Advertisement
Martes, 19 de enero de 2021

Sanidad cifra en 253,7 millones el gasto para afrontar la pandemia y en casi 8.000 las contrataciones realizadas

La mayor cuantía se corresponde con gastos en productos sanitarios y equipos de protección individual, seguido de la contratación de personal, según la Consejería

Centro hospitalario de la región

El gasto de la Consejería de Sanidad de Castilla y León para afrontar la COVID-19 asciende a 253,7 millones de euros a 30 de septiembre, una cifra que es "evidente" que va a seguir aumentando y "mucho en esta época" con la actual incidencia de la pandemia. Así lo ha señalado la consejera de Sanidad, Verónica Casado, durante su comparecencia en las Cortes de Castilla y León para explicar las actuaciones llevadas a cabo por su departamento frente al coronavirus. En concreto, del total de gastos de la Consejería -que asciende a 3.077 millones de euros- a la lucha contra COVID se han destinado 253,76 millones.

La mayor cuantía se corresponde con gastos en productos sanitarios y equipos de protección individual, a lo que se han destinado 97,2 millones de euros, seguido de la contratación de personal, con 81,6 millones; el gasto corriente, de 49 millones; el gasto farmacéutico hospitalario, con 13,9 millones; las obras y equipamientos, a lo que se han destinado 10,1 millones; y otros gastos por importe de 1,2 millones de euros.

La consejera ha detallado que entre las líneas de trabajo que se han llevado a cabo los últimos meses se encontraban la creación de una reserva estratégica de material, algo que no se pudo hacer en la primera debido a la rotura del stock que se produjo.

Ahora se cuenta con 243 millones de elementos de protección individual, entre los que se encuentran 31 millones de mascarillas, 210 de guantes, solución hidroalcohólica, test y pruebas de diagnosis, etcétera, además de 380 respiradores en reserva.

La consejera ha detallado que hay capacidad para mantener la reserva estratégica en el tiempo y ha incidido en que ahora hay empresas que pueden surtir de los mismos y no sólo de China, sino también de España y de Castilla y León.

Otra de las líneas de trabajo que se han seguido es la ampliación de las UCI, que son 166 estructurales, lo que se traduce en una tasa de 7,18 por cada 100.000 habitantes -por debajo del estándar de calidad ee 7,5-, las cuales se han incrementado en 82, hasta llegar a las 248 y una tasa de 9,68 por cada 100.000 habitantes.

Casi 8.000 contratos

Por lo que se refiere a contratación, la consejera ha afirmado que ha sido un apartado "muy importante" y se ha tenido que contratar a muchas personas por encima de plantilla, concretamente se han realizado 7.683 contrataciones, de las que 468 corresponden a médicos, 3.083 a personal de enfermería, cuatro estudiantes de medicina, 61 de enfermería, 51 aprobados MIR sin destino, 2.310 técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (TCAE), 71 técnicos de Rayos, 179 de laboratorio, 18 técnicos de diferente tipo, 1.032 celadores y otras 406 personas de otro tipo de personal.

El objetivo, ha recordado la consejera, era reforzar los servicios de Atención Primaria y de salud pública pero el problema es que se han encontrado con las bolsas de enfermeras y médicos "a cero", por ello ha insistido en que su reivindicación ante el Ministerio es una estrategia que permita el incremento de plazas en formación, no en general, sino sobre todo en aquellas especializadas en las que se sabe que hay un déficit, algo que se lleva tiempo solicitando. A este respecto, Verónica Casado cree que se conseguirá porque es algo muy importante, sobre todo en una Comunidad con una población profesionales muy envejecidos.

Otras líneas de trabajo han pasado por mejorar los sistemas de información para tomar decisiones de planificación con datos, que nutren al portal de transparencia; el rastreo con el objetivo de intentar identificar casos y contactos, cuarentenas y aislamientos así como su diagnóstico, para lo que "afortunadamente" se cuenta con más PCR y otro métodos de detección de la COVID; la normativa; la coordinación con el CISNS; la comunicación; la coordinación con instituciones; y el trabajo con evidencias y con el comité de expertos.

