Por cualquier sitio sin llevar a ningún parte.

La imagen recibida de Guardabarros resume perfectamente la visión municipal del uso de la bici, y lo que dice el sentido común (y el Plan de Movilidad). Por cierto, hace años elaboran propuestas documentadas sin mucho éxito.

Tras anunciar el Concejal de Turismo la apertura gratuita de monumentos durante el confinamiento, la Junta va y lo sustituye por un toque de queda. Qué mala suerte tiene este hombre, el día antes el alcalde le negó la Nochevieja Universitaria (¿no era una actividad privada, por cierto?). Bromas aparte, las cosas no mejoran, gracias especialmente a la actitud de unos cuantos miserables.

Actual red de vías ciclistas en Salamanca, en rojo las que están en obras. Publicado en la web de Guardabarros.

Hoy nos centramos en un nuevo tramo de carril bici por Los Alcaldes y Chamberí, gracias a la imagen del principio. Ya hemos tratado el tema proponiendo al Ayuntamiento más racionalidad, sin conseguirlo. A pesar del dinero gastado invocando la sostenibilidad y el medio ambiente, mientras no paran de corta árboles maduros. Y ahora es muy importante, al menos eso se demuestra fuera de Salamanca, para lograr una alternativa efectiva al vehículo privado. Por cierto, estos días informan de un estudio en curso en Estados Unidos donde apuntan "los factores ambientales, como la contaminación del aire urbano, pueden desempeñar un papel importante en el aumento de la susceptibilidad de la población al virus".

Mapa en la página 45 de las Propuestas del Plan de Movilidad. Aunque falta continuidad en alguno, básicamente propone la red ciclista por el viario principal.

A pesar de las soluciones del aprobado Plan de Movilidad en Pleno Municipal, este sigue siendo meramente indicativo para los partidos gobernantes. Si el Plan lleva las bicis por la Avenida de Lasalle, ellos ejecutan un itinerario lleno de rodeos y recovecos, con curvas de 90º incluidas. Ya lo hemos visto en demasiadas actuaciones. Siguen sin querer comprender, tapándose ojos y oídos porque si no es incomprensible, que la bicicleta no es un medio de transporte más para ofertar a la ciudadanía.

El Diagnóstico del Plan de Movilidad informa sobre cómo se mueve la gente por la ciudad, con un peso muy importante del centro y su entorno al norte. Justo por donde no se ven carriles bici.

No se trata de hacer muchos kilómetros de carriles y de cualquier manera. Si no se interrelacionan con seguridad los lugares de mayor generación o atracción de viajes, gastar dinero en esto es despilfarro. Incluso puede no ser necesario hacer muchas cosas para cambiar. Demostrar de verdad que se cree en la bici como medio de transporte, implica intentar ser efectivos. Como los olvidados carriles bus de la Avenida de Mirat o la Gran Vía, acceder o cruzar el centro es la clave. Tiene que ser alternativa, excluyente, al mal uso del vehículo privado contaminante y generador de miles de muertes prematuras anuales. 

Carril en el Paseo del Lunes de Aguas. En una amplia avenida con cuatro carriles sin apenas tráfico no encuentran sitio para la bici.

La ciudad tiene itinerarios ciclistas incomprensibles que poco incentivan la bici como medio de transporte alternativo. A lo que hemos de sumar el diseño, con problemas de anchura, bordillos escondidos o de seguridad cuando comparte calzada con el coche. Y en caso de necesidad siempre se sustrae espacio del peatón, no a la circulación de automóviles. Eliminar plazas de aparcamiento cuando es inevitable, a lo único que llegan, debe resultarles muy doloroso.

Carril en la Calle de Aldasoro Quijano, acceso a Los Alcaldes, en caso de necesidad ocupan la acera. El orden de prioridades queda clara, mejor repartir el exiguo espacio usado por el 60% de los viajes urbanos que las abundantes calzadas. 

Hablar de reparto equitativo del espacio público, el coche suele ocupar más del 60% a pesar de suponer menos de la cuarta parte de viajes urbanos y recorrer menos de 3 km., compartir la calzada o dar prioridad al interesadamente estigmatizado transporte público, sigue sonando a ciencia ficción en Salamanca. Ni siquiera la situación excepcional provocada por el virus, aprovechada en otros lugares incluso cercanos, lo está consiguiendo.

En otras ciudades, como Vitoria, sí parecen encontrar espacio en plena pandemia para cambiar un poco las cosas.

Una cosa más respecto a una queja sobre bancos en la Plaza de Barcelona. Hace años prometieron públicamente (con Julián Lanzarote de alcalde, en el Salón de Actos de la Delegación de la Junta en la Plaza de la Constitución) la instalación de bancos de madera con respaldo a partir de entonces. Parece que ya se les ha olvidado, no solo ahí.

Con el Paseo de San Vicente cortado al tráfico salvo dar salida a la Avenida de Los Maristas, no han encontrado otro sitio para los contenedores de residuos que la exigua acera. Por si tienen alguna duda sobre las prioridades sostenibles de este Ayuntamiento.