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Miércoles, 20 de enero de 2021

“Haber sufrido un ictus te pone a prueba todos los días, pero también te ablanda los ojos para ver la vida de otra manera”

Hace tres años, Juan Carlos López Pinto sufrió un ictus que cambió radicalmente su vida, una enfermedad cerebrovascular que afecta anualmente en nuestro país a más de 110.000 personas
Juan Carlos López Pinto, con la mascarilla de Salamancartv Al Día

“Te pone a prueba todos los días, desde que te levantas te recuerda lo que tienes”, y paradójicamente, al tiempo, “te hace ablandar los ojos para mirar la vida de otra manera”. Es el testimonio de Juan Carlos López Pinto, periodista, poeta y uno de los fundadores de SALAMANCA AL DÍA, y al que un ictus, hace ahora tres años, cambió radicalmente su vida. Reconoce que “tenía todas las papeletas para sufrir un ictus, cierta obesidad, sedentarismo, mucho estrés, muchas preocupaciones, y al final me estalló la cabeza”. Hoy, junto a todos aquellos que han logrado sobrevivir y aprender a convivir con las secuelas de un ictus, Juan Carlos es un ejemplo de superación.

Como él mismo apunta, no somos conscientes de la gravedad de sufrir un ictus, una enfermedad en la que cada minuto cuenta a la hora de recibir atención sanitaria. “Desgraciadamente se están dando con más frecuencia, en torno a 110.000 personas están padeciendo al año, y eso es una burrada. Más todos los accidentes cerebro vascular que tienen múltiples variantes”. “Cada vez ocurren a gente más joven”, añade, “porque una persona de 50 años se puede considerar todavía joven, y eso es lo que me sucedió a mí”.

El ictus es una enfermedad cerebrovascular aguda que provoca la interrupción del riego sanguíneo en el cerebro. El ictus puede estar acompañado de alteraciones motoras y cognitivas que pueden afectar al movimiento, al habla, al equilibrio, entre otras. Estas alteraciones pueden ser reversibles o permanentes. El ictus es la primera causa de mortalidad entre las mujeres y la segunda entre los hombres, según datos de la Sociedad Española de Neurología.

Una de cada seis personas están afectadas por un ictus en nuestro país, y se estima que uno de cada cuatro adultos mayores de 25 años sufrirá un ictus a lo largo de su vida, tal y como subrayan desde la Sociedad Española de Neurología (SEN) con motivo del Día Mundial del Ictus, que se conmemora este jueves 29 de octubre. Hay otro dato no menos preocupante: en España, unas 110.000 personas padecen un ictus anualmente, de las cuales morirán al menos un 15%, y en torno a un 30% quedará en situación de dependencia funcional. De ahí la importancia de la prevención, al tiempo que conviene no olvidar que estamos ante una enfermedad que no afecta sólo a las personas mayores, ya que según datos de la SEN en torno a un 27% de los casos atendidos en los hospitales de nuestro país corresponden a pacientes de menos de 65 años.

Según apuntan los expertos, si se controlaran los factores de riesgo (sobrepeso, hipertensión, tabaquismo, etc) se podrían prevenir hasta el 80% de casos de ictus. Un solo ejemplo: dejar de fumar reduce en el plazo de un año un 50% el riesgo de padecer un ictus.


Juan Carlos López Pinto sufrió un ictus justo ahora hace tres años, y tras este tiempo asegura que “psicológica y cognitivamente estoy bien, aunque a veces lo paso mal porque tengo todavía secuelas. Me quedo una hemiplejia, tengo inmovilizado brazo y mano izquierda, tengo dificultades motores”. Tres años en los que ha tenido que recorrer un camino que no ha sido fácil, porque como confiesa, la recuperación “me ha afectado por dentro”, y sobre todo el “ver a compañeros que se han quedado en el camino, esos son los verdaderos héroes, yo solo soy un herido que ha logrado salir adelante, eso te afecta mucho, pero te hace ablandar los ojos para mirar la vida, la miró de otra forma. Soy de los que estoy disfrutando ahora cada minuto”.

Ganas de luchar y de seguir mirando hacia adelante con las que no ha podido la situación excepcional de pandemia del Covid-19, aunque reconoce que “el confinamiento primero porque tuve que interrumpir las terapias,”, pero aprovechó “para darle un empujón al libro, es un objetivo que tenía desde que salí del hospital. ‘Aguamiel y filigrana’ es el título del poemario infantil, escrito por Juan Carlos e ilustrado por Carlos Marcos Quispe,  que ya se puede encontrar en las librerías de Salamanca, desde el 9 de octubre, “un día antes de mi otro cumpleaños, tengo dos cumpleaños y los celebró los dos”. Los beneficios de la venta de ejemplares se destinarán a la Asociación Salmantina de Daño Cerebral Adquirido (Asdace). 

“Ha sido un libro de ayuda y de autoayuda, me ha motivado mucho el objetivo de sacarlo y los fines me han movilizado internamente mucho”, apunta. Esta semana, además, dentro de las actividades online de la asociación Asdace con motivo del Día Mundial del Ictus y del Día Nacional de Daño Cerebral Adquirido (celebrado el pasado día 26 de octubre), se están llevando a cabo una serie de talleres en torno a sus poemas. 

“Trabajar mucho y tener la mente ocupada, dejarte llevar por la tristeza es un paso hacia atrás, y estar todo el día lamiendo las heridas no te ayuda”. Es el consejo para aquellos que tienen que enfrentarse al reto de aprender a superar y a convivir con las secuelas de sufrir un ictus. Como sociedad también tenemos un papel importante, y es dar visibilidad a las consecuencias de padecer un ictus y, sobre todo, dar mayor importancia a la adquisición de hábitos saludables.