En cuanto a los rastreadores, Casado ha concretado que se cuenta con 1.150 rastreadores, 120 de ellos del Ejército de Tierra, para seguir buscando a aquellas personas que pueden ser contagios o contactos y tienen que ser susceptibles de aislamiento.


En cuanto a los métodos de diagnóstico, ha explicado que ahora se hacen "muchas pruebas", con la suma a las PCR de las de anticuerpos al principio y de antígenos de segunda generación después, los cuales "son muy útiles" y cuyo uso se está potenciando "al máximo" dado que el resultado se puede obtener en 15 o 30 minutos y puede ser más ágil tomar medidas.

En la última semana se han realizado 61.597 pruebas -PCR y antígenos de segunda generación-, con un 21,05 por ciento de positividad, y una media de 2.567 por cada 100.000 habitantes, por encima de la media nacional (2.448), algo en lo que se están haciendo y se harán "muchos esfuerzos".

Además del apartado de normativa, con 73 normas y órdenes como las de limitación perimetral del movimiento, se ha trabajado en la coordinación con el CISNS, en cuyo marco ha habido "muchísima actividad", con más de 30 reuniones, ha explicado Casado, quien ha destacado la relación "muy fluida" con el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

Homogeneidad y comunicación 

Entre otras cuestiones se han buscado criterios comunes como los que ahora se han establecido, que definen de manera "mucho más homogénea" las actuaciones a tomar, algo que ha recordado que Castilla y León ha reivindicado siempre. "Es muy importante la homogeneidad y seguir trabajando porque si no la población no entiende y genera desafección", ha apuntado la consejera. Otra de las líneas de trabajo que se siguen es la de la comunicación, algo en lo que ha pedido trabajo conjunto porque parece que se ha "perdido el miedo a la enfermedad".

Por otra parte, en el ámbito de la coordinación institucional, la consejera de Sanidad ha asegurado que es "clave" y quizá en la primera ola no se vio la "grandísima importancia" que tiene.

Finalmente, Casado ha señalado como otra de las líneas de trabajo la toma de decisiones basadas en la evidencia, para lo que se creó un grupo de trabajo con 20 expertos, profesionales todos en activo. "Cuanto más sepamos, más posibilidades tenemos de ganar", ha señalado.

Ahora, las líneas de trabajo que se siguen son las que indica el Centro de Control de Enfermedades, que pasan en primer lugar por actuaciones en las instalaciones sanitarias para su refuerzo y alivio como la línea 900, el 'call center' y los buzones o COVID AP que, a diferencia del centro de llamadas, resuelve cuestiones, mientras que el primero se encarga de dar citas. También se trabaja en el apoyo al rastreo y se sigue incrementando, sobre todo en las zonas donde se ve que se está perdiendo el caso índice; en las arcas de Noe para personas positivas que no pueden volver al lugar donde viven (30 plazas por provincia) o recursos intermedios, que cumplen la misma función pero para personas que necesitan un cuidado de enfermería pero no hospitalización. A esto se suman las hospitalizaciones a domicilio, las residencias medicalizadas, el COVID Car, la centralización de la atención a la patología respiratoria o la detección de coronavirus en aguas fecales, sobre todo en el entorno de centros de mayores.

Otro trabajo se centra en la reordenación del sistema, para lo que se han establecido coordinadores clínicos (equipos multidisciplinares con profesionales de diferentes especialidades), equipos COVID hospitales, COVID Urgencias y no COVID para procesos 'tiempo-dependientes' y otros procesos.

Otra línea de actuación es el trabajo para un sistema efectivo de seguridad y asistencia, que pasa por la salud laboral para los profesionales; la actualización científica; por hacer fluir la información; los planes de contingencia; la mejora de la comunicación; y la teleasistencia, en la que ha englobado aplicaciones como Radar COVID, Sacyl Conecta y otras plataformas y sistemas informáticos.