Miércoles, 28 de octubre de 2020

Cuidados de la voz en tiempos del Covid-19

La logopeda Teresa Blanco nos cuenta la mejor manera de no forzar la voz con mascarilla
Teresa Blanco, logopeda especialista en voz

Desde que comenzó la pandemia Covid19, y como consecuencia de la obligatoriedad del uso de las mascarillas, cada vez son más personas las que han percibido dificultades y molestias relacionadas con la voz. Una de las consultas más frecuentes en las clínicas de logopedia es el malestar y los problemas ocasionados en la voz ante este hecho. No olvidemos que la voz es una de las características más distintivas que nos hace ser quienes somos. 

Hay colectivos que tienen como herramienta de trabajo principal su voz, con lo cual su carga vocal con el uso de la mascarilla se está viendo seriamente perjudicada y, como consecuencia, su calidad vocal: profesores, abogados, locutores, cantantes, profesionales de cara al público, monitores deportivos, teleoperadores y un largo etcétera, que refieren molestias vocales, fatiga intensa, sensación de esfuerzo o incluso pérdida de la voz. Todo esto, añadido a una falta de técnica vocal y a un ambiente o contexto que no ayuda, hace que realicemos un sobreesfuerzo para comunicarnos, lo que se puede traducir en patologías más o menos severas en la voz. 

Estudios recientes afirman que el uso de los distintos tipos de mascarillas pueden alcanzar una disminución de la intensidad de la voz de entre 3 a casi 12 dB (decibelios), lo que ocasiona una disminución de la inteligibilidad de la comunicación y que obliga a utilizar la voz de una forma perjudicial. Se recomienda que, particularmente las personas que necesiten su voz como herramienta principal manejen una correcta técnica vocal que minimice el impacto y frene o prevenga posibles patologías vocales. 

La logopeda especialista en voz Teresa Blanco nos da unos consejos para cuidar la voz con mascarilla:

La hidratación y humidificación de la voz es fundamental: no solo beber agua a lo largo del día, sino también  el uso de nebulizadores con suero fisiológico, limpiezas nasales con suero, uso de una gasa humedecida sobre la nariz, etc. 

Buscar pequeños momentos a lo largo del día para descansar la voz y procurar un descanso y alimentación adecuados. 

Evitar irritantes o tóxicos para la voz: exceso de café, alcohol, tabaco…

Para profesionales de la voz como pueden ser los profesores, buscar alternativas para no forzar la voz: por ejemplo, incluir sistemas de microfonía en sus clases. 

Acudir a un logopeda especialista en voz para que nos ayude a mejorar, optimizar y enseñar estrategias para calentar-enfriar nuestra voz y utilizarla lo mejor posible para evitar lesiones. Una inmensa mayoría de patologías vocales se pueden evitar gracias a las sesiones de logopedia.  

Debemos evitar un abuso del volumen de nuestra voz e intentar compensarlo con una articulación un poco más exagerada y más lenta. Podemos apoyarnos de otros elementos comunicativos como nuestros gestos faciales y corporales para darle más elocuencia a nuestros mensajes sin necesidad de elevar el volumen y sin gritar.
 
Realizar revisiones periódicas en el otorrinolaringólogo o foniatra para valorar el estado de nuestras cuerdas vocales. Si tenemos una afonía o problemas en la voz durante más de una semana, acudir inmediatamente.