Martes, 24 de noviembre de 2020

Mundo rural

La ganadería extensiva en general, y la trashumante en particular, se encuentran íntimamente ligadas a las razas autóctonas y al pasto como principal fuente de alimento, frente a los aprovechamientos intensivos dependientes de consumos energéticos y materias primas importadas. La rentabilidad social y ambiental de la primera es considerada muy superior, existiendo, además, una relación positiva entre los sistemas ganaderos tradicionales y la conservación de paisajes de alto interés

La trashumancia ha contribuido secularmente a la mejora genética de las razas ganaderas, plenamente adaptadas al medio y generadoras de productos de alta calidad. Si bien la información actualmente disponible resulta incompleta, los datos globales muestran un acusado descenso de los efectivos correspondientes a los rebaños ovinos y caprinos trashumantes, frente a un considerable incremento del vacuno. En la actualidad la décima parte de los desplazamientos entre Comunidades Autónomas se realiza a pie.