Martes, 20 de octubre de 2020

“Teníamos ganas de que los niños iniciaran las clases, pero en este año sin duda lo vivimos con mucho respeto”

Desde la Asociación de Madres y Padres de este centro educativo destacan la labor de docentes y directiva para poner en marcha y mantener protocolos de seguridad que ofrezcan garantías cada día en las aulas
Integrantes de la AMPA del colegio Miguel de Unamuno en Peñaranda junto a varios alumnos, en una foro de archivo anterior a la pandemia

Con el primer mes cumplido desde el comienzo del curso escolar, alumnos y padres están aún aclimatándose a la nueva realidad que el coronavirus está generando en la vida familiar y escolar. Tiempos de incertidumbre y cuantiosos protocolos sanitarios y de seguridad protagonizan cada mañana la entrada a unas aulas que nada tienen que ver con las que poblaban apenas unos meses atrás.

Entre la multitud de tareas que forma la vida diaria del colegio siempre se encuentran las manos altruistas de las AMPAS, colectivos de madres y padres que se han unido, este año de manera más intensa y especial, para ayudar y apoyar en todo lo referente al arranque de un curso atípico.

Laura Jorge en una las responsables de la AMPA del colegio Miguel de Unamuno en Peñaranda, centro que tampoco ha escapado a la incertidumbre y que ha formado un amplio dispositivo de colaboración continua para que los escolares puedan comenzar cada mañana con garantía de seguridad.

¿Cómo valoráis desde la AMPA el comienzo del nuevo curso? ¿Algo que resaltar para mejorar?

L.J: La verdad es que el comienzo de curso ha sido muy atípico. Los padres teníamos ganas de que los niños iniciaran las clases pero en este año sin duda lo vivimos con mucho respeto.

¿Han contado con vosotros desde el centro para poner en marcha el curso?

L.J: El equipo directivo ha seguido en todo momento los protocolos de Sanidad que les manda la Junta de Castilla y León. Nosotros estamos informados en todo momento de las actuaciones que se van a llevar a cabo por lo que estamos tranquilos en ese aspecto.

¿Tenéis alguna propuesta que se quedara en el tintero?

L.J: Si. Este año teníamos pensado realizar varias actividades nuevas que, obviamente, tendrán que esperar. 

¿Cómo veis la organización del Centro?

L.J: Este curso ha cambiado todo lo relacionado con el inicio y desarrollo de un curso normal. Seguro que hay cosas que mejorar pero creemos que está bastante bien. Los niños, gracias al trabajo del centro y a todas las medidas que se toman, están contentos de poder ir a clase y con eso nos quedamos.

¿Cuáles son los protocolos que se están siguiendo para la entrada a las aulas?

L.J: Todas las mañanas en la puerta del colegio un profesor les toma la temperatura y a continuación al entrar a las aulas se echan en las manos gel hidroalcohólico.

La vida en familia ¿ha cambiado?

L.J: Todo ha cambiado desde marzo. En casa no ha se ha notado mucho, quizás en lo que mas se nota es a la hora de hacer planes, de socializar con otras personas...

¿Tenéis algún temor o miedo a la hora de llevar a los niños al cole?

L.J: El miedo al contagio siempre está. Pero la vida sigue y no hay más que verlos a ellos, aún con todas las medidas que llevan, para ver que al final estamos haciendo lo correcto.

¿Reclamáis algo a la administración?

L.J: En pleno siglo XXI con todas las herramientas educativas que hay no tendrían que esperar a la llegada de una pandemia para ponerlas en marcha en el medio rural. Son imprescindibles desde hace mucho tiempo.