Domingo, 29 de noviembre de 2020

Ílhavo vuelve a saborear la ‘Gastronomía de a Bordo’ con el bacalao como protagonista

Este año, los menús solo podrán ser degustados por dos personas o individualmente. A la experiencia gastronómica se une el programa divulgativo ‘Sentidos do Mar’

La cocina portuguesa ha conseguido hacer del bacalao un ingrediente muy versátil

Durante los cinco fines de semana que van del 23 de octubre al 22 de noviembre, el concejo portugués de Ílhavo acoge la tercera edición de su festival ‘Gastronomía de a Bordo’, relacionado con su tradición pesquera, particularmente enfocado en el bacalao y sus derivados.

Este año, ‘Gastronomía de a Bordo’ se podrá degustar en alguno de los 21 restaurantes participantes en el festival, de viernes a domingo.

Para adaptarse a las actuales normas y evitar la socialización en grupos numerosos, las experiencias gastronómicas podrán disfrutarse individualmente o por dos personas.

Cada una de estas experiencias estará compuesta, como mínimo, por tres platos de bacalao y/o derivados, entre entradas y platos principales, según los menús ideados por los 21 restaurantes participantes. Encontramos estos restaurantes repartidos entre la capital, Íhavo, y otras localidades del concejo, como Costa Nova, Praia da Barra, Vale de Ílhavo, Gafanha da Nazaré, Gafanha da Encarnação o Gafanha de Aquém, llegando también la iniciativa gastronómica hasta el restaurante de Vista Alegre.

Con este festival se pretende honrar la labor de pescadores, cocineros y de todos los oficios relacionados con el mar existentes en este concejo de Ílhavo desde hace siglos, mediante una interpretación de la cocina practicada a bordo de los grandes bacaladeros durante las largas travesías de pesca.

Además del placer gastronómico, será posible recorrer el territorio del concejo para descubrir sus lugares emblemáticos relacionados con la actividad piscatoria a través del programa ‘Sentidos do Mar’, que se desarrolla conjuntamente con el apartado gastronómico.

Mediante este programa se conocerán las tradiciones, las creencias y también la innovación surgida en torno a los pescadores, la cocina y las industrias conserveras y de transformación de los productos del mar.

En la zona industrial que rodea al puerto de Aveiro se ubican numerosas empresas del sector. Entre las actividades incluidas en el programa está la visita gratuita a Liporfir, un secadero de bacalao. Estas actividades estarán sujetas a limitación de aforo y otras normas.

El 16 de noviembre, aprovechando que se celebra en Portugal el Día Nacional del Mar, se presentará el libro de recetas de pescado “Gastronomia de Bordo” creado bajo la supervisión culinaria de la chef Patrícia Borges y editado por la cámara municipal de Ílhavo.


Este evento se integra en la trilogía de festivales del mismo nombre que trascurren también en Peniche y Murtosa, pues los tres municipios están en red a través del proyecto cultural ‘Territorios con Historia: el Mar, la Pesca y las Comunidades’

Ílhavo y el Bacalao

Ílhavo ha sido denominada la ‘Capital Portuguesa del Bacalao’, pues a partir del siglo XV sus gentes se lanzaron como pioneros a la pesca del bacalao. Ílhavo ha dado a la cultura marítima portuguesa grandes capitanes y marineros especializados en este tipo de pesca, además de sobresalir en construcción naval. En sus astilleros se construían los grandes barcos que partían hacia Terra Nova y Groenlandia a las largas campañas del bacalao, que se prolongaban durante meses.

El Bacalao del Atlántico (Gadus Morthua) es considerado por muchos portugueses como el verdadero bacalao, al que llaman con humor su “mejor amigo”.

Durante las largas jornadas de trabajo en el gélido Atlántico norte, los cocineros a bordo intentaban sacar todo el partido a los ingredientes de que disponían, condicionados por las técnicas de conservación entonces existentes. Así, conseguían elaborar platos sencillos pero reconfortantes, muchas veces utilizando las partes menos nobles del bacalao, como la lengua, la cabeza o las espinas. De ahí surgió la chora, una gustosa sopa preparada con la cabeza del bacalao; las lenguas de bacalao fritas (existía el oficio de cortador de lenguas, desempeñado por los marineros más jóvenes, que se iniciaban así en el oficio); o la caldeirada de espinas, entre otros muchos platos alrededor del bacalao en versiones menos conocidas y actualmente revalorizadas.

En los restaurantes es preciso reservar con, al menos, 24 horas de antelación. Más información sobre el programa completo aquí