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Martes, 19 de enero de 2021

Paz y fraternidad

Se han dado pasos fructuosos en el diálogo entre las religiones

El recorrido doctrinal del Papa Francisco desde que tomó posesión de su cargo en 2013 está marcado por sus tres encíclicas: Lumen fidei, La luz de la Fe, que escribió a cuatro manos con su antecesor Benedicto XVI; Laudato si, sobre el cuidado de la creación o de la casa común; y Fratelli tuti, sobre la fraternidad y la amistad social.

La primera está mirando más hacia el interior de la Iglesia, pero las otras dos se dirigen a todos los hombres de buena voluntad, una afrontando el tema ecológico, y la otra sobre las relaciones humanas entre personas o grupos en la búsqueda de la paz universal.

Pero el Papa ha llevado a cabo, además, diversos signos de actualidad, por ejemplo sobre el tema ecuménico, promoviendo la oración, el diálogo y las buenas relaciones entre los responsables de las diferentes religiones; sobre el amor y la solidaridad con los pobres y los emigrantes, y la última, de esta semana misma, sobre el cultivo y el trabajo conjunto de todas las religiones y autoridades para conseguir el fruto tan anhelado de la paz.

Ya el Papa Juan Pablo II había puesto en marcha la experiencia de un encuentro de reflexión y oración por la paz en Asís, con asistencia de múltiples líderes religiosos de todo el mundo. Esta práctica se ha ido renovando a lo largo de los años con la presencia de los dos Papas posteriores.

El pasado martes, promovido por la Comunidad de San Egidio, expertos en encuentros promotores de paz, tenía lugar en Roma el último Encuentro Internacional de Oración por la Paz, con el slogan: “Nadie se salva solo – Paz y fraternidad”.

A él asistían líderes religiosos de todo el mundo, pertenecientes a diversas iglesias y religiones. El acontecimiento, consistente en oraciones, discursos y gestos significativos, tuvo lugar en la Basílica de Santa María de Aracoeli y en la Plaza del Campidoglio, de Roma.

El Papa empezaba su homilía durante la oración en la basílica con las siguientes palabras: “Es un don rezar juntos. Agradezco y saludo con afecto a todos vosotros, en particular a Su Santidad el Patriarca Ecuménico, mi hermano Bartolomé y al querido Obispo Heinrich, presidente del Consejo de la Iglesia Evangélica en Alemania. Desafortunadamente, el Reverendísimo Arzobispo de Cantorbery Justin no pudo venir debido a la pandemia”.

Después, en el acto celebrado en la Plaza del Campidoglio, comenzaba así su discurso el Papa Francisco: “Es motivo de alegría y gratitud a Dios poder encontrar aquí en el Campidoglio, en el corazón de Roma, ilustres líderes religiosos, distinguidas Autoridades y numerosos amigos de la paz. Saludo al señor Presidente de la República Italiana, honorable Sergio Matarella”.

Después añade el Papa: “En el espíritu del encuentro de Asís, convocado por San Juan Pablo II en 1986, la Comunidad de San Egidio celebra anualmente, de ciudad en ciudad, este evento de oración y diálogo por la paz entre creyentes de diversas religiones”.

Se han dado “pasos fructuosos en el diálogo entre las religiones… Así hemos llegado al importante Documento sobre la Fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común, que firmé con el Gran Imán de al-Azhar, Ahmed al-Tayyed, en el año 2019”

Y el Papa sigue exhortando a todos a continuar unidos en el trabajo constante por la paz.

El encuentro finalizaba con el gesto simbólico de encender cada líder una vela en el candelabro múltiple de la Paz, mientras iban firmando todos, uno por uno, su personal compromiso por la paz.

“NADIE SE SALVA SOLO – PAZ Y FRATERNIDAD”. El Papa acababa de firmar en Aís el pasado 3 de octubre, víspera de la fiesta de San Francisco, el santo de la paz, su última encíclica “sobre la fraternidad y la amistad social”.