayores ha tenido que “reinventarse para acompañar”, porque muchos mayores les llamaban sólo para poder hablar con alguien. Para trabajar en ese campo, Cáritas tiene previsto poner en marcha un proyecto de animación sociocultural “para que ningún mayor de la Diócesis se sienta solo”.

José Ángel Alvira también constató que han registrado un aumento de necesidades psicológicas: “estamos viendo autónomos abandonados y gente desesperada”. Según explicó, el perfil principal que acude en busca de ayuda a su entidad son “mujeres de mediana edad con empleo precario”, como la venta ambulante o el servicio doméstico, es decir, que no tenían contrato. Asimismo, están colaborando con Cáritas para ayudar al pago de alquileres, suministros, alimentación, y cuestiones tecnológicas como tablets u ordenadores para que los niños y jóvenes puedan seguir las clases online.

 

Como otras cuestiones, las Conferencias de San Vicente de Paúl están prestando ayuda en la realización de trámites administrativos, y en casos más particulares, como el de un colombiano que se había acercado a ver a unos amigos a la zona cuando estalló la pandemia “y se ha tenido que quedar, y le estamos ayudando”. De las personas a las que se está echando una mano, un 25% son casos nuevos, mientras que un 40% son personas que han vuelto tras un tiempo.

A día de hoy, el Fondo Diocesano de Solidaridad constituido por la Diócesis para brindar auxilio económico a aquellos que lo necesiten ya ha concedido ayudas por valor de 18.627,07€, esperando que esa cifra se vaya incrementando en los próximos meses, según apuntó el ecónomo diocesano, Fernando Sánchez Tendero. De momento, el Fondo cuenta en total con 109.337,87€. Todo lo explicado lleva a Fernando Sánchez Tendero a remarcar que “la Iglesia ha dado la cara durante la pandemia, se ha movilizado”.

La Diócesis trabaja con 40 empresas del ámbito de la construcción

Más allá del contexto actual, el ecónomo diocesano quiso remarcar que, mientras que los maestros, los médicos o la Guardia Civil se han ido marchando de los pueblos, “los curas seguimos viviendo entre la gente, en los pueblos” (en la medida de lo posible teniendo en cuenta que el número de sacerdotes sigue bajando, contándose con solo 22 de menos de 65 años).

Además, destacó que la Diócesis trabaja con un total de 243 empresas o personas individuales que le prestan todo tipo de servicios, de las cuales 121 pertenecen al territorio diocesano, y 98 de ellas a Ciudad Rodrigo (hay cuestiones que no encuentran en la Diócesis, como vino litúrgico o ropajes). De ésta última cifra, 40 empresas se dedican a cuestiones relacionadas con la construcción (incluyendo electricidad, fontanería, carpintería, etc.), y como “las obras no se han parado”, “se está ayudando a muchas familias a salir adelante” con su propio trabajo.


En lo que respecta al balance económico del ejercicio 2019, en el que se incluyen los datos de todas las parroquias diocesanas, la Diócesis tuvo durante año pasado unos ingresos de 3.077.967,05€ y unos gastos por la misma cuantía, figurando eso sí dentro de este apartado 669.614,53€ consignados como ‘Capacidad de Financiación’. En todo caso, las cifras de ingresos y gastos son notablemente superiores a las de 2018, cuando se superaron por poco los 2 millones de euros (por ejemplo los gastos fueron de 2.201.536,72€).

Los gastos

En comparación con el año anterior, la principal diferencia en los gastos está en la partida de Conservación de edificios y gastos de funcionamiento, que pasa de 544.311,78€ a 1.338.846,72€. Dentro de la misma se incluyen las obras de nueva construcción propias de la Diócesis (como el salón arciprestal de Tamames), lo que aporta la Diócesis en virtud del convenio establecido con la Diputación para el arreglo de templos, la conservación habitual de iglesias, ermitas, casas parroquiales y el Seminario, y todos los gastos que se generan de luz, teléfono, seguros, etc. en parroquias y cementerios.

Por detrás de esos gastos de conservación, se sitúan los de Retribución del clero, con un notable descenso de 868.527,89€ a 539.200,98€ de 2018 a 2019. En lo que respecta a la Retribución del personal seglar, el coste de los salarios y la Seguridad Social de los 5 seglares contratados con los que cuentan ascendió a 60.493,37€.

Por otro lado, el gasto en Acciones pastorales y asistenciales fue de 345.984,95€ (frente a los 142.142,69€ del año anterior), repartidos en actividades pastorales (221.116,77€), entregas a instituciones diocesanas (63.112,81€), ayuda a la Iglesia universal (57.205,37€), y actividades asistenciales como conventos, ONG’s o la Fundación Ciudad Rodrigo (4.550€). El apartado de gastos se completa con una aportación al Seminario Diocesano de 108.061,78€, y unos gastos extraordinarios de 15.764,72€.

Los ingresos

En lo que a los ingresos se refiere, la principal partida volvió a ser el Fondo Común Interdiocesano que reparte la Conferencia Episcopal Española entre todas las Diócesis a partir del dinero que recibe de marcar la ‘X’ a su favor en la Declaración de la Renta. Aunque la cantidad aumentó respecto al año anterior en unos 58.000€, hasta 1.126.681,01€, reduce su importancia dentro el capítulo de ingresos diocesanos, del 52 al 37%. Fernando Sánchez Tendero recalcó en la mañana del miércoles que sin este Fondo Común sería “muy difícil” que la Diócesis subsistiera.

Otro 24% de los ingresos (743.024,95€) llegó en 2019 a través del Patrimonio y otras actividades, es decir, el alquiler de inmuebles (39.863,33€), y cuestiones financieras (884.291,57€), descontándose en este apartado 181.129,95€ de actividades económicas.

El tercer bloque de estas cuentas, con 655.350,63€ fueron los Ingresos corrientes, en los que se incluyen los ingresos por servicios (87.136,81€), las subvenciones públicas corrientes (377.951,23€), los ingresos de instituciones diocesanas (176.034,35€), y otros ingresos (14.228,24€, que abarcan por ejemplo lo que aportan los sacerdotes de sus sueldos).

En esta ocasión, el bloque de Aportaciones de los fieles es solo el 4º en importancia, aunque con 16.000€ más que el año pasado, hasta 442.394,17€; repartidos entre las colectas (171.395,65€), las suscripciones (18.007,65€), las colectas para instituciones de la Iglesia como Cáritas o Manos Unidas (49.721,12€), y otros ingresos de los fieles como colectas en parroquias, lampadarios y cestillos (203.269,75€). Por último, hubo unos Ingresos extraordinarios de 110.516,29€, desglosados en enajenaciones de patrimonio (20.220€) y otros ingresos extraordinarios (90.296,29€).

De cara a las próximas cuentas, se espera una reducción del presupuesto de la Diócesis de un 30%, según apuntó Fernando Sánchez Tendero. Por ejemplo, en una de las parroquias de la que es responsable, la de Tamames, el dinero recogido a través de colectas, cestillos y lampadarios ha pasado de 9.094€ en 2019 a 4.333 en 2020, por lo que “habrá que ajustar”, aunque partidas como el dinero procedente del IRPF se mantendrá sin apenas variaciones